
Por Alfonso Celemín:
El Real Madrid es líder sin jugar bien, y como sucedió con Fabio Capello, el equipo está siendo muy criticado. Pero hay una gran diferencia, mientras el italiano aguantó con estoicismo los ataques furibundos de buena parte de la prensa, Schuster, a las primeras de cambio le ha dado un ataque de nervios. No soporta que se diga, en contra de lo prometido, que su Madrid no enamora y que juega igual que con Capello… Sus comparecencias de prensa están llenas de desafios innecesarios a los periodistas. Nos califica de ignorantes y de no saber de fútbol, como si el fuera un pozo de sabiduría.
No entraré al trapo, pero a Schuster hay que exigirle cuanto menos educación. No debe olvidar que representa al Real Madrid. Se está equivocando, y creo que gravemente. Esos desafios sobran, y las bravuconadas comparando al Madrid con Federer, también. La humildad dentro de la grandeza, que en su día pregonó Santiago Bernabéu como señas de identidad del club blanco, ha quedado en entredicho… Schuster está pecando de prepotencia algo que va en contra de la filosofia del Real Madrid.
¿Acaso no se puede decir que el equipo blanco gana, pero no convence? Lo diremos una vez más, el Madrid gana, pero no gusta. Y esto es así, se ponga como se ponga el alemán. Que no olvide que se cambió a Capello con la liga ganada porque según algunos, el equipo aburria con un juego anodino. Schuster parece que no se ha enterado todavía de que es entrenador madridista por los reproches al juego desplegado por el Madrid de Capello…. Y eso que al alemán cuando se sentó en el banquillo del italiano, aún caliente, le pareció de lo más lógico que Ramón Calderón sacrificase a Capello a pesar de haber sido campeón, y además de ser el equipo con más partidos ganados y el segundo máximo goleador. Es decir vio normal la despedida de Fabio, teniendo en cuenta que tenia grandes numeros… Ahora él se rasga las vestiduras y recurre a los números para justificar el mal juego de su equipo… No es de recibo que ahora se queje, cuando declaró a los cuatro vientos allá en el mes de junio tras la excelencia prometida por Ramón Calderón: ”que si conmigo el Getafe jugó bien. ¿Cómo no voy a jugar bien con el Real Madrid?”.
Hay que recordarle al alemán que tal vez los periodistas sepamos poco ó nada de futbol, pero si tenemos memoria. Las portadas le están recordando sus promesas incumplidas de alcanzar la belleza, y las crónicas le restriegan el mal juego de su equipo, cuando prometió espectáculo. Schuster ahora no se acuerda de lo que dijo en junio. Si no está cumpliendo con las expectativas para las que fue contratado como no le vamos a criticar…. Y más aun si continúa con ese aire chulesco que no conduce a nada.
Si a las primeras de cambio, se pone nervioso, mal asunto. A lo mejor no está preparado para ser entrenador de un equipo como el Madrid, donde tiene que saber aceptar la enorme presión diaria y aguantar carros y carretas. Los que le criticamos, no sabremos de fútbol, pero tenemos ojos, oídos y sobre todo memoria. ¡Qué no lo olvide Schuster! a quien invito a que haga un ejercicio de humildad.