
Por Alfonso Celemín:
No sabemos si porque el Papa es alemán pero el caso es que en los últimos partidos ligueros al Real Madrid se le está apareciendo la virgen… El equipo de Schuster no juega mejor que el de Fabio Capello, pero todo le sonríe. Tiene una suerte enorme. Buena plantilla, mejor que la del año pasado, los contrarios no encuentran su portería por muchos esfuerzos que hagan y lleva tres arbitrajes muy complacientes que le están ayudando a maquillar su mal juego.
Este Real Madrid de claroscuros está bajo sospecha. Gana pero no convence. Y no lo hace porque según muchas voces autorizadas, las rotaciones lo están matando. Son también muchos los que piensan que los descansos son necesarios para que los jugadores lleguen frescos a la hora de la verdad; otros en cambio mantienen que en la dosificación hay un amago de autodestrucción.
Uno diría que las rotaciones son buenas, y más en una plantilla como la madridista, pero hay que saber hacerlas con tacto, lógica y mucho cuidado… Y en esto Schuster está fallando. El alemán lo primero que tiene que hacer es perfilar su equipo ideal y después rotar… Ahora mismo se desconoce cuál es su once titular por los múlltiples cambios que está efectuando, que digan lo que digan los jugadores, los tienen despistados. De nueve partidos oficiales que lleva disputados, nueve alineaciones distintas. Que sepamos, los otros grandes del fútbol no rotan tanto como lo está haciendo el Madrid.
Las rotaciones, los descansos, son convenientes pero han de llegar cuando se sepa quiénes juegan y, sobre todo a qué juegan.