
Por Juan Carlos Rivero:
El Madrid acaba de empatar en Roma contra el Lazio. Tenía el partido ganado, dió siempre la sensación de ser mejor pero no lo remató. El empate se produjo por la relajación de los madridistas, muy proclives a bajar la guardia en cuanto se ven con ventaja. El equipo baja la concentración, esto no es nuevo, y si la suerte no les acompaña lo acaban pagando muy caro. Esto no se ha solucionado ni con jugadores nuevos ni con entrenadores diferentes, al menos hasta ahora.
Por otra parte, desde el lado negativo el partido dejó la inquietante actuación de Robben. Digo inquietante porque dio muchos síntomas de futbolista acabado, sin fe, con pocos recursos. Es verdad que le tocó un defensa duro y sólido que le ganó todas las partidas. Creo, sinceramente, que Robben es un gran jugador, al margen del precio que se pagó por él, pero su actuación de ayer dejó muchas dudas. Tal vez no se ha recuperado de su lesión, no ha hecho pretemporada. Que sea todo esto, de lo contrario su fichaje sería uno de los fiascos mas grandes de la historia del fútbol.