Por Juan Carlos Rivero:
Vale, no cae bien. A veces, incluso, se empeña en caer mal. Puede que todo sea cuestión de su extrema timidez. De lo incómodo que se siente manejándose entre desconocidos. Ese es Luis Aragonés. Otra persona muy distinta en las distancias cortas, en un ambiente de plena confianza.
Ha conseguido distanciarse de la afición, se ha equivocado con su negativa a
conceder más ruedas de prensa que las preceptivas después de los
partidos. Todo lo que no es fútbol lo ha hecho mal. Sin embargo, desde
un punto de vista futbolístico Luis ha hecho cosas muy buenas. Una por
encima de todas, al margen del éxito que supone la clasificación para
la Eurocopa, trasladar una idea al juego de la Selección.
Con la que podremos estar o no de acuerdo. Yo creo que en fútbol se
puede llegar a jugar bien para ganar a través de diferentes fórmulas. Y
Luis está utilizando justo la que se adapta a los futbolistas que
tiene. El juego de esta Selección pasa por el control y el manejo de la pelota, como no podía ser de otra forma con jugadores como Cesc, Xavi, Iniesta o, incluso Xabi Alonso.
Luego tenemos el corazón de Sergio Ramos, de Puyol y hasta de
Marchena, la capacidad de desborde de Silva y Joaquín, y delanteros
rápidos como Villa y Torres. Puede que no estemos de acuerdo en
algún nombre, puede que echemos de menos a otros pero Luis ha puesto en
práctica una idea de fútbol y esto es muy bueno para el juego de la
selección. Por primera vez en mucho tiempo sabemos a qué jugamos, nos
reconocemos en un patrón.
Y, creo, de verdad, que es el primer peldaño para sostener nuestra esperanza. Ya sabemos lo que somos y a qué jugamos, y también sabemos lo que queremos, que España sea campeona alguna vez. Ojalá.