Por Alfonso Celemín:
A Raúl, muchos le han querido retirar antes de tiempo e incluso enterrar como futbolista, pero él como ave fénix, se eleva por encima de todos y se reivindica una y otra vez… El siete vuelve a lucirse. Con 30 años, Raúl vive su segunda juventud. Justo en el año en el que no es convocado para la selección, logra optar al titulo de máximo goleador, algo impensable en los últimos años.
El capitán del Real Madrid vuelve a exhibir números que le sitúan con ocho tantos, en la primera posición de goleadores junto a Messi y Luis Fabiano. Desde la temporada 1998-99 no protagonizaba un arranque liguero tan goleador. Esa campaña también marcó ocho goles en las primeras 14 jornadas y terminó el campeonato como máximo goleador.
Ni Ronaldo, ni Owen, ni Van Nistelrooy… han sido los que han echado a Raúl del área, con ellos fue compañero de baile, ha sido más bien el sistema de los diversos técnicos que han ido pasando por el banquillo madridista. Con el famoso cuadrado mágico de Luxemburgo llegó el destierro de Raúl hacia las bandas y se le alejó de la zona de influencia. A partir de entonces sus goles desaparecieron, y se convirtió en el jugador comodín tanto para López Caro como para Capello, hasta que el italiano (si, Capello) decidió en el último tramo de la liga pasada, cuando Robinho se espabiló y se hizo dueño de la banda izquierda y Beckham de la derecha, realojarlo en el área junto a Van Nistelrooy. De regreso a su posición natural, Raúl resurgió y anotó cinco goles en los últimos diez partidos.
Ahora de nuevo, con Schuster que no le discute su posición de segundo delantero, el capitán vuelve a reverdecer viejos laureles. Vuelve a lucir su fútbol porque sencillamente está jugando en su posición natural, en el área. Si antes lo había hecho fuera de ese lugar, por más que le perjudicara, lo había hecho en beneficio del colectivo y por mandato del entrenador de turno. Esa labor de sacrificio le acarreó un chaparrón de criticas durante más de dos años; que si estaba acabado, que si ya no era el que fue, que debería ser carne de banquillo, bla…, bla….
Una nueva versión de Raúl, tan crecido en este segundo capitulo que ya hasta reclama el lanzamiento de un tiro libre y lo marca, de impecable rosca. Un lance de los que hay que ver para poder creer que , efectivamente, fuese el mismo Raúl el protagonista. Un gol de falta directa siete años después de aquel que marcara al Celta…
Raúl, definitivamente está viviendo su segunda juventud. Con su enorme partido frente al Racing que hasta ha reconocido su enemigo más recalcitrante, el gran Alfonso Ussía, añade una muesca más en su tabla reivindicativa en su incesante llamada a la puerta de Luis Aragonés. El Bernabéu y el fútbol han recuperado a un excelente Raúl de segunda generación que ya contabiliza ocho goles y que siempre está dispuesto a acudir al rescate cuando se lo pidan… Raúl es el jugador que todo entrenador desea tener en su equipo… Bueno, no todos…. Casi todos.