Su actuación contra el Zaragoza deslumbró a muchos como si hubiera ocurrido algo excepcional. Hace tiempo que la mitad de algunos títulos se los debe el Madrid a su portero. Y más aún, en los años de sequía, gracias a él, y no a los galácticos, se obtuvieron clasificaciones ligueras que permitieron estar en la liga de campeones.
Casillas ha sido el futbolista de mejor rendimiento desde el día que debutó hace ya casi nueve años. Como todos, ha tenido alguna tarde desafortunada ( pocas, la verdad), pero nadie puede poner en duda que el Real Madrid ha ganado y sigue ganando muchos partidos gracias sus intervenciones que rozan lo imposible. ¿Qué hubiese sido del Real Madrid en los últimos cinco años sin la protección salvadora de Casillas?...
Además de ser un esplendido guardameta- en estos momentos el mejor del mundo-, tiene un valor añadido, es un fenómeno como persona.
El año 2002 puede señalarse como el de su despegue como gran guadameta. Su nombre llenó las portadas de la Europa futbolística por su actuación en la final de la liga de campeones en Glasgow, ante el Leverkussen, cuando sustituyó al lesionado César y salvó al Madrid con tres paradas espectaculares en los últimos minutos.
Con la selección española, a pesar de que durante una época no era titular en el Madrid, Camacho le siguió llamando y le convocó para el Mundial de Japón y Corea. Como Cañizares se sesgó un tendón del pie con un frasco de colonia, fue de cabeza a la titularidad del equipo español. Allí nació “San Iker” -sólo lo diré una vez porque sé que no le gusta-, en un partido memorable frente a Irlanda del Norte. Paró un penalti a Harte en el tiempo reglamentario y dos más después en la sufrida prórroga. El resto ha venido rodado. Ha caído por su propio peso hasta convertirse en el seguro de vida del Real Madrid y en su salvador en muchas ocasiones.
Iker Casillas se ha convertido en el nuevo héroe del fútbol español. Entre la chavalería no hay jugador con más tirón que él…. Ocho años después de su debut con el Madrid, no ha acartonado su perfil. Transmite una frescura juvenil que contrasta con el aire receloso que suele predominar en las figuras. Hay algo espontáneo en su actitud que los jóvenes celebran especialmente. Los niños quieren ser Casillas porque le ven como un ídolo cercano, humano y sobre todo muy humilde. Lo ven como algo suyo y le quieren y admiran. El de Mostotes, como él le gusta que le llamen , es la sencillez hecha persona.
Sin duda, estamos ante el mejor portero del mundo que se merecería más reconocimiento en forma de premios individuales, llamase Balón de oro ó FIFA World Player. Pero no importa, tiene el mejor premio, el del reconocimiento del público. Casillas, simplemente, es un fuera de serie.