Lo vivido en Anfield Road, entre el Liverpool y el Arsenal ha sido un monumento al fútbol. Partidos así te reconcilian con este hermoso deporte.
El que les escribe no recuerda un encuentro tan frenético, vigoroso , noble…., tan lleno de entrega y entusiasmo como el que protagonizaron el Liverpool y Arsenal. Fue sencillamente espectácular y además con apoteosis final para los seguidores de los “reds”. Fútbol inglés en toda la extensión de la palabra. ¿Qué apenas había jugadores ingleses? Si, es verdad, había muy pocos (en la alineación titular del Arsenal ni uno) y solo tres en el Liverpool, pero la atmósfera era inglesa y ese ambiente es lo que determinó que el partido fuese un duelo noble donde los protagonistas se dedicaron a jugar al fútbol, comportándose con grandeza. ¿Quién dijo que el fútbol español estaba por delante del inglés? Hoy por hoy, la Premier está muy por encima de la liga española.
En Anfield, se vivió otra noche mágica. Otro partido para el recuerdo. Para la historia de esta copa de Europa que sabe sacar lo mejor de cada equipo en noches tan extraordinarias como la de este 8 de abril.
Y entre los protagonistas, dos nombres españoles, Rafa Benítez y Fernando Torres. El técnico madrileño ha conseguido un logro extraordinario. Tres semifinales de champions en cuatro años, amen de la copa de Europa que consiguió en el 2005 tras remontar un 3-0 al Milán. Ha demostrado que es un entrenador como la copa de un pino y de paso se ha quitado la falsa etiqueta de resultadista. Salió a por el partido con tres delanteros, y lo consiguió. Ya está entre los grandes entrenadores.
Fernando Torres, con el gol que significaba el 2-1, se ha erigido en nuevo héroe de Anfield Road. Si a Benítez se le venera, y a Gerrard se le idolatra. A Torres se le enaltece con una canción que se apodera del estadio con las 40.000 almas que cantan los goles de este madrileño que ha comenzado a hacer historia en el Liverpool.
El “Niño”, que ya se ha hecho hombre, ha certificado que no se equivocó al salir del Atlético de Madrid. Con los rojiblancos, siendo un gran jugador se estaba estancando porque le podía la responsabilidad de ser la máxima estrella. Ahora, sin esa atadura, Torres está demostrando ser uno de los mejores delanteros europeos.
La noche del 8 de abril debe quedar enmarcada como el día en que nos volvimos a reconciliar con el fútbol. ¡Qué hermosura de partido!