La alineación del Real Madrid frente al Deportivo fue un reflejo de los desequilibrios de la plantilla tanto como de la insatisfacción de Schuster, que miró al banquillo para intentar buscar la reacción de su equipo y no vio a ningún delantero, solo centrocampistas y defensas. Y si todo esto fuese poco,ahora se han quedado sin Robinho que anoche casi a la hora de las brujas, fue traspasado al Manchster City, no al Chelsea como él deseaba, sino al gran rival del Manchester United, el City equipo que con sus nuevos propietarios, un grupo inversor árabe, que ha comprado el club por más de 250 millones de euros,desea estar en la élite del fútbol.
Desde el punto de vista comercial, el Madrid ha hecho un buen negocio. Lo compró al Santos por 24 millones de euros y tres años despues lo ha vendido por 42.
Pedja Mijatovic y la plantilla no veia con buenos ojos su continuidad, despues de que el jugador se declarase en rebeldia. Robinho se sintió despreciado por el club que lo tenia como moneda de cambio en caso de haber fructificado el fichaje de Cristiano Ronaldo. El único que lo defendia era Schuster, pero tras la rueda de prensa del domingo 31, aúnque a regañadientes dio el visto bueno a su marcha.
Su venta tiene varias consecuencias: Deja al equipo con sólo un extremo puro, Robben y una plantilla descompensada y, a Schuster tal vez desautorizado. El traspaso de Robinho es una victoria de Mijatovic y una derrota del alemán, que ha sido el principal valedor del brasileño.
Schuster, no tiene más remedio que remar con lo que tiene: una plantilla corta, con una plaza que cubrir, son 24. Hasta diciembre ya no habrá refuerzos, si es que los hay.
El técnico alemán está herido en su orgullo profesional. Siente que no cuentan con él para los refuerzos y que está siendo ninguneado. Desde el año pasado pidió cuatro fichajes: Diego, el media punta del Werder Bremen; Huntelaar, el delantero del Ajax; Villa, la figura del Valencia; y Cazorla, el interior polivalente del Villarreal. Resultado, ninguno de ellos ha llegado.
Por todas estas circunstancias, Bernd Schuster, como se suele decir está muy mosqueado y en cualquier momento que las cosa no pinte bien, puede explotar
Este es el estado del Real Madrid en este comienzo de temporada, un equipo que parece algo fracturado. En A Coruña a falta de Robinho, el alemán puso a Higuaín en una banda y a Robben en otra. Cualquier cosa menos poner al argentino como segundo delantero, su sitio natural, y dejar a Raúl en el banquillo. El capitán madridista está en una alarmante baja forma y debería ocupar en estos momentos plaza en el banquillo, pero Schuster en guerra con la dirección deportiva del club, no quiere más frentes. De momento, solo manda señales. Quitó a Raúl y a Guti en el minuto 80, y entraron Drenthe y De la Red.
A la derrota en Riazor, se añade un problema de más calado. Es un equipo corto, con pocas alternativas en los momentos difíciles. Lo confirmó en el primer partido de la temporada y es un serio aviso. Necesitaba un plus de calidad en la delantera y nada ha llegado. Para andar por casa puede tirar, pero por Europa le pueden mandar fuera en un soplo. En el viejo continente ha bajado un escalón. Además la plantilla está mal estructurada, le falta desborde (solo tiene a Robben) e imaginación en vanguardia
Nada se ha modificado en verano. Todo el asunto con Cristiano Ronaldo ha hecho mucho daño al club. Las opciones de Villa y Cazorla le fallaron. Todo han sido malas noticias para el Madrid que ha perdido crédito en el marcado y como consecuencia poder de atracción. Los blancos han comenzado la liga con una derrota y con malas sensaciones.
El hecho que Robinho, que si ha dado el paso que le faltó dar a Cristiano Ronaldo, haya decidido irse a un club menor antes que quedarse en el Real Madrid, no son buenas noticias para el Real Madrid.
De toda esta historia se desprende una cosa muy clara, los futbolistas, en una gran mayoría, sólo quieren un color, el del dinero.