Palabra de Mijatovic: "Schuster tiene toda nuestra confianza". Por lo tanto sigue al frente del equipo, pero es un secreto a voces, todos han perdido la fe en el tecnico alemán. De momento, y a la espera de aconecimientos y de los próximos partidos, le ratifican pero Schuster está sentenciado, y él lo sabe.
Ya lo venimos advirtiendo, este Real Madrid da muy malas sensaciones. El Real Unión, equipo de Segunda B, desnudó y mostró las miserias de este Real Madrid 2008-09.. Y que no me vengan con las excusas de que los grandes tiran la copa. No, sencillamente lo visto en el Bernabeu donde un equipo de segunda B le sacó los colores, es de vergüenza. Cuatro dias después, en el Nuevo Zorrilla, el madrid se comportó como un equipo pequeño y ruin.
Este Real Madrid está en caída libre. En 19 partidos le han marcado 33 goles ¡Casi nada!. Lo vivido la noche del martes día 11 de noviembre fue un descalabro absoluto. Un equipo con un millón y medio de presupuesto pudo con otro de 400, y le apeó de la copa del Rey a las primeras de cambio y a doble partido, marcándole seis goles, tres de ellos en el Bernabeu. No es de recibo. En Pucela, más de lo mismo
Ahora empieza a salir a flote la falta de previsión y la escasez de una plantilla mal concebida, poco estructurada y además muy poco trabajada. No importa el adversario, este Real Madrid ha perdido la brújula. Le falta fútbol, ese vigor que le caracterizaba en las dos últimas temporadas. Y además, no tiene a nadie en el banquillo. La imagen de Schuster frente al Real Unión: triste, cabizbajo, y apático, no se levantó ni una sola vez, fue patética. Fue la imagen de un hombre hundido y derrotado. Así ni puede ni debe seguir entrenando al Real Madrid. En Valladolid, al menos se levantó pero no supo corregir posiciones ni tranquilizar a un equipo perdido y un tanto alocado, sobre todo Heinze, que tiene que ponerse las pilas y dejarse de hacerse el importante.
Un entrenador debe ser el líder espiritual de un equipo al que todos acuden cuando tienen problemas. Apenas habla con la plantilla. El alemán más que una solución, se ha convertido en un problema. Además con sus desplantes y mal carácter esta proyectando una mala imagen del club, al exterior.
Si una imagen vale más que mil palabras, viendo la cara del técnico y de los jugadores al final del encuentro ante los de Irún, se descubre que el Real Unión definitivamente ha desunido al Real Madrid, que se ha convertido en un equipo roto, despistado, aturdido y asustado. Los reservas como Mezelder, Drenthe, Javi Garcia , Michel Salgado( su enorme voluntad ya no es suficiente), y Saviola no reivindicaron su valía y muchos de los presumibles titulares no son meritorios, como Marcelo y Cannavaro. El brasileño no juega a nada y el italiano, que ha sido de los mejores, ya está de vuelta.
Ante un apañado equipo de segunda B que con toda justicia se llevó la eliminatoria, quedaron retratados. Al margen de la entrega de Raúl, que aunque con menos frecuencia que antaño, todavía acude al rescate, el Madrid no emitió más señales que el golazo de Alberto Bueno. Fue la única buena noticia para un equipo que últimamente desprecia su cantera. ¿Acaso tiene algo que desmerecer Bueno de Drenthe? Absolutamente nada. Bueno es infinitamente mejor que el alocado holandés.
Todo es un reflejo de la nefasta política que se está haciendo con la fábrica blanca. Mijatovic no se preocupa y Schuster ni le mira. Me dicen, que todavía no ha visto ningún partido del filial. Si eso es cierto, está dicho todo. En el club se han disparado todas las alarmas porque intuyen que se avecina una crisis de proporciones desconocida y con el Barça a cinco puntos. Conclusión: Hay que intervenir y aplicar una cirugía de urgencia. De momento se abre un compás de espera. Pero Schuster tiene fecha de caducidad.
Incluso ya suenan los nombres de Michel, Miguel Angel Portugal, Mancini (que se está dejando querer), e incluso de Víctor Fernández, como posibles sustitutos del alemán. No sé qué va pasar, pero algo gordo va a suceder en los próximos días ó en las próximas horas. Estaremos atentos. El Real Madrid ahora mismo está roto...
Y no sólo está roto sino que también desquiciado.Hoy el Real Madrid a cinco puntos del Barcelona padece el absentismo de su técnico, su desprecio a la cantera y el que Mijatovic no hiciera los deberes a principio de temporada. Schuster es el último eslabón de una cadena de errores que hay que repartir entre el presidente-director deportivo y entrenador.
Y como suele suceder, quien pagara los platos rotos va a ser e entrenador que no ha sabido gestionar adecuadamente una plantilla que se le ha ido de las manos. A mi desde luego no me temblaría el pulso: una de las soluciones de este Real Madrid pasa por la destitución de Schuster que ya no tiene el respeto del vestuario blanco. Ya no le aguantan sus prolongados silencios. A Schuster una buena parte de la plantilla le recrimina en privado que no dialoga, y que no debate con ellos cuestiones tácticas.
Se le invitó a reaccionar, pero en Valladolid lo hizo de la peor forma posible. Alineo a un equipo muy defensivo que jugaba más en su terreno que en el de Pucela. La inclusión de Javi Garcia por Sneijder, su centrocampista más ofensivo, fue un insulto al buen gusto. Schuster está angustiado con la situación del equipo,no está sabiendo manejar la crisis, y encima con su actitud ausente está echando más leña al fuego.
En la tarde del lunes debería haber sido destituido. Pero ha sido ratificado. Al final se ha impuesto el criterio de Ramón Calderón de darle un voto de confianza, en contra de la mayoría de sus directivos que pedían su destitución. El sábado contra el Recreativo, se la juega de verdad. Una derrota ó un empate le dejaria en la calle. Ya ni su principal valedor, Ramón Calderón, le podría defender.
Sinceramente, creo que con la ratificación hecha publica por Pedja Mijatovic, se equivocan. Por todas las razones que he expuesto, y porque creo que al alemán le ha entrado en el último mes una especie de delirium tremens. Y, a los hechos me remito: alineaciones sorprendentes, cambios insensatos, indefinición en el juego, incapacidad para ofrecer un plan estable en el capitulo defensivo, la pequeñez que el equipo demostró en Valladolid, la constante sensación de amargura y de enfado que expresa, gane ó pierda... Su continuidad no es más que prolongar la agonía, cuando todos sabemos que está sentenciado.