
No sé si con Juande Ramos el Real Madrid ganará algún titulo, pero de lo que
sí estoy seguro es que el equipo va a trabajar más en todos los sentidos que lo hacia con Schuster.
Con el alemán, entrenaban más bien poco. Una hora escasa y para casa, después de unas sesiones anodinas y aburridas, basadas sobre todo en los rondos… Resultado: un estafo físico lamentable y una apatía general en los jugadores que después se reflejaba en el campo. Tan escasa era la preparación que no es de extrañar que las lesiones se cebaran con el vestuario blanco. Los músculos no estaban a tono.
Me cuesta tener que decirlo, pero Schuster se acomodó demasiado pronto. El único título que ha conseguido como entrenador se le subió demasiado pronto a la cabeza, y se volvió si cabe más rancio y soberbio de lo que era. Algo que ya formaba parte de su rara personalidad.
Comparación con Capello
Con Schuster, el espíritu de equipo que Capello y el propio vestuario propiciaron para ganar la primera liga de le era calderoniana, fue desapareciendo poco a poco hasta desaparecer en el inicio de esta temporada. Sigo pensando que la liga que ganó el técnico teutón fue por la inercia que dejó su antecesor en encargo y al que ayudaron los jugadores de más influencia de la cocina blanca: Raúl, Michel Salgado, Casillas y Guti.
Schuster que ha pasado con más pena que gloria, ya es historia del Real Madrid. Ahora llega Juande Ramos, un manchego de la tierra quijotesca que sabe muy bien el terreno que pisa. No es un idealista como Alonso Quijano, y si un hombre de realidades.
Sabe, después de conseguir unas buenas cuotas de gloria entrenando al Sevilla, que está ante la gran oportunidad de su vida. Su sueño de entrenar a uno de los grandes se ha cumplido, y no quiere defraudar.
Sergio Ramos que fue castigado por Schuster por decir que “se comía todos los marrones”, ha hecho público lo que la plantilla llevaba semanas comentando en privado. “Los entrenamientos ahora se alargan más y nos entrenamos bastante duro”. Era el momento de hacer un cambio físico y de actitud, han dicho varios jugadores, y ese cambio ha llegado con Juande Ramos.
Cada técnico tiene costumbres diferentes. Juande tiene otra forma y otras exigencias. Exige, sobre todo, mantener la portería a cero. Pero esto no solo vale decirlo, hay que trabajarlo. Antes se hablaba y bla, bla…, pero nada se hacia para evitarlo. Ahora, además de recodarlo, se trabaja y se insiste sobre esa faceta con intensidad.
No sé si será casualidad ó no, pero el caso es que con Juande, el Madrid ha conseguido mantener la portería a cero durante las últimas jornadas: frente al Valencia,Villarreal y ayer frente al Mallorca. Con la pizarra del nuevo técnico, la resurrección de Casillas y el regreso del gran Pepe, el Real Madrid parece haberse blindado. Ha tenido que esperar hasta la jornada 18 para sumar tres partidos seguidos sin encajar goles. Para encontrar un registro peor hay que remontarse a la temporada 1999-2000, con Toshack como entrenador.
La mejora defensiva, derrota en el Camp Nou aparte, ha coincidido con la llegada de Juande. Hasta la jornada 15 el Madrid había encajado 26 goles, 14 más que la temporada anterior a la misma altura de campeonato. Schuster que había perdido el rumbo y que ya estaba preparando las maletas para su marcha, aseguraba en rueda de prensa “no tener ni idea de por qué encajaban tantos goles. Los jugadores sí lo sabían. Michel Salgado, públicamente le respondió “que si no tenía ni idea se le explicarían ellos”. Después en la privacidad del vestuario, no solo él, sino unos cuantos jugadores, sin pelos en la lengua, le dijeron que si encajaban tantos goles era porque no trabajaban lo suficiente la parcela defensiva… Allí ya empezó el divorcio entre los jugadores y Schuster. El alemán apenas les hablaba , y se buscó su propia salida.
Juande Ramos lo tiene muy claro. Además de trabajar tácticamente con la defensa, les repite una y otra vez de forma machacona en cada entrenamiento, que cuando no tengan el balón deben dejarse la piel para recuperarlo. El manchego ha conseguido el primer objetivo que se había marcado: frenar la sangría de goles. Que gane con resultados muy cortos, de momento no le preocupa. Aunque muy pronto, los llamados puristas del fútbol aparecerán diciendo que el juego que despliega el Madrid no enamora, y que se parece al de Capello, como si el técnico italiano fuese un don nadie.
Pues que queréis que os diga, para jugar bien primero hay que tener orden. Este Madrid de Juande es mucho más serio que el del frívolo Schuster que nos prometió espectáculo y solo trajo sombras y dudas.
Juande Ramos ha devuelto al Madrid un cierto aire capellista. Con orden,mucha defensa y vértigo ofensivo, asi como con firmeza y oficio, el equipo se deshizo con suma facilidad del Mallorca.
Consolidado en defensa, el Real Madrid es hoy más ordenado y disciplinado que con Bernd Schuster. Los jugadores ocupan los espacios con lógica y se ha convertido en un rival indigesto para cualquiera. De momento ya es segundo en la clasificación y se le supone que irá creciendo,pero lo de ser campeón no depende de ellos. Mientras el Barcelona siga en racha, tendrá que conformarse con seguir su estela.