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Artículos - marzo 2009

# sábado, 28 de marzo de 2009 11:52

RAMON CALDERÓN TIENE UN PLAN

   El ex presidente del Real Madrid, Ramón Calderón,  tiene la intención de presentarse a las elecciones del Real Madrid que a buen seguro se celebrarán el próximo 14 de junio como más o menos dejó entrever el ratificado presidente del Real Madrid, Vicente Boluda. Puede  parecer rocambolesco y hasta de locos,  pero Ramón Calderón está decidido a dar el paso. No es una cuestión de periodistas como dijo en el palco del Bernabeu antes del partido España-Turquia, es algo que tiene pensado desde hace unas fechas. No tiene nada que perder, y tal vez, si algo que ganar. Ya que profesionalmente está muerto, desea morir matando; y de paso limpiar un poco su nombre.

   
Como aquí nunca pasa nada, Calderón puede, en efecto, presentarse –¡sin ni siquiera tener que presentar aval!–,  está en su derecho y a él se va agarrar como un clavo ardiendo al tener amparo jurídico en la decimonónica ‘constitución’ del club.


El hombre que dimitió dos días después de asegurar que no lo haría, porque era de cobardes, pero que se vio forzado a hacerlo tras las revelaciones del diario Marca que descubrió una manipulación fraudulenta de la última Asamblea de socios,  tiene un plan y una estrategia: Hacer del camino de rosas que le están preparando a Florentino Pérez un camino de espinas, para que de esta manera  tenga que dar la cara y todos tipo de explicaciones a lo que fue su anterior mandato, donde hubo de todo, muchas luces pero también muchas sombras.

   La maniobra de Calderón, que no ha  alcanzado altos grados de credibilidad en el mundillo deportivo- pero créanme al día de hoy está dispuesto a presentarse-,   estaría destinada a impedir que Florentino Pérez regresara al Real Madrid prácticamente por aclamación. Ramón Calderón intentaría poner en apuros al presidente de ACS -que aún no ha confirmado su candidatura-, incluso enseñando algún papel comprometido de la época en que Pérez era presidente y Calderón, uno de sus directivos. También, uno de los motivos por los  que desea presentarse, es el de explicar que Florentino Pérez, a pesar de marcharse por la puerta de atrás allá en el 2006, nunca abandonó el club. Ramon Calderón tiene la sospecha que en todo el acoso  y derribo al que estuvo sometido en su mandato, Florentino estaba detrás… Quiere demostrarlo, aunque desconozco las pruebas que pueda aportar.

Limpiar su nombre

    Otra de las razones por las que Ramón Calderón pretende presentarse es por limpiar su nombre y capitalizar el fichaje de Cristiano Ronaldo, con el que firmó un preacuerdo el verano pasado y cuya llegada se anunciara con  el nuevo presidente. El ex presidente madridista quiere su parte de gloria cuando el portugués se vista la camiseta blanca el próximo mes de julio.

  
    Otro objetivo que intuimos, persigue Calderón, es el de  desestabilizar al grupo de ex directivos de su junta que bajo el mando de Vicente Boluda se han hecho cargo del club interinamente hasta la convocatoria de elecciones. Ramón Calderón se ha sentido traicionado por los que fueron sus hombres, en muchos casos tan culpables como él, pero que han salido de rositas como si nada de lo ocurrido hubiese ido con ellos.

Calderón  sabe que sus posibilidades en la próxima contienda electoral son nulas, aunque cuenta -dice- con 18.000 socios que se han inscrito durante su mandato y que estarían dispuestos a votarle. Pero eso no se lo creé nadie, ni tan siquiera él mismo.
 

    Ramón Calderón está en su derecho de presentarse, pero por el bien del  Real Madrid debería dar marcha atrás y dejar por una vez que los asuntos particulares no salpiquen a un club como el madridista que lo que necesita de una puñetera vez es que haya estabilidad y paz social.

   
    
Ramón Calderón tiene un plan: el de gritar y salir a la palestra para limpiar su nombre. Pero si quiere al Madrid, y me costa que así es, lo mejor que puede hacer es abandonar la idea de presentarse a los próximos comicios. Si quiere denunciar y demostrar las anomalías que contra su persona se han hecho, ahí están los juzgados ó en todo caso que convoque una rueda de prensa y se explique.
Basta ya de utilizar el buen nombre del Real Madrid.

# lunes, 23 de marzo de 2009 19:14

EL R. MADRID NO SE RINDE

Los madridistas celebran un gol  Faltan diez jornadas para que finalice el campeonato nacional de Liga, y la distancia entre Barcelona y Real Madrid continúa siendo de seis puntos, aunque por juego es bastante mayor, pero eso preocupa poco a Juande Ramos y a los suyos que de nuevo se han conjurado para ganar los diez partidos que restan para el final de la liga. La plantilla blanca está convencida que si los ganan, serán campeones porque igualmente están convencidos que el Barcelona, metido en tres frentes, no aguantara el ritmo, y tarde o temprano caerá ante la gran exigencia que para ellos va a suponer jugar partidos de mucha envergadura como los cuartos de final de la champions frente al Bayern Munich y la final de copa del rey, entre otros. En el Real Madrid están convencidos que tarde ó temprano el cansancio físico y psicólogico les pasara factura a los azulgranas. Y si llega ese momento, quieren estar ahí arriba para aprovecharlo

   

   El Barça, con el metódico Pep Guardiola en el banquillo, ha conseguido el primer objetivo: llegar a la fase decisiva de la temporada con todas las opciones en los tres títulos. Una 'triple corona' de la que sólo puede alardear de tenerla en el fútbol europeo el Manchester United. Pero ahora, naturalmente, le queda lo más difícil: ganarla. Ante lo que se le  avecina al Barcelona su máximo rival, el Real Madrid, incluso los seguidores culés se preguntan: ¿podrá aguantar el equipo azulgrana el estar en tres frentes con la plantilla que tiene? Por Can Barça se asegura que sí, que no habrá problema alguno en salir airosos de la Liga, la Copa y la Champions, pero siempre que la suerte les eche una mano conservando en buen estado de forma y de salud a sus dos joyas de la corona: Leo Messi y Andrés Iniesta. Así como a Xavi, que es el tercer eje sobre el que gira el juego del Barça. Guardiola los considera los tres jugadores fundamentales  del equipo y no suele rotarlos nunca.

   

   A lo mejor digo una tontería pero el manchego Andrés Iniesta es tal vez, el jugador más determinante de este Barcelona de Pep Guardiola. ¿Se acuerdan cuando estuvo tres semanas lesionado? Con su ausencia el Real Madrid le recortó seis puntos. No digo más. Volviendo a la pugna por la liga, es de alabar el espíritu  del Madrid por no abandonar la lucha y por contemplar la posibilidad de remontar, porque en caso contrario la liga ya tendría dueño, el Barcelona que  está jugando como los ángeles. Otros, ya habrían arrojado la toalla. El Madrid, no.

 

   El Barça gana y golea de forma espectacular y el Real Madrid también golea, pero aburriendo.  El Madrid ganó al Almería en un partido de pocas exigencias, frente a un rival sin Negredo y sin remate, por lo que no es una buena unidad de medida. A pesar de ello, progresó como un conjunto muy previsible, sin pases ni desbordes que descompusieran al rival con el balón en movimiento. Le faltaba velocidad en las transiciones ofensivas, hasta que aparecieron las acciones individuales de Robben en la segunda parte. Una situación que conoce y preocupa a Juande Ramos a quien avalan los números.

   

   El manchego con el triunfo sobre el Almería  sumó su partido número 14 al frente del Madrid los mismos que Schuster esta temporada antes de que fuera despedido. El alemán dejó a los blancos a 12 puntos de los azulgranas. Juande se encuentra a seis después de haber llegado incluso a estar a cuatro. Frente a las críticas por el juego del equipo echa mano de las cifras que son concluyentes. Esas cifras hablan de 37 puntos en 14 jornadas (frente a los 26 de Schuster), de 33 goles a favor los mismos (los mismos que con Schuster), pero con tan sólo siete en contra  por los 24 con el alemán.

 

   A Juande se le puede discutir muchas cosas como equivocarse en los partidos importantes, pero ha puesto orden al equipo. Negar eso es negar la evidencia. El técnico ha reconstruido tácticamente al equipo, con mucha solidez defensiva, para optimizar la calidad en ataque, pero echa de menos la velocidad que tenía en el Sevilla. De hecho, los goles, de Marcelo y Huntelaar, fueron producto de un disparo y situaciones de oportunismo y remate, de las que el holandés es un especialista.

 

   Para que el Madrid juegue de otra forma serán necesarios nuevos perfiles y más tiempo. El Barcelona los tiene, en parte por su escuela y por la dirección de Guardiola, que los ha vuelto a poner en valor. Xavi, Iniesta, cuya vuelta es clave, Alves y Messi son futbolistas  muy dinámicos, que imprimen una velocidad diferente al balón y a los partidos si es el Barça quien manda. Mucho más que Eto'o o Henry, finalizadores, o los defensas, que no forman una línea mejor que la del Madrid.

 

   La diferencia está en la posesión y la forma de gestionarla, en el horno donde fragua el juego. Pedirle al Madrid que esté a la altura es un error, porque sus futbolistas son para otro juego, más directo. Lo supo Schuster, bueno en el plano ofensivo pero malo para organizar la defensa en situación de minusvalía, y lo sabe Juande. Sólo hace falta que lo sepan quienes van a diseñar el Madrid del futuro. Del actual, lo mejor es su contundencia, su calidad competitiva, porque eso también es una cualidad que no conviene perder, pero que ahora necesita el error del rival. Difícil, pero no imposible. A ese error se agarra el Real Madrid, pero sabiendo que él no puede cometer ninguno.

 

   Ahora llega una pausa para estar con la Selección española pero después, en el primer fin de semana del mes de abril, regresará la emoción de la liga con el Real Madrid como animador.

# miércoles, 18 de marzo de 2009 19:53

FLORENTINO Y EL REAL MADRID FUTURO

 Todavía no voy hablar de los candidatos a la presidencia del Real Madrid, y sobre todo de Florentino Pérez, que parece que sea el único capacitado en este país para llevar las riendas del equipo blanco. Como si antes de su mandato, el Madrid no existiese y mucho menos después de su marcha por la puerta de atrás.

 
En próximos blogs prometo contarles toda la verdad sobre Florentino Pérez, que a buen seguro anunciara su candidatura, muy probablemente en el programa de TVE, “59 Segundos” del día 15 de abril. Programa que  presenta Ana Pastor, novia de su ex jefe de prensa, Antonio García Ferreras, actual director de La Sexta y que le sigue asesorando en asuntos mediáticos.

 Pero, en principio, me parece una vergüenza el apoyo incondicional y hasta baboso que está recibiendo de casi todos los medios de comunicación sin que él haya dicho una palabra. Antes de que comience  la carrera electoral, ya nos lo están vendiendo como la llegada del Mesías, como el deseado y el único capaz de elevar al Real Madrid al limbo de los dioses. ¿Dónde está el sentido crítico? Conviene no olvidar que Florentino Pérez tuvo tres años de gloria y tres, de sonoros fracasos.

   Con la campaña mediática que le están haciendo, Florentino Pérez  llegará, pues, de la única forma que quiere hacerlo, bajo palio, señalado para una nueva resurrección y con el deseo de que sea elegido por aclamación. No quiere enfrentamientos con nadie, porque sabe que entonces los posibles candidatos le sacarían a relucir sus tres años de sombras, donde perdió el rumbo y la perspectiva de un equipo que terminó desquiciado, con cinco entrenadores y tres directores deportivos.

   Sin embargo, y tengo que ser justo, los tres primeros años de su mandato, revolucionó no sólo al Madrid sino al fútbol mundial, con una nueva forma de gobierno y con nuevas ideas. Fue una etapa brillantísima que llenó de orgullo a los madridistas, con la incorporación de jugadores de la talla del excelso Zidane, Figo y Ronaldo. Así como Beckham, que me cuentan que podía ser repescado si Florentino vuelve a presidir al Madrid. Sinceramente no lo creo. Como tampoco creo que vuelva otro de los grandes, Roberto Carlos. Aquello ya es tiempo pasado.

    Estén atentos, porque próximamente hablaré del regreso de Florentino Pérez a la palestra del Real Madrid. Hablare de sus luces y sombras. No, en vano, fui testigo muy activo de  sus  seis años de  mandato. Y lo haré desde el prisma de la cruda realidad, sin las alabanzas que rozan el baboseo de  algunos, y sin llegar a las descalificaciones en la que caen otros, que son los menos. Estén atentos.  

  

    Con  independencia de quien vaya a ser el nuevo presidente del Real Madrid, aunque todas las tendencias apuntan al mismo destino. Una cosa es segura, el que venga se va a encontrar con un gran regalo en forma de jugador: Cristiano Ronaldo. Lo del portugués está escrito y rubricado desde la temporada pasada. Ramón Calderón lleva razón cuando dice que lo dejo atado. Sólo falta el dinero para comprarlo, alrededor de 100 millones de euros.

Cristiano Ronaldo, de blanco en julio

   Como dijimos allá en el mes de julio, Cristiano Ronaldo llegó a un acuerdo con Ferguson y el club inglés el pasado verano para que la próxima temporada pudiese fichar por el Madrid. El jugador y el Real llegaron a un acuerdo y, una vez dada la autorización, que parece está firmada, de  Fergusson, sólo falta el acuerdo entre clubes.

     Pero le gran cuantía de la estrella portuguesa (repito 100 millones de euros), trae consigo un gran problema económico  para el Real Madrid y que le puede impedir fichar a otra estrella deseada: Kaká, que igual tiene que esperar un año más para vestir de blanco.  Si llega Florentino, a pesar de la deuda del Madrid que ronda los 500 millones de euros, seguro que saca un conejo de la chistera para tratar de fichar al brasileño.

    
    
Otro deseo madridista, independientemente de quien vaya a ser el presidente, es Xabi Alonso.  Un caso curioso el de este jugador, porque  Florentino le tuvo a tiro cuando Camacho era entrenador  y no le quiso. Antes lo hubiesen comprado por ocho millones y ahora está tasado en 20 millones. El puesto del donostiarra es fundamental porque el Madrid carece de un organizador de jerarquía.
Lo de Gerrard es un sueño imposible y no porque no quiera venderlo el Liverpool, sino porque él es el Liverpool.

      En los puestos de vanguardia, Villa sería un objetivo, pero me da la impresión que el Barcelona tiene el trabajo más adelantado. Fernando Llorente del Athletic de Bilbao sería la otra opción que gusta en la casa blanca.

      Por la banda derecha el equipo blanco está huérfano. Ribery, del Bayern Munich, es el objeto de deseo, jugador que también pretende el Barcelona. Para que unos vengan otros se tendrán que marchar. Serán muchos, y algunos de importancia, los que dirán adiós.

      

     En cuanto al entrenador. Espero y deseo por el bien del Madrid que en caso de que llegue Florentino, no opte por Ancelotti, un entrenador que está en caída, y fije los ojos en Benítez, el mejor del momento y al que yo desearía que estuviese al mando del equipo los próximos cuatro años. En caso de no poder ser, Wenger  es otra buena elección.

    NOTA: Benítez va a ser imposible porque horas después de la publicación de este blog, renovaba por el Liverpool hasta el 2014. Una pena, porque  a pesar de que algunos indocumentados dicen que no practica un fútbol bonito, es un entrenador como la copa de un pino. Trabajador, serio, muy estudioso y un gran estratega. Una pena que todavia no llegue al Real Madrid,  pero estoy convencido que el futurode Benítez está ligado al equipo blanco. Descartado Benítez, Wenger será el elegido, ya que Juande no parece convencer a los futuros candidatos, ó mejor dicho a Florentino Pérez. Pero, y si por esas casualdades el Real Madrid gana la Liga ¿Será capaz de despedirlo?...

# domingo, 15 de marzo de 2009 6:25

EL MADRID RECOBRA LA FE

Lo que son las cosas del fútbol, el Real Madrid, después del varapalo de Anfield, parece que ha resucitado en un campo de las mismas características pero ante un equipo muy distinto, el Athletic, que salió muy revolucionado y que no contó con la ayuda del colegiado, que los masacró a tarjetas.

El Real Madrid se sacudió la mala imagen que dejó en Liverpool y ofreció las aportaciones que se le suponen a   un equipo grande y que no mostró ó no les dejó el magnifico equipo de  Rafa Benítez, que está agrandando su figura de gran  entrenador. El mismo sábado al mediodía, dio otro chorreo, en esta ocasión al mismísimo al Manchester United en Old Trafford, por 1-4.

Con el importante triunfo madridista en San Mamés, vuelve a engancharse a la Liga, a la que después del fracaso en Europa se quiere agarrar como clavo ardiendo. Es lo único que le queda y el vestuario se ha conjurado para ponérselo difícil al Barcelona, que a pesar de sus exhíbiciones va a tener que sudar para ganar esta Liga.

De lo dicho en mi anterior columna no voy a retirar ni una coma, pero es necesario destacar la victoria del Madrid en San Mamés porque se produjo después de una derrota tremenda para su autoestima, que ha puesto en entredicho la continuidad de la mayor parte de la plantilla y que ha debilitado la credibilidad ganada por el técnico desde su llegada.

     El Madrid, herido en su orgullo, se partió la cara en las trincheras de San Mamés y salió vencedor en el combate cuerpo a cuerpo contra el Athletic, en un partido grande como una catedral, decidido por la puntería de Huntelaar y la expulsión de Yeste, victíma de la incompetencia del árbitro.

     Cuatro días después de la debacle de Anfield, los blancos encontraron su rutina ganadora en la Liga, su única tabla de salvación hasta junio, un deseo que no una quimera, que necesitaba de este paso: ganar al Athlétic club de Bilbao.

     Barrido de Europa, el Madrid vuelve al escenario donde todavía se le respeta: la competición doméstica. Aquí, en suelo español, grita y asusta, pero allende de las fronteras se convierte en un equipo vulgar. En esta temporada fue víctima de la pasión desenfrenada del Liverpool.

Fuera de Europa por quinto año seguido
     Pero, tras la amargura que supuso la eliminación por quinto año consecutivo de los octavos de final de la champions, el Madrid sacó la cabeza en una noche para valientes, ante un Athletic plegado de fe pero falto de fútbol. Con sólo cuatro días de diferencia, en dos escenarios similares, el Madrid salió del purgatorio y se gustó, con buena música a cargo de Robben y con los goles de Huntelaar. Algo es algo, después de las duras y justas críticas que  hemos vertido contra el Madrid tras su fracaso europeo.

     Cierto es que los rugidos del Athletic no alcanzan a igualar la perfecta maquinaria ideada por Benítez. Cierto también que el árbitro desestabilizó a los bilbaínos con una roja a destiempo, en una noche de locos, donde mostró 11 amarillas y expulsó a dos miembros del banquillo local. Parecía dispuesto a todo Muñiz, absolutamente desequilibrado por la presión, incapaz de poner orden en esa jaula de grillos.

     Robben, que en los dos últimos partidos había desaparecido, regreso para la causa tras su reciente deserción en Anfied. También Sneijder, bajo sospecha en los dos últimos meses, apareció para recordarnos al Sneijder de cuando llegó al Madrid. La primera vez que se pusieron de acuerdo, el '11' puso el 0-1 en la escuadra. Dueño de la medular, esquivando los empellones, el Madrid parecía dispuesto a sentenciar, con soltura de piernas y apariciones por sorpresa. Sneijder también colocó el segundo en la cabeza de Heinze, otro al que bien falta que le hacia.

     El Madrid salió de inicio sin Higuaín, con Sneijder cerca de Lass y con Robben y Marcelo en las bandas. Lass volvió a ser ese compañero que nunca pide protagonismo y trabaja desde el anonimato, que parece que no está pero siempre acude en tu ayuda cuando tienes un problema. Gran trabajo del francés. Se vio una buena versión de Sneijder, quien hacía demasiado tiempo que no disputaba un partido tan completo y participó en los tres primeros goles del Madrid. El holandés, además de calidad, demostró carácter y personalidad cuando el partido se puso más tenso. No se arruga cuando se afilan los tacos. Su aparición fue una gran noticia para el Madrid, que le necesita y mucho. Y más en este último tramo de la Liga.
    
     El encuentro fue un monumento a  la sobre-excitación de ambos equipos a los que no ayudo un mal arbitro, Muñiz que estuvo nefasto. Quiso ser protagonista y lo consiguió en un partido muy bravo de dos equipos que necesitaban los puntos como el comer.
     
     En esta ocasión no me gustó el teatro que hizo Casillas en la expulsión de Yeste. El guardameta blanco en el autogol de Heinze  fue a reclamar que el equipo vasco no había  parado el juego cuando Sneijder estaba sobre el césped  tendido por un golpe. Yéste, entonces un poco fuera de si, fue a por Casillas, le empujó en el pecho haciéndole caer. Iker, contrariamente a lo que había sucedido se llevó las manos al rostro y el colegiado expulsó al jugador del Athletic, que perdió los nervios.
     
     En definitiva, que el Real Madrid, vuelve a creer y a tener fe en esta Liga. Se han conjurado y han apelado al espíritu de equipo de Capello cuando ganaron aquella Liga imposible donde el Barcelona le sacaba seis puntos, y terminó siendo campeón. No nos engañemos está harto difícil, pero en esto del fútbol todo es posible. Pero bien haría el Barça en no fiarse..
      
     Los blancos en Europa pintan poco, pero en casa hacen buenos cuadros. Pero pase lo que pase, sigo manteniendo que en el caso hipotético de que ganen el titulo, en el Madrid se impone un cambio de ciclo. Una cosa es cierta, con el triunfo en San Mamés, la persecución ha comenzado. El Madrid descreído en Europa recuperó la fe en la 'Catedral'.

# miércoles, 11 de marzo de 2009 2:12

DEBACLE DEL REAL MADRID

Iker CasillasHay una imagen que lo dice todo del partido Liverpool-Real Madrid en Anfield: la de Iker Casillas tumbado, todo lo largo que es, sobre el césped tapándose la cabeza al marcar Dossena el cuarto gol de los “reds”. Era la imagen del mejor jugador madridista que se sentía avergonzado por la actuación de un Real Madrid al que le faltó espíritu y sobre todo alma.

Casillas que salvó a su equipo de una goleada de escándalo, salió llorando de Anfield por la impotencia que demostró su equipo ante todo el mundo. Iker con sus lágrimas por la debacle de Anfield, lloró no solo por él y por el Madrid, sino por el dolor de la afición madridista que se sintió abochornada de la actuación de una escuadra que se comportó como un equipo pequeño y menor que no merece llamarse Real Madrid, y que fue superado con una superioridad absoluta por el Liverpool y por al ambiente.

El pasillo que conduce de los vestuarios al césped del viejo y mítico Anfield exige una parada bajo el cartel que nos sitúa en el escenario y avisa del peligro. This is Anfield. Un templo del fútbol mundial. La tradición pide tocar el letrero al pasar bajo él, pero la tradición no obliga a rendirse ni a salir con miedo. El Real Madrid, sí salió asustado. Quizá porque se sentía inferior o, simplemente, porque no hay más que lo que se vio en Anfield.

El Liverpool, con la ayuda del árbitro belga De Bleeckere, apabulló al Madrid en la primera media hora y dejó sentenciado el partido y la eliminatoria. Completó el trabajo en el inicio del segundo tiempo. El Madrid visitó Anfield por primera vez en su historia y salió de él humillado. Le faltó energía, valor y fútbol (y añadiría que le faltó espíritu), justo todo lo que le sobró al Liverpool que fue un equipo veloz, con sangre, orgullo y con una organización perfecta. Los “reds” son infinitamente superiores a los blancos que no están para "chorrear" a nadie.

El Madrid, con razón, podrá argumentar que se vio seriamente perjudicado por el árbitro, que no pitó una falta de Torres a Pepe en el primer gol del Liverpool y se inventó el penalti que provocó el segundo. Sin embargo, el análisis de esta eliminación no debe centrarse en estos errores arbitrales, que tanto condicionaron el choque, sino que el análisis y el bisturí tiene que aplicarse directamente sobre el equipo y el club. La distancia que separa al Liverpool del Real Madrid es enorme y no porque la plantilla de los ingleses sea mucho mejor, sino por la fiabilidad del conjunto en estos compromisos, por la solvencia con la que se maneja en estas situaciones, porque sabe a lo que juega y porque desde hace años se nota la mano de un entrenador que se diga lo que se diga es un entrenador como la copa de un pino. Podrá gustar o no la filosofía de Rafa Benítez, pero este Liverpool trabaja desde hace años en la misma dirección. Sabe hacia dónde va y cómo quiere llegar a su destino. El Madrid deambula desde hace ya demasiados años sin rumbo fijo. A cada revés pega un bandazo y cambia de dirección.

Sirva a modo de ejemplo. En los cinco años que Benítez lleva entrenando al Liverpool, el Madrid ha tenido cinco presidentes: Florentino Pérez, Fernando Martín, Montejano, Calderón y Boluda. Y siete entrenadores: Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Capello, Schuster y Juande. Ahí está la gran diferencia de un equipo que sabe lo que quiere a otro que está totalmente perdido. Rafa Benítez es simplemente la voz de la conciencia madridista. Un técnico que nació en la cantera blanca y que ahora es la voz que denuncia la actual situación de un Real Madrid en crisis, apartado de la realidad, del fútbol moderno y de cualquier atisbo del Madrid histórico.

Por quinta temporada consecutiva el Madrid es eliminado en octavos de final de la Liga de Campeones. Pero con ser grave y preocupante, lo peor no es esto, sino la pobre imagen que va dejando por Europa estos años. Es un equipo capacitado para luchar por la Liga, pero muy lejos del nivel de los que aspiran de verdad a ganar la Champions. Un conjunto para andar por casa, con poco vuelo en las grandes citas continentales.

Los ingleses han desnudado al Real Madrid, mostrando que su plantilla podrá ser algo en la liga doméstica pero que en Europa no pinta nada. Los que pensaron que en Anfield emularían las remontadas de los años 70 y 80 ó que protagonizarían hazañas como las de Old Trafford, habría que recordarles que entonces en el Madrid había jugadores como Fernando Hierro, Redondo, Raúl (en su plenitud), Roberto Carlos y más…. Con el actual equipo, las gestas se quedan en casa. Como ya dije en este mismo blog, no hay más cera que la que arde.

En casa aún pega cuatro gritos y alguno se asusta, pero fuera ofrece una imagen muy triste. En cuanto pasa la frontera se le ven los costurones. A su otrora temible camiseta blanca le han perdido el respeto. El Madrid lleva cinco años consecutivos cayendo en el primer cruce de la Copa de Europa, que es cuando realmente comienza la competición, tras la insulsa  liguilla. Se ha medido con grandes (Juventus, Bayern, Liverpool) y con medianos (Arsenal, Roma), y ante todos han quedado retratadas sus miserias, resumidas en el paulatino empobrecimiento de una plantilla mal pensada, mal confeccionada y desequilibrada.

En Anfield ni siquiera mostró orgullo, el último sostén de una plantilla más consciente de sus limitaciones que sus propios gestores, y ofreció su versión más paupérrima en el primer gran compromiso de la temporada. Va a resultar verdad eso que dicen de que Juande siempre falla en los partidos importantes. Ya van cuatro: contra el Barcelona, el de ida con el Liverpool, el del Atlético y el de la eliminación en Champions. Yo, que apostaba por su renovación, tengo que decir que me ha defraudado. Me defraudó en la alineación contra el Atlético de Madrid y de nuevo lo hizo frente al Liverpool. Juande 'sorprendió' sacando a Sneijder por Marcelo, pero se retrató quitando a Robben para poner al brasileño, dejando a Heinze sobre el campo. Al igual que creo que se equivocó manteniendo a Gago en el equipo cuando estuvo desbordado siempre por un inconmensurable Mascherano. Jugó sin extremos y dio la sensación de estar más perdido que su propio equipo. Con esta eliminación, Juande, ya puede ir buscándose equipo para la próxima temporada. No seguirá.

Los más optimistas dirán que ahora los blancos pueden centrarse en la Liga. Puede, pero será muy complicado después de la herida que le ha dejado Anfield. Suceda lo que suceda, y aunque se diese el hipotético caso de ganar la liga, lo que parece claro es que se ha llegado a un final de ciclo. El equipo está pagando las golferías de los directivos, la dejadez de los técnicos y el poco trabajo del director deportivo. La cantera no cuenta, el equipo tiene que cargar con cedidos de medio-pelo como Faubert. Tiene un técnico interino al que manda una junta directiva que tiene fecha de caducidad. Cuando las cosas se hacen mal. Mal se acaba…. ¡Urgen las elecciones!

   Si el Atlético de Madrid no ganó en esta temporada en el Santiago Bernabéu es que no lo hará nunca. Tendrá pocas ocasiones mejores el Atlético  para vencer un derbi.  La maldición de diez años consecutivos le continúa persiguiendo. Ni cuando fue superior logró imponerse.  Los rojiblancos sienten el empate como derrota, y el Real Madrid puede darse con un canto entre los dientes por salvar un punto que le debe saber a poco, porque, con el triunfo del Barcelona, la Liga se le pone un poco más cuesta arriba. El Bernabéu salió defraudado, al esperar más de un equipo que en las  últimas jornadas le había vuelto a ilusionar, tras remontar  ocho puntos al Barcelona . Ahora, con este tropezón, son ya seis  de diferencia.  Todo es posible todavía, pero ha cambiado la tendencia. Si había un día que tenían que haber ganado era contra el Atlético de Madrid. Han perdido una gran ocasión de seguir amedrentando al Barcelona. Descosido por los cambios iniciales de Juande, el Madrid perdió comba con el Barça por primera vez en las últimas once jornadas.

     Sinceramente, esperaba un Real Madrid más aguerrido y con más empaque. Me defraudó el planteamiento de Juande, y su alineación. Me costaría tener que dar la razón a los que dicen  que el nuevo entrenador madridista falla en los  partidos más importantes: perdió en el Camp Nou, se enredó tácticamente contra el Liverpool y, ante el Atlético, no perdió por el mal día del 'Kun' Agüero, que falló lo que no está escrito.

      A mi modesto entender, cometió un error con Lass al alinearlo como lateral, porque desmantelaba la posibilidad de recuperar y crear juego en el centro del campo, donde se sabe que Guti y Raúl  son incompatibles. SalvoMarcelo y Gago, nadie recuperaban un balón. De esa forma, el Atlético pudo montar el contragolpe con una facilidad pasmosa.

   Cuando trató de rectificar Juande ya era demasiado tarde y el equipo estaba en las últimas. Huntelaar marcaba en fuera de juego.

    Por todo lo que se había comentado durante toda la semana,  Robben apuntaba a ser reserva. No fue así. Jugó y desesperó a todos sus compañeros y a buena parte de los 83.000 espectadores por su individualismo. El futbolista más desequilibrante genera hastío por su egoísmo, aunque de sus botas saliesen las mejores ocasiones blancas.

   Batalla perdida 
   El Real Madrid dio un paso atrás en sus aspiraciones al titulo de Liga
. En la guerra psicológica que ha emprendido contra el Barcelona, ha perdido una batalla muy importante. El ganar hubiese supuesto un paso hacia adelante, independientemente del resultado de los azulgranas, que, como estaba cantado, ganaron a un Athletic de Bilbao desfondado por su batalla de copa frente al Sevilla. Con los dos puntos que han perdido los madridistas, los azulgranas han resurgido. Además el tropiezo blanco tal vez le llega en el peor momento.

     La temporada del Real Madrid se puede finiquitar en una semana en la que se juega un año. La épica que espera en Anfield en Liga de Campeones  condujo a Juande Ramos a repartir esfuerzos. Pensó en reservar jugadores y se equivocó en el nombre. Sentó a Gonzalo Higuaín. A sus 21 años,  el que menos habría acusado el sobre esfuerzo, y alineó a Guti, que nos ofrecido su peor versión. Estuvo apático, sin ideas y muy lento. Ahora mismo no está para jugar de titular.

     El Real Madrid contra el Atlético fue un equipo desnaturalizado. La baja de Pepe se notó. Sin él, la defensa blanca está huérfana. Pepe es el jugador más fundamental e importante de este Real Madrid, y después le sigue Lass. Creo que esto no se discute.

      En cuanto al partido en sí, hay que calificarlo de loco. Otra vez el Atlético de Madrid volvió a encontrarse con el fatalismo que le persigue cada vez que  se enfrenta a su gran rival capitalino. Debe de pensar la afición atlética que hay una fuerza superior que les impide tumbar al vecino Real Madrid. No hay otra explicación posible. Otra vez, el Atlético tiró a la basura un montón de ocasiones delante de Casillas, con el que sufren pertinaces ataques de pánico, para seguir sin ganar al eterno enemigo. Y ya van 10 años y lo que te rondaré morena... Con la defensa blanca de pena -sin Pepe, una calamidad-, el partido derivó en un correcalles sin tregua que no fue aprovechado por Agüero, Forlán y compañía para convertir el Bernabéu en un funeral. Lass -y algún apunte de Higuaín en pleno arrebato- fue lo mejor de un Madrid que marcó en fuera de juego frente a un rival que despilfarró de forma indecente un puñado de contragolpes de libro

 Tampoco queda apenas consuelo para los blancos. Ni una pizca. El Real Madrid se alejó de la Liga y,  lo que es peor, puede que haya cambiado el rumbo de la suerte y haya cogido el puente aéreo. La semana en la que entramos va a ser clave: Primero en Liverpool y el sábado en San Mamés.   

El martes, en Anfield, no valen componendas. Toca jugar de verdad y apelar a la épica. Se juegan la vida

Iker Casillas      Nadie pone en duda ya que esta liga que iba para paseo azulgrana, ha recobrado una emoción de la que carecía hace pocas jornadas.  Ya  nadie nos tilda de locos cuando decíamos allá a principios de febrero que había liga. Y lo decíamos porque la plantilla blanca se conjuró para iniciar una remontada en la que sólo creían ellos y unos pocos locos, entre los cuales me incluyo. Así lo dije en este humilde blog y lo expuse. El Barcelona empezaba a dar síntomas de debilidad, y el Real Madrid juntó filas para intentar dar caza a un Barça al que le falta frescura, confianza y sobre todo le falta la pelota. Los azulgranas sin el balón no son nadie.

 

       Juegan ya el Barcelona y el Real Madrid a lo mismo? ¿Cómo es posible que el mejor Barça de la historia se haya dejado recortar ocho puntos del Real Madrid en tres jornadas? El equipo de Guardiola continuó evidenciando en el Vicente Calderón que está de bajón. Ante el Mallorca, en copa, a pesar de clasificarse finalista, no pasó del empate a uno (le valió el 2-0 de la ida) y defraudó en su juego. Mientras su gran rival, el Real Madrid volvió a ganar en Montjuic. Sin brillo pero ganó. La gran diferencia a día de hoy entre el Barcelona y el Madrid es que el conjunto blaugrana ha dejado de practicar ese fútbol que entusiasma y el conjunto merengue no juega vistoso, pero defiende mucho mejor que el Barcelona y en esa consistencia defensiva ha fundamentado sus diez triunfos consecutivos en Liga que le han permitido reducir la gran distancia de puntos que le llevaba el eterno rival. Eso, y  una fe inquebrantable. Además el Madrid tiene algo de lo que carece el Barcelona, un líder en el campo como Raúl, que no sólo aporta liderazgo deportivo sino también moral.

 

    En el resurgir madridista, el recién llegado Lass Diarra a quien el Madrid rescató de la Premier, ha tenido mucho que ver. El francés se ha convertido en el epicentro del nuevo Real Madrid. Abarca mucho campo y además no se dispersa. Ayuda a todos y con el balón tiene criterio. Su llegada ha sido providencial.  En Lass el Madrid ha encontrado el “efecto Davids”, el holandés que en el 2004 despertó de tal forma al Barcelona que en la segunda vuelta remontó 15 puntos al Madrid y fue segundo, tras el Valencia.

 

    Otro hombre clave ha sido Juande Ramos que ha dotado a los madridistas de orden defensivo y está gestionando al quipo con naturalidad y lógica. Han crecido defensivamente con el sistema de Juande, pero un hombre ha sido fundamental en esa faceta, Pepe, sin duda el mejor central del momento en todo el mundo. Bajo el mandato de Pepe, Sergio Ramos ya  no se traga marrones y Cannavaro vuelve a ser otra vez importante. Todas estas razones han hecho del Madrid un equipo mejor que sabe a lo que juega y sobre todo que cree en sus posibilidades.

 

Hace unos meses se decía que el Barcelona y el Madrid jugaban a otro deporte, por la superioridad que mostraban los de Guardiola. Viendo el partido del Barça en el Manzanares y en Mallorca, se puede decir que ambos equipos ya practican el mismo deporte, y defensivamente, lo juega mejor el Real Madrid que ahora parece tener hasta más alma.

 

Esa es la grandeza del fútbol  y la grandeza del Real Madrid. Esa grandeza hace posible que un equipo que'Kun' Agüero parecía sin opciones de ganar la Liga por la gran distancia que le llevaba el Barça, en la clasificación y en el césped, haya recortado ocho puntos en tres jornadas. También recuperó un ápice de su grandeza perdida el Atlético de Madrid remontando un 0-2 a ese Barcelona que le goleó en la ida de la Liga y le superó con facilidad en la Copa del Rey. Muchos atléticos me han comentado que no dudaron  que debían ganar  por más que ese triunfo beneficiase al Real Madrid, como sucedió en temporadas anteriores. Yo que quieren que les diga, lo pongo en duda. Unos pocos se alegraron pero otros tantos seguidores atléticos lamentaron que precisamente esa victoria frente al Barça  favoreciese los intereses madridistas. Sigo pensando que muchos seguidores del Atlético son primeros antimadridistas y después de su equipo.

 

       el próximo sábado el Atlético visita el Bernabéu, donde llega crecido después de levantar el resultado ante los azulgranas. Un resultado que les ha dado alas y que ha enterrado la horrible segunda vuelta de los rojiblancos que solo han ganado dos partidos. Con el triunfo épico del domingo de un plumazo se ha olvidado  la mediocre temporada que está realizando el Atlético de Madrid, que cuenta con un conjunto solvente sólo apto para aspirar a medianos objetivos. Sencillamente no veo motivos para tanto optimismo como se ha levantado entre la plantilla y en la afición atlética ante la visita al Bernabéu, un lugar muy esquivo en los últimos años. Pero la victoria ante el Barcelona les ha dado nuevos brios y les permiten soñar con ganar en Chamartín. Ahí intentará demostrar de nuevo que le queda algo del equipo grande, que han empequeñecido sus dirigentes en los últimos cuatro lustros. Y el Madrid irá a por otra nueva victoria para seguir presionado a un miedoso Barça. La emoción está asegurada. ¡Qué partidazo!

No les decía hace unos cuantos días en estas mismas páginas que había liga. Pues ahora no es que haya, sino que comienza una nueva dimensión en el campeonato liguero. El Atlético de Madrid ha vuelto a poner la Liga en un puño. Casi se puede decir que el 1 de marzo de 2009 comienza un nuevo campeonato, con el Real Madrid a sólo cuatro puntos del liderato, con 39 aún por jugarse. Entre ellos los correspondientes a la visita del Barcelona al Bernabéu. Ha tenido que ser el Atlético, para gran disgusto de una buena parte de sus seguidores- cuenta la leyenda urbana que muchos rojiblancos son primero antimadridistas y después del Atlético-, el que con su gran triunfo sobre el Barça haya metido al Madrid definitivamente en la lucha por el título de liga.

 

En el Vicente Calderón sonó el despertador. Se espabiló el Atlético de Madrid consiguiendo una épica victoria como solo él sabe hacer y de paso levanta al Madrid, mientras el Barcelona permanece dormido dejándose buena parte de su ventaja y con horribles  pesadillas. Su crisis, una hemorragia de ocho puntos en tres jornadas, alimenta al enemigo blanco y nutre a sus fantasmas. Tras la mejor serie conocida en la Liga, a los azulgranas se les agolpan los miedos. Con el Madrid alimentando el miedo azulgrana, el Atlético se convirtió en el perfecto aliado para los blancos, que siguen ganando mientras el Barça va dejándose a jirones la que se perfilaba como la liga de todos los récords.

 

Quedan trece jornadas para la conclusión del Campeonato de Liga y la crisis ó bache de juego, parece que ha cogido el 'puente aéreo'. En el Calderón, el  Barcelona volvió a pinchar con estruendo para dejarse un trozo más de Liga cuando ya acariciaba la victoria ante un Atlético que apeló a la heroica con una remontada en el último aliento  del partido. Con el último gol de Agüero encendió el fuego de la lucha por el título entre el Barça y el Real Madrid. En tan sólo tres semanas, quién lo iba a decir, el Barcelona  se ha dejado en el camino la friolera de ocho puntos: un empate en el Ruiz de Lopera ante el Betis y dos derrotas, uno en el Camp Nou ante el Espanyol y otra en el Calderón. Dos batacazos y medio que pone en cuarentena su liderato y resucitan el campeonato cuando muy pocos dudaban de que tuviera más color que el azulgrana.

 

Mientras el Barça resta guarismo a su cuenta, el Real Madrid continúa imparable en su persecución del líder. Lo está haciendo como más puede intimidar y acongojar: sumando puntos de tres en tres para encadenar diez triunfos consecutivos. Una trayectoria de vértigo que le acerca a sólo un suspiro de cuatro puntos del Barça. Y además cuenta con la bala en su recámara de recibir a los de Pep Guardiola en el Bernabéu, donde se puede clarificar aún más la pelea por el título. El líder no sólo perdió  un partido fiel a la locura que atrapa los duelos entre Atlético y Barça. Pierde el segundo en una serie de cuatro encuentros sin ganar, en los que ha cedido ocho puntos de los doce que tenía de ventaja sobre el Madrid, inflamado e implacable en su cacería. Los blancos han conseguido llevar el pulso al terreno psicológico y mental, que es el arma con la que pueden conseguir el titulo de liga.

 

En el Barcelona ya todos reconocen el bache de juego por el que pasan. Han perdido ángel, fuerza y dinamismo. Xavi, así lo ha reconocido y de alguna forma también lo admite Guardiola que si quiere recuperar anímicamente a sus jugadores  debe sentarlos en el diván y convencerles de que su salvación está en la vuelta a la senda del buen juego, al dominio de la pelota y al sentido colectivo. Si por el contrario entran en el cuerpo a cuerpo con el Madrid desde la presión, han elegido al peor enemigo posible.

 

No quiero presumir de adivino pero después del empate del Barcelona en el Ruiz de Lopera frente al Betis, ya anticipe que daba síntomas de debilidad y presagiaba un bache en su juego. Lo recuerdo perfectamente. Decía así: el Barça todavía tiene una buena ventaja, pero ahora tendrá que administrarla en la fase más dura e  importante de la temporada. Y con el Real Madrid que ha iniciado su caza, metiéndole presión. En el Camp Nou vuelven los viejos fantasmas y esa enfermedad que tanto asusta al barcelonismo y que hace referencia al color blanco. ¿Y por qué digo esto? Pues porque hay sensaciones, hay sospechas de que Guardiola ha "fundido" al Barcelona. No hay equipo  que pueda aguantar el ritmo frenético y trepidante del juego azulgrana. Siempre con una presión muy arriba, justo al borde de la taquicardia. A una velocidad, a una intensidad, que todos celebrábamos por la vistosidad de un Barcelona que ya, precipitadamente, se apuntaba como uno de los mejores de la historia.

    

Pero los títulos  no se ganan en los primeros meses ni tan siquiera en el mes de febrero, se ganan en abril y en mayo. En estas fechas es cuando el equipo tiene que alcanzar su cima física. Me da la sensación que en este aspecto, Guardiola ha pecado de inexperto. En su caso lo entiendo porque después de dos años de fracasos, tenía que comenzar ilusionando a los cules . Es pronto aún para hacer de este pensamiento una máxima,  pero creo que Guardiola se ha precipitado en esas ansias de ganar cuanto antes arrollando y con un gran desgaste físico y tensión por encima de lo normal.  Creo que ha tenido un error de cálculo y la plantilla está un  poco agotada. Lo físico e incluso mental empieza a pasar factura. No es casi nada, dos partidos sin ganar, pero uno ante el colista y, en casa, y lo que es peor, con el Madrid de Juande que se ha subido al carro de la remontada, les ha metido el miedo en el cuerpo.

 

Muchos de ustedes me pusieron a caer de un burro. Me tacharon de furibundo madridista  e incluso dudaron de mi profesionalidad, pero las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen. A mi me pagan por analizar y opinar, y es lo que hago. Unas veces estarán de acuerdo conmigo y otras no. Pero siempre lo hago desde el prisma de la objetividad. Sencillamente trato de contarles mi verdad. Y mi verdad del 22 de febrero de este año era que el Barcelona empezaba a dar  señales de alarma. Que ya no era ese equipo radiante y fresco que  nos dejó boquiabiertos por su espectacular fútbol en los tres últimos meses del año 2008. Como a todo equipo que se precie le llegó su bache. Ya hasta lo reconocen ellos. Sea lo que fuere, comienza una nueva liga.

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