Batalla perdida
El Real Madrid dio un paso atrás en sus aspiraciones al titulo de Liga. En la guerra psicológica que ha emprendido contra el Barcelona, ha perdido una batalla muy importante. El ganar hubiese supuesto un paso hacia adelante, independientemente del resultado de los azulgranas, que, como estaba cantado, ganaron a un Athletic de Bilbao desfondado por su batalla de copa frente al Sevilla. Con los dos puntos que han perdido los madridistas, los azulgranas han resurgido. Además el tropiezo blanco tal vez le llega en el peor momento.
La temporada del Real Madrid se puede finiquitar en una semana en la que se juega un año. La épica que espera en Anfield en Liga de Campeones condujo a Juande Ramos a repartir esfuerzos. Pensó en reservar jugadores y se equivocó en el nombre. Sentó a Gonzalo Higuaín. A sus 21 años, el que menos habría acusado el sobre esfuerzo, y alineó a Guti, que nos ofrecido su peor versión. Estuvo apático, sin ideas y muy lento. Ahora mismo no está para jugar de titular.
El Real Madrid contra el Atlético fue un equipo desnaturalizado. La baja de Pepe se notó. Sin él, la defensa blanca está huérfana. Pepe es el jugador más fundamental e importante de este Real Madrid, y después le sigue Lass. Creo que esto no se discute.
En cuanto al partido en sí, hay que calificarlo de loco. Otra vez el Atlético de Madrid volvió a encontrarse con el fatalismo que le persigue cada vez que se enfrenta a su gran rival capitalino. Debe de pensar la afición atlética que hay una fuerza superior que les impide tumbar al vecino Real Madrid. No hay otra explicación posible. Otra vez, el Atlético tiró a la basura un montón de ocasiones delante de Casillas, con el que sufren pertinaces ataques de pánico, para seguir sin ganar al eterno enemigo. Y ya van 10 años y lo que te rondaré morena... Con la defensa blanca de pena -sin Pepe, una calamidad-, el partido derivó en un correcalles sin tregua que no fue aprovechado por Agüero, Forlán y compañía para convertir el Bernabéu en un funeral. Lass -y algún apunte de Higuaín en pleno arrebato- fue lo mejor de un Madrid que marcó en fuera de juego frente a un rival que despilfarró de forma indecente un puñado de contragolpes de libro
Tampoco queda apenas consuelo para los blancos. Ni una pizca. El Real Madrid se alejó de la Liga y, lo que es peor, puede que haya cambiado el rumbo de la suerte y haya cogido el puente aéreo. La semana en la que entramos va a ser clave: Primero en Liverpool y el sábado en San Mamés.
El martes, en Anfield, no valen componendas. Toca jugar de verdad y apelar a la épica. Se juegan la vida