Como quien no quiere la cosa, el Madrid de la fe inquebrantable ya le echa el aliento al Barcelona. Algunos me llamaban loco y otras lindezas más cuando hace dos meses era de los pocos periodistas que decía que la remontada era posible y que había liga. ¿Hay o no hay? El sábado dos de mayo en el Bernabéu, Real Madrid y Barcelona, los dos colosos de nuestro fútbol, se juegan la liga. Una liga que sigue dependiendo del Barça. El Madrid aun ganando en su estadio tendría que esperar después a falta de cuatro jornadas, un empate culé y que ellos naturalmente ganasen sus partidos con dos difíciles salidas Valencia y Villarreal que son palabras mayores.
Pero para este Madrid conjurado para la remontada final, todo es posible. El objetivo para la plantilla blanca ya no parece tan imposible, es más puede ser toda una realidad con el Barcelona metido de lleno en el momento cumbre de la temporada: semifinales de la champions, la final de la copa del rey, y con el Madrid metiéndole presión en la liga. Sin duda, eso produce gran desgaste y es difícil que pueda soportar tanta presión. Si lo hace y consigue el título de liga, habrá que descubrirse ante este Barcelona; pero en Mestalla ya no dio tan buenas sensaciones.
El Madrid dio el domingo un golpe de fe. Tenía un difícil compromiso en Nervión, y salió victorioso ante un Sevilla que unos días antes dio la impresión de haberse reservado ante el Barça con muchas caras nuevas en su alineación. En el Camp Nou, los jugadores hispalenses parecían once mansos. Solo faltó que el gran Florito de las Ventas saliese para llevárselos a los vestuarios. Sigue siendo cierto que el Madrid no divierte al personal como el Barça. Pero ahí está arriba, en lo más alto de la clasificación batiendo records y aspirando a hacerse con el título en cualquier otro descuido de los de Guardiola. O si no puede ser, que la Liga se va para Barcelona, habrá que felicitarle por su forma de 'morir con las botas puestas' y de ser el gran animador de una liga que el Barcelona y sus seguidores pensaban que iban a lograr en Marzo y con la gorra..
Lo del Barça está teniendo mucho mérito y la persecución del Madrid tanto o más. Se merece un respeto. Un respeto que desde muchos sectores, incluida cierta prensa, se le está negando. La gran baza de este Madrid es su enorme corazón, su coraje y su gran espíritu. Tiene el espíritu de su capitán, Raúl, quien diez años después volvió a marcar en el Sánchez Pizjuán. Lo hizo por tres veces, y dio un golpe en el campeonato al colocar a su equipo a cuatro puntos del Barcelona.
Raúl, al que siempre he defendido a capa y espada contra sus críticos, pero que últimamente me estaba decepcionando tras unos partidos anodinos y grises donde más parecía un fantasma que un jugador, en Sevilla apareció para incendiar la liga. Está claro que de Raúl no se puede dudar. Tiene la virtud de ofrecer lo mejor de sí mismo cuando peor es la coyuntura, como era Sevilla. El capitán respondió cuando agonizaba media Liga, para cargar después de argumentos la fe blanca. Raúl tenía una deuda pendiente con Juande Ramos por mantenerlo en el equipo contra viento y marea cuando era objeto de las duras criticas. La mía incluida, lo confieso. Pero es que en los tres últimos partidos antes de este del Sánchez Pizjuán, Raúl estuvo desaparecido. Insisto, de Raúl no se puede dudar, porque siempre reaparece.

Fue un 'hat trick', el tercero de su carrera en la Liga, que definió al Raúl en estado puro, siempre un metro por delante en el área, con un sentido de la anticipación que el madridista ha sabido adaptar a la velocidad de su crepúsculo. Tiene más años y más razones para economizar su energía cerca del área, en lugar de picar como un minero en el centro del campo, como hemos visto en demasiadas ocasiones. Por el capitán pasan los años, pero su voluntad y decisión nunca decae. Así ha sido siempre el Real Madrid y así es también Raúl, quien ha dado otra dimensión al campeonato nacional de liga.
En el fútbol la actitud es tan importante como las cualidades, por eso hay jugadores como Raúl que se han ganado el respeto en esta complicada profesión. Tiene el carácter ganador, la ambición y la personalidad necesarias para no rendirse jamás. Con su actitud contagió a sus compañeros, 'obligados' a luchar para no quedar en evidencia. Esto no es otra cosa que el espíritu del Real Madrid, las cualidades sobre las que ha construido su leyenda eterna. El Madrid puede perder, pero nunca debe dimitir de sus obligaciones ni olvidarse de su historia y de su pasado. Con ello también compensa las deficiencias de su fútbol, aunque esta vez, salvo la primera media hora, se vio a un Real Madrid que realizó un buen partido, respondiendo a lo que se espera de él.
Al Madrid se le escapaba la Liga, una vez más. Y una vez más tiró de orgullo. Orgullo que en esta ocasión capitaneó Raúl para rescatar a un aturdido Madrid y mantener vivo el campeonato. El equipo de Juande estaba sufriendo en Sevilla, que dominó con autoridad la primera media hora y tomó ventaja a los quince minutos. Con Sergio Ramos fuera de sitio. El encuentro se consumía entre el dominio del Sevilla y el sufrimiento del Madrid, del que no había noticias.
A la media hora despertó el Madrid, se apoderó de la pelota, con Guti dirigiendo el tráfico, escoltado por el abnegado Lass, el socio que acude siempre al rescate de los demás. Otro excelente encuentro del francés que fue una auténtica roca. Partidazo también de Metzelder, el eterno suplente y resucitado central que fue un muro. El choque ya fue otro y su dueño era el Madrid. Algo que confirmó en la segunda parte con dos goles más de Raúl, y el cuarto de Marcelo. El partido se cerró definitivamente y la Liga se volvió a abrir. El clásico decidirá al campeón porque el Madrid comandado por Raúl decidió que este campeonato aún tiene vida. Se decidirá probablemente el sábado entre Madrid y Barcelona, dos estilos y estéticas diferentes.
El Barça goza con el juego y teniendo el balón. El Madrid lo hace a empellones y apelando casi a la épica. El Barcelona a través del buen juego busca alcanzar los objetivos; el Madrid a estas alturas de la liga solo mira la calculadora, echa cuentas y le salen. Con este equipo de una fe inquebrantable todo es posible. Hay liga, ¡vaya si la hay! Al menos hasta el sábado dos de mayo (fiesta en la capital). La estética azulgrana contra el ímpetu madridista. Ambos llegan a la cita con distintos conceptos. Llegados a este punto ya no es necesario discutir cual sistema ó concepto futbolístico es mejor. Es hora de discutir los puntos, cada uno a su estilo.
Llega el gran clásico para discutir el campeonato. El Bernabéu va a ser testigo y puede sentenciar el título de liga. Más emoción es imposible ¿Quién da más?