Desde que Juande Ramos con toda la razón (estaba como ausente) cambió a Guti al poco de iniciarse la segunda parte del Real Madrid-Atlético de Madrid, las relaciones entre jugador y entrenador comenzaron a ser un tanto tirantes. El segundo capitán del equipo no aceptó ese cambio que le retrató ante un Bernabeu que no recriminó la decisión del técnico.
En Anfield, Juande a modo de castigo sacó al número 14 en los últimos minutos cuando el resultado era de escándalo a favor del Liverpool.
A partir de ese momento, se produjo el desencuentro entre Guti y Juande Ramos, algo que se veía venir porque si algo no aguanta el nuevo entrenador madridista es la indolencia y la poca entrega . Y en este aspecto, Guti, casi siempre tiene una actitud pasiva ó al menos proyecta esa imagen, que provoca rechazo no solo en los entrenadores que ha tenido sino también en la afición blanca.
A Guti, con Juande no se le ha visto cosa que si hizo con Schuster. No sintonizan porque el manchego quiere compromiso en sus jugadores y eso no lo ve en Guti. Juande no lo ha hecho publico, pero creé que en algunos partidos se ha borrado de la lista de convocados aduciendo lesiones de poca importancia.
Que conste que José María Gutiérrez “Guti”, es un magnifico jugador al que le sobra clase, pero es poco dado al esfuerzo y al sacrificio, y eso le delata. Si hubiese sido constante en el entrenamiento, se hubiese esforzado más en las sesiones de trabajo, estaríamos hablando de un fuera de serie, de un fenómeno. Pero al final se ha quedado en un buen jugador, que no ha gozado de la simpatía de casi todos los entrenadores que ha tenido ni del público del Bernabeu, que no le han perdonado su pasotismo.
Uno de esos entrenadores que lo han dirigido, me confesó no hace mucho tiempo que si Guti en lugar de llevar una vida un tanto extraña, con compañías poco recomendables, se hubiese volcado más a vivir la del deportista y futbolista, seguramente hubiese sido uno de los mejores jugadores del mundo. Totalmente de acuerdo, porque a Guti si algo le sobra son condiciones y clase. Tiene para regalar. Por este motivo da coraje que se haya quedado simplemente en un buen jugador que no engrosará las listas de los grandes del Madrid. Es una lastima, porque además es una buena persona que a veces, ha estado muy mal aconsejado.
Los problemas con Guti no deben entenderse como una mala labor del entrenador. De Guti se suele decir que es muchacho de condiciones personales extraordinarias y que solamente su imagen externa distorsiona su auténtica personalidad. De cualquier manera, lo que priva en él es su pijerío, su manía por ser muy diferente, por empecinarse en simular su auténtica personalidad con actitudes que hasta dentro del club no se ven con buenos ojos.
Guti actualmente es uno de los mejores jugadores del Madrid. Su calidad, su capacidad para dar pases de gol, no se discute si se analiza al margen de sus actitudes. Nunca ha conseguido ganarse el favor del Bernabéu y Ramón Calderón llegó a decir de él que con treinta años seguía siendo una promesa.
Es sorprendente que un mero desencuentro entre un jugador y su entrenador (algo normal en todos los equipos), en el Real Madrid se haya convertido en un gran problema, en momentos en que aún se sueña con ganar la Liga. Parece claro que hay movimientos de última hora para desacreditar al entrenador a quien muchos no ven con buenos ojos, a pesar de haber obtenido espléndidos resultados en la liga y de estar realizando un buen trabajo. Lo de Guti y Juande Ramos se puede calificar como simple desencuentro ente entrenador y jugador. Ahora deben intentar, de buena fe, quitar hierro al asunto.
Hay ocasiones en que, llegado el momento, en los medios informativos acabamos por inclinarnos a favor del futbolista. Suele ser grave error. Es tanto como fomentar la indisciplina.
Yo pediría tanto a Juande como a Guti, un esfuerzo para que limen asperezas y se prodúzca un encuentro cordial entre ellos que termine en un abrazo. Un entrenador tiene que saber perdonar y comprender que algunas veces la tensión desvirtúa al jugador preso de los nervios y del stress acumulado. Tiene que tener mano izquierda. Guti es de esos jugadores que en el fragor de la batalla suele perder las buenas composturas. Lo ha hecho en sus últimos partidos por ello debería pedir disculpas. También, tal vez Juande Ramos, le hizo un feo al sacarlo en los minutos de la basura en el partido Liverpool-Real Madrid, cuando ya campeaba el 4-0 a favor de los ingleses. Por esta circunstancia lo ideal es que los dos se reúnan hablen y olviden. El Real Madrid en los diez partidos que restan para finalizar la liga necesita del mejor Guti para intentar esa remontada casi imposible.
El acercamiento ya está en camino. El Real Madrid lo demanda.