La ilusión ha vuelto al Santiago Bernabéu. Con la presentación de Kaká el madridismo vuelve a comulgar con su equipo después de la depresión que sufrió la temporada pasada. Los aficionados blancos empiezan a sentir que con Kaká, el primer gran fichaje en ser presentado, luego con Cristiano Ronaldo y con los que vengan, el Real Madrid ha vuelto por la senda de los grandes. Sienten que su Madrid ha regresado al lugar que le corresponde, a lo más alto del fútbol mundial.
La presentación del brasileño Kaká ha desbordado el entusiasmo de la afición y al final ha sobrepasado cualquier previsión de los organizadores, superados ante la locura desatada dentro y fuera del estadio Santiago Bernabéu. Los cálculos más optimistas advertían de 30.000 fieles para contemplar la presentación del jugador. Se quedaron cortos. Cerca de 50.000 terminaron por ocupar las gradas del estadio. Algunos, a pesar de tener que ubicarse en un lugar sin posibilidad de visión en la parte trasera del gran escenario creado para el acto. La puesta en escena de la primera estrella de la segunda era Florentino ha disparado el entusiasmo de una afición que cerró con vacío el pasado ejercicio.
Ningún equipo como el Madrid, y que me perdonen los seguidores de los demás equipos, genera tanta expectación como el equipo blanco para este tipo de cosas. No en vano es que el que más seguidores tiene en nuestro país y el que más factura en el PPV. Florentino Pérez que fue aclamado por las 50.000 almas que llenaron el fondo norte del estadio Bernabéu, preparó una presentación como a él le gusta, por todo lo alto. A mi particularmente me pareció excesiva y rimbombante. Pero entiendo la pasión y la locura de esos 50.000 espectadores que acudieron a la cita con el brasileño. Después de un año sumido en la más profunda tristeza, ahora atisban el horizonte cargados de esperanza. En Madrid ha vuelto la ilusión.
Florentino Pérez puede tener muchos defectos pero para este tipo de presentaciones y actos, es un auténtico mago. Se mueve como pez en el agua. En la puesta de largo de Kaká puso la alfombra roja de las grandes solemnidades para que el brasileño hiciese su entrada triunfal en el plató del Bernabéu. Ha sido la primera de las dos grandes estrellas contratadas para la superproducción en la que quiere convertir al Real Madrid.

La hollywoodiense presentación oficial de Kaká ante la afición madridista, fue la gran noticia del último día del mes de junio. Ha sido uno más de los grandes acontecimientos mediáticos y publicitarios con los que tanto gusta a Florentino ensalzar sus logros, además de hacer caja. La novedad de la hora, las 20,30, hizo posible que entrara en directo en los informativos de máxima audiencia, robándole pantalla a otros temas de actualidad. Para los madridistas la noticia del día fue ver de blanco a Kaká, un jugador como ha dicho Florentino: “nacido para jugar en el Real Madrid”
Kaká fue el personaje del día. Y el próximo lunes a partir de las nueve de la noche lo será Cristiano Ronaldo. Si con Kaká se han dado cita en el Bernabeu 50.000 almas ¿Cuántos acudirán el próximo lunes para ver al portugués? Se están haciendo cálculos de que se puede llegar hasta los 80.000. No se extrañen, en las oficinas del club y en Seguridad ya manejan esas cifras. Particularmente no me gustan este tipo de presentaciones tan recargadas y hasta tan prepotentes, pero entiendo que el fútbol actual necesita innovarse también entre bastidores. La mercadotecnia desempeña un papel primordial en las contabilidades de los clubes. Siempre será bien venida cualquier idea encaminada a rentabilizar las fuertes inversiones por los grandes jugadores. Florentino lo tiene claro: invierte fuerte para luego ganar. Y doy fe que con los fichajes ‘supermillonarios’ que hizo en su primera etapa, superó lo invertido. Desde ese punto de vista, nada que objetar.
Muchos dirán que todo esto no es fútbol sino negocio, y puede ser; pero ahora es lo que prima, y más con Florentino. Con este tipo de presentaciones y fichajes millonarios, quiere llevar al Madrid a las cotas más altas de la popularidad a base de impactos aprovechando la imagen que tienen mundialmente Kaká y Cristiano Ronaldo. A esto se le llama hacer de la marca del Real Madrid una inagotable fuente de ingresos. Pero cuidado, no vaya a cometer los errores de antaño y se olvide, de que el Madrid es por encima de todo un equipo de fútbol.
Espero que Florentino Pérez, tras esta fastuosa presentación y la que haga con Cristiano Ronaldo, no cometa la torpeza de no hacer lo mismo con los fichajes de menor fuste mediático que están por llegar y que también son jugadores del Real Madrid. No creo que al ya fichado Albiol, Xabi Alonso, Arbeloa y hasta si me apuran, Benzema, el más reciente, les gustase que en sus presentaciones faltase la alfombra roja y no fuesen con el glamour que dan las luces de la noche. Serian presentaciones de segunda y se sentirían discriminados. Eso sería crear un mal precedente que luego a la larga le podía pasar factura como sucedió en su primera etapa. ¿Se acuerda Florentino?... No creo que vuelva a tropezar dos veces en la misma piedra y todo sea, en cuanto a preparativos, igual que con Kaká y como será con Cristiano Ronaldo, aunque seguro que no habrá tanta expectación.
El caso es que Kaká, como ha dicho -lo dicen todos-, ha cumplido su sueño de jugar en el Real Madrid. Lucirá el ocho, el mismo que llevaron jugadores como Michel o Mijatovic. Recientemente lo ha lucido Gago, a quién se ha consultado y no ha puesto ningún impedimento porque su ilusión era ponerse la camiseta del número 5, que estaba libre. Es el cinco de Zidane y el que también con mucho éxito exhibió otro de los grandes, Fernando Redondo, el ídolo de Gago.
Kaká llega de ser declarado el mejor jugador de la Copa Confederación, y dispuesto a dejar huella en el Bernabeu. Estoy convencido que a sus 27 años, va a ser de esos jugadores que van hacer historia en el Real Madrid. Y mientras todo esto ocurría, en Barcelona explotaba la bomba Eto'o. Qué me perdonen los seguidores culés, pero Laporta no ha sabido administrar el enorme éxito del triplete. De un plumazo Florentino Pérez ha borrado el gran año del Barcelona.
Puede ser una cuestión discutible pero al día de hoy, el Real Madrid está ilusionado y el Barcelona parece deprimido.