...Y a los dos últimos seleccionadores que ha tenido el equipo español de fútbol (Luis Aragonés y Vicente Del Bosque), lo que es suyo. Digo esto porque después de la brillante clasificación de la selección española para el Mundial de Sudáfrica que se disputará en junio del 2010, los que estaban esperando a Vicente Del Bosque tendrán que esperar a mejor ocasión para discutirle en su puesto. Tendrán que guardar sus guadañas.
Con el triunfo de España sobre Estonia por 3-0, se consiguió de forma brillante la octava victoria consecutiva en la fase de clasificación, logrando de forma matemática el pasaporte para el Mundial de Sudáfrica, a donde acudimos por primera vez como uno de los grandes favoritos. La España que tan brillantemente consiguió la Eurocopa del 2008, dirigida por Luis Aragonés, también sigue enamorando con Del Bosque al frente del combinado nacional.
En este bendito país nuestro somos muy dados a comulgar con determinadas personas, grupos o ideas, aceptando a un personaje, grupo o idea sin el más mínimo sentido crítico. A Luis Aragonés, a pesar de su antipatía y de ser un poco ciclotímico, una parte de la España futbolística le aceptaba y lo tenían como modelo de seleccionador. La otra media, no lo soportaba. Se ganó la Eurocopa con gran mérito de Luis, y sus seguidores sacaron pecho; y el resto no tuvo más remedio que reconocer el gran trabajo que había hecho Luis Aragonés, quien recibió el reconocimiento de toda la afición española. Atrás quedó su sonado fracaso en el mundial de Alemania del 2006, todo fueron alabanzas.
Luis Aragonés, contra viento y marea se mantuvo al frente de la selección a pesar de su promesa de marcharse si se fracasaba en Alemania. Se fracasó, pero él aguantó porque tenía un plan: quitarse las ataduras y hacer el equipo que quería y deseaba. Y lo hizo, se quitó de en medio a las viejas glorias como Raúl, Cañizares, Michel Salgado y alguno más y apostó por el grupo y la juventud. El de Hortaleza tuvo el acierto de reunir a un grupo muy bien cohesionado que buscaba el bien común del equipo por encima de cualquier individualismo. La jugada fue maestra y le salió redonda. Corrió riesgos pero ganó, consiguiendo el broche de oro de su carrera con el triunfo en la Eurocopa.
Ahí se acabó el ciclo de Luis Aragonés que ya es historia. Ahora es el tiempo de Vicente Del Bosque quien acaba de cumplir un año al frente de la selección española, que sigue jugando igual de bien ó tal vez un poquito mejor que con Luis Aragonés. Se ha ganado la renovación y la continuidad hasta el 2012. Firmará en los próximos días.
No es cuestión de hacer comparaciones entre uno y otro seleccionador porque aquí lo que importa es el equipo español. Todo lo demás son zarandajas y ganas de enredar. La selección española está por encima de cualquier personalismo.
A Vicente Del Bosque que es hombre tranquilo y poco vanidoso, hay que dejarlo trabajar en paz y confiar en su sapiencia, que es mucha. Tiene el respeto de casi todos; y sobre todo es una gran persona. Además de inteligente. Tuvo la gran virtud de ser muy respetuoso con la herencia que le dejó Luis Aragonés. No se apartó del camino que ya estaba trazado, mantuvo el espíritu y la unión del grupo. Es decir que no fue de listillo y apeló al sentido común. Es más diría que con Del Bosque los jugadores se sienten más libres y más importantes. Su carácter ayuda más a la convivencia que al enfrentamiento. El ambiente, es si cabe, más respirable.
Al César lo que es el César y a cada seleccionador hay que darle lo suyo. El pasado es Luis Aragonés y el futuro, Vicente del Bosque. Con él acudiremos al Mundial, con la esperanza de lograr por primera vez algo importante. Pero cuidado, el Mundial no es el campeonato de Europa de selecciones. Los Mundiales, siempre los han ganado grandes potencias futbolísticas; y la Eurocopa la han ganado equipos tan potentes como Grecia, Dinamarca y la antigua Checoslovaquia. Es decir, no vayamos mirándonos el ombligo, porque podemos salir trasquilados. Humildad e ilusión, son las armas fundamentales para llegar hasta la meta final.