En el Sánchez Pizjuán, se ha visto el primer gran partido de esta liga, con un Sevilla muy grande que empequeñeció a un Real Madrid al que ha bajado del pedestal donde se había subido.
En el primer examen serio de la temporada el Madrid ha caído, protagonizando el primer fiasco. Ahora parecerán los clásicos oportunistas que dirán que la primera derrota se veía venir porque no estaba jugando bien, sólo lo hacía a ráfagas y encomendándose al indiscutible Cristiano Ronaldo. Y, por supuesto pondrán a caldo al equipo blanco por la justa derrota sufrida ante un Sevilla que ha puesto manifiesto en el Sánchez Pizjuán que es candidato al título de liga; y que eso del bipartidismo es una invención que queda muy bien en los titulares de prensa.
Muchos de vosotros, queridos seguidores, fuisteis muy críticos conmigo por decir que el juego que estaba desplegando el equipo de Pellegrini, a pesar de ganar, no me convencía por errores de bulto en el sistema de juego.
Que conste que en Sevilla, el Real Madrid no me disgustó del todo. Mostró espíritu de lucha y dio la cara, pero tuvo unos errores defensivos impropios de un equipo de su categoría. La victoria del Sevilla ante el Real Madrid no debe tomarse como sorpresa. El equipo andaluz con una fuerza arrolladora y con una intensidad desbordante pasó por encima de los madridistas. El Sevilla aspira a estar en lo alto y la primera ocasión para demostrarlo era frente al Madrid. Le ganó y pudo haberlo humillado de no haber mediado Casillas, quien salvó más goles de los que tiene obligación de evitar un portero aunque sea excepcional como él. Lo de Iker si que es de otra galaxia.
El Sevilla retrató las carencias madridistas, y al sistema del 4-2-2-2 empleado por Pellegrini, a quien no le gusta jugar por las bandas ni con extremos puros y duros. A falta de extremos, de jugadores que auxilien por los costados, el Madrid se entregó a la causa del Sevilla que si juega con extremos-extremos y concedió a su adversario la oportunidad deexplotar su mejor recurso: las bandas, la mejor arma sevillista.
Resultado, la debilidad de Marcelo frente a Navas resultó conmovedora y definitiva para la suerte del partido. El andaluz es un extremo de los de antes, y además es excelente. A Marcelo lo ha retratado: no vale para ser el lateral izquierdo del Real Madrid. Difícilmente olvidará a Navas. Para Marcelo habrá un antes y después del partido jugado en el Sánchez Pizjuán.Tampoco Sergio Ramos debe estar muy orgulloso. Perotti, le ganó la espalda cuantas veces quiso. Cómo no espabile se va a quedar en un jugador vulgar.
Tengo la sensación que Pellegrini anda aún un poco despistado y no ve claro el sistema a utilizar. Sigo sin entender porque Raúl jugó los 90 minutos y Benzema sólo 50. El francés es cierto, estuvo ausente, pero también lo estuvo Raúl y lo mantuvo hasta el final sin que aportase gran cosa. Curioso, pero después de tantos fichajes millonarios, la delantera que terminó el partido en Sevilla fue el mismo ataque del Madrid de Juande. ¿Ustedes lo entienden?
El Sevilla parecía el equipo de la gran superproducción y el Madrid, el aspirante. El grupo de Jiménez hizo el fútbol más tradicional y efectivo: el ataque por las alas, y el RealMadrid se embarulló por el centro del campo y en la banda de Marcelo tuvo un agujero que le costó constantes apuros para Casillas y a la postre, elpartido. 
El encuentro de Nervión tuvo toda la gran intensidad de las confrontaciones que pueden marcar la temporada. Era el primer gran test para el Madrid. Perdió y tal vez se pueda aducir que jugó sin Cristiano Ronaldo, pero como dice Valdano: “No sería decente hablar de las ausencias”.Con ser importantísima la baja de Cristiano, no justifica los costurones que enseñó el Madrid. ¿Acaso sin Cristiano Ronaldo el nuevo Madrid de Florentino Pérez es tan normal como lo era el de Juan de Ramos?
Creo que no, pero Pellegrini y algunos jugadores como Marcelo y Sergio Ramos se tienen que poner las pilas. Aviso a navegantes: El fútbol es asociación, hacer grupo y unirse. De nada sirve reunir a los mejores y a las grandes figuras, si después no se juega en equipo. El Madrid ya sufrió un cortocircuito en la primera época de Florentino Pérez.
De todas formas no hay que exagerar la derrota madridista porque perdió justamente ante un Sevilla que de momento es el que mejor juego está practicando.Y además, su triunfo es formidable para la Liga. El equipo de Jiménez se convierte en una alternativa seria, al menos en este comienzo de campaña. Se ha propuesto que esta liga sea cosa de tres.