Viendo al Real Madrid jugando con parsimonia, sin ritmo, casi andando, sin presionar y sin ninguna intensidad, y perder ante el peor Milán que uno recuerda, un equipo lleno de jugadores al borde de la jubilación al que le falta fuerza, pero le sobra sabiduría, sentí vergüenza. Lo mismo que los miles de seguidores madridistas que estuvieron en el Bernabeu y lo siguieron por TV. La falta de actitud, la dejadez y el absentismo es algo que no se puede permitir en ningún equipo, y mucho menos en el Real Madrid. Era mucho lo que se jugaba. Era un partido de los grandes, de esos que sirven de escaparate a la Europa futbolístico. Jugaban dos históricos, los dos equipos más laureados del viejo continente con 16 copas de Europa entre los dos. Era la primera gran cita de este Real Madrid de las megaestrellas, y falló,resucitando al Milán.
Alguien tendrá que tomar cartas en el asunto ante tanto desmán y desbarajuste en el juego. Porque el Milán más flojo de cuantos han pisado el Bernabéu, el equipo formado por ilustres veteranos, jugadores que perdieron sus aureolas, un portero que le regaló un gol a Raúl y con un Ronaldinho, ausente y con síntomas claros de ex futbolista, derrotó al Madrid, que ni tuvo dirección ni rumbo. Hubo jugadores perdidos, despistados y hasta indolentes.
- Sergio Ramos, ¿me puede decir alguien a qué juega? Tuvo el pasillo derecho para él solo (Ronaldinho nunca subió a taparle) y fue incapaz de hacer un centro decente. Lo de este chico ya empieza a ser preocupante.
- Benzema, en el que yo tengo o tenía puestas muchas esperanzas, da síntomas de absentismo, parece un alma en pena a quien nadie comprende.
- Kaká, está en su peor versión. No sabemos si actúa de media punta, de extremo ó de segundo delantero. Lo suyo sería que jugase como lo hacia en el Milán, donde era un centrocampista de verdad con presencia por todo el campo, dirigiendo al equipo y con libertad de movimientos. Así lo ha reclamado el propio jugador, públicamente, a su entrenador. Pero al margen del todo, Kaká no está bien, es como si todavía no hubiese asimilado el cambio de equipo.
- Sólo, el más veterano, Raúl se salvó de la quema.
- Falló hasta Casillas. En el primer gol de Pirlo pudo hacer algo más; y el segundo de Pato, hay que achacárselo al bueno de Iker, que se ha contagiado de la dejadez de su equipo y de su blanda defensa.
Si este equipo sueña con la décima copa de Europa, tendrá que cambiar de forma radical. Jugando como lo está haciendo no va a ninguna parte, y suerte tendrá si pasa de los octavos de final. Y no vale la excusa de la falta de Cristiano, porque si después de desembolsar la friolera de 250 millones de euros, se echa en falta a un jugador, por muy importante que sea, ¡apaga y vámonos!
El Madrid ha ganado hasta ahora partidos casi de trámite y algunos con goleada. Los dos grandes adversarios a los que se ha enfrentado, Sevilla y Milán le han vencido. Mal síntoma.
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El Milan no es el Xérez, ni el Tenerife, ni siquiera el Valladolid, últimas víctimas del Madrid, sobre las que se habían construido algunas ilusiones más por pegada que por juego. Ha sido enfrentarse a un equipo serio, con historial, aunque ya en el ocaso pero que todavía sus veteranos jugadores dejan destellos de lo que fueron, para que florezcan las deficiencias de un equipo poco trabajado. El saque de esquina que sacó Raúl y que propició el empate a dos, es un fiel reflejo de lo que estoy diciendo.
Yo me pregunto ¿Trabajan el sistema defensivo en los entrenamientos, y las jugadas a balón parado? ¿Qué hacen? ¿A qué se dedican durante la hora y media que dura el entrenamiento? Viendo como naufragaron ante un Milán viejo que se animó cuando vio al Real Madrid dejado de la mano de Dios y muy desordenado, la conclusión es que trabajan muy poquito y que Pellegrini, de quien sigo diciendo que tiene poca personalidad, les da poca caña.
El técnico chileno lleva ya tres largos meses en el equipo y aun no ha encontrado un modelo de juego. Al no existir un modelo, los jugadores no saben a que atenerse y no sacan a relucir sus cualidades. Pellegrini está perdido. Como no encuentre la brújula pronto el que puede perderse para siempre es el propio Manuel Pellegrini, a quien ya le han pedido explicaciones.
No es que Pellegrini sea el único culpable del batacazo ante el Milán. En esta plantilla no todos son como Raúl para ganar los partidos a golpe de bemoles. Pero sí está claro que al técnico chileno se le pasa el tiempo y aún no ha encontrado la tecla idónea en los tres meses de trabajo que lleva al frente a la gran superproducción que le montado Florentino Pérez, quien ya da síntomas de preocupación. A través de Valdano, el gran valedor del chileno (Florentino deseaba como entrenador a Ancelotti), ya le ha mandado un recado.
Se dice que todo equipo es el reflejo del alma de su técnico. Pues bien, este Madrid es como Pellegrini: no tiene chispa, es triste, plano, sin alma y sin electricidad. Es su propia imagen. Les falta sangre y esa competitividad y coraje que siempre tuvo el Real Madrid, y más en las competiciones internaciones. Este no es mi Madrid que me lo han cambiado.
El entrenador parece superado por la grandeza del Madrid, por el entorno y por la falta de respuestas colectivas. En el segundo gran examen que ha tenido ha suspendido. En el club ya le piden explicaciones. Lógico por otra parte, después de la fortuna que se han gastado para jugar tan mal como la temporada pasada, y después de ilusionar a la familia blanca que empieza a cuestionar el proyecto.
No creo que Florentino Pérez aguante más afrentas como la que sufrió frente al Milán, y más, si tiene como acompañantes en el palco a gente importante como Consejero Delegado dl Milán, Galliani; y al presidente del la UEFA, Platini. Pero también conviene recordarle a Florentino que los grandes nombres no hacen muchas veces un gran equipo. Que no vuelva a tropezar de nuevo en la misma piedra. Y ya sabe a lo que me refiero.
A pesar de todo, un poco de paciencia, y sobre todo trabajo, mucho trabajo.