El Real Madrid con la derrota de 4-0 sufrida en el campo Muncipal de Santo Domingo de Alcorcón, protagonizó el mayor ridículo de su historia, y quince días después en el partido de vuelta, no sólo ha vuelto hacer otro ridículo sideral, sino que ha logrado que sus seguidores, que llenaron el Bernabeu, hayan sentido vergüenza de su equipo. Acudieron soñando en la remontada y salieron desilusionados, desalentados y abochornados por la impotencia del Madrid que no pudo con un equipo de segunda B que lo componen jugadores casi amateurs que trabajan ó estudian para poder llevar una vida digna.
Los 250 millones gastados esta temporada no han sido capaces de superar la primera eliminatoria de la copa del Rey. Los 400 millones de euros de presupuesto no ha podido con el millón y poco más de euros que tiene el Alcorcón. A esto se le llama tener poca vergüenza.
El fútbol tiene alma, y el Real Madrid puede ser muy rico y muy poderoso, pero le faltó alma y espíritu. Algo que le sobró al Alcorcón. Ahí estuvo la diferencia.
Ni espíritu de Juanito, ni épica, ni remontada, ni nada de nada. El Real Madrid sólo tuvo impotencia y la obsesión de atacar por el centro que no llevaba a ningún camino. Frente a eso, el Alcorcón puso orden, ganas, y una buena disposición táctica. Con un fútbol básico, pero eso si con muchos bemoles, le ha bastado al Alcorcón para imponerse a un patético Real Madrid que no jugó a nada.
El Bernabéu se había llenado hasta la bandera, las apuestas habían dado la vuelta en los últimos días y hasta a última hora, se había hecho una campaña mediática surrealista (apelando a las grandes gestas europeas) a través de los medios afines y oficiales para llamar a la afición, y sin embargo la remontada fue imposible. Claro, que sin juego sin continuidad y orden es difícil que llegue el gol. Llegó el del Van der Vaart, y gracias.
El público del repleto Santiago Bernabéu ante lo que estaba viendo, no aguantó más y llenó de ira cargo contra el Madrid al ver como el Alcorcón, equipo de segunda B, en mitad de la tabla del grupo segundo, tuteaba y hasta ridiculizaba a los jugadores del Real Madrid que corrían tras ellos como pollos sin cabeza, y reventó, primero con olés y, después cargando las tintas contra Manuel Pellegrini, pidiendo, durante algo más de 20 segundos, su dimisión con gritos y pañuelos.
El cambio de Lass, que estaba siendo el mejor, por Marcelo fue el vaso que colmó la paciencia de la afición madridista, que vio como su equipo vuelve a fracasar en la copa del rey. El chileno, aguantó sin inmutarse. Quizá porque se fía a pies juntillas de la palabra de Florentino y Valdano, hartos de pregonar su confianza hasta final de curso.
Ahora, yo no estaría tan seguro de su continuidad. Va a ser muy complicado aguantar a Pellegrini después de que el Bernabéu se ha levantado contra él. Esto no tiene buena pinta. Pero al menos creemos que seguirá hasta el Camp Nou, el próximo 29.
Mi decepción con Pellegrini ha sido mayúscula. Esperaba más de este entrenador en el que confiaba, pero ha perdido el oremus. La alineación que compuso para intentar la remontada fue un auténtico esperpento. Cuando tu tienes que superar cuatro goles en contra, no puedes poner a jugar juntos en el centro del campo a Gago y Diarra, dos jugadores defensivos que ni crean ni dan salida con criterio al balón. Todavía no se ha enterado que estos dos jamás pueden jugar juntos. Siempre que lo han hecho ha sido un fracaso. ¿Por qué no jugó Granero? Y como se le ocurre poner a Lass de lateral derecho, cuando en el centro del campo hubiese sido más útil. Y, es más, si una de las ilusiones del madridismo era al menos intentar el triplete, como se le ocurre dejar fuera de la convocatoria a Benzema, Xabi Alonso e Iker Casillas. Dadas las circunstancias, el Real Madrid tenía que haber salido con el mejor once posible.
Y por si fuera poco, parece que en el Real Madrid no hay comunicación porque Sergio Ramos podía haber jugado este partido de copa ¿Qué ocurrió? Nadie de los responsables le comunicó a su entrenador que podía habérselo llevado al partido. El jugador todavía no estaba sancionado.
Después de la expulsión de Sergio Ramos el pasado sábado en el estadio Vicente Calderón, el Real Madrid interpretó que el jugador debía cumplir sanción, al ser roja directa, en el siguiente encuentro ante el Alcorcón en Copa del Rey, sin atender a que el lunes era día festivo en Madrid que impedía que se reuniese, como es habitual, el Comité de Competición. La Real Federación Española de Fútbol envió la pasada semana una circular en la que informaba de la situación. Sin embargo, el Real Madrid no comunicó a Pellegrini que podía alinear a Sergio Ramos en Copa del Rey y que será el encuentro liguero ante el Racing de Santander el que se pierda por sanción.
El mismo Pellegrini destapó en la rueda de prensa posterior al partido que no sabía nada al respecto ¿Qué quieren que les diga? que éramos pocos y parió la abuela. Sólo e incomunicado, Pellegrini está perdido, no sabe aun donde está. Es como si todavía estuviese en el Villarreal y aquí hubiese venido un doble suyo. Además, me da la sensación que el vestuario ha perdido la fe en el chileno.
Una derrota el próximo día 29 en el Camp Nou frente al Barcelona, puede ser su sentencia. Y sería una lastima, porque no me escondo, yo esperaba mucho de este entrenador, pero hoy por hoy me está decepcionando. El Madrid, durante los próximos días va a hacer un esfuerzo por reforzar la figura del técnico y pasar rápido la página de esta Copa maldita para sus intereses, un torneo donde suma decepciones desde hace 14 años. Pero las heridas dejadas son muy graves y profundas y pueden supurar en los malos momentos.
Pellegrini mantiene un pulso con el vestuario por el caso de indisciplina de Guti. Los jugadores blancos entienden que no ha sabido ser diplomático y ha gestionado muy mal las posibles consecuencias.
El caso es que el Real Madrid ha hecho uno de los mayores ridículos de su historia fracasando con rotundidad en la Copa; y que conste que Pellegrini no es el único culpable. Los jugadores no han sabido estar a la altura de lo que exige el Real Madrid, y Florentino, y sobre todo, Valdano deben hacer examen de conciencia, asumir responsabilidades y tomar decisiones. Lo cierto y verdad es que los seguidores blancos(muchos hasta lloraron), salieron abochornados y avergonzados del Bernabeu, que vivió si caso su noche más triste.
PD: Y por favor, aún aceptando vuestras críticas, espero no leer que cambio de criterio según el juego que haga el Real Madrid. Opino partido a partido. Cuando juega bien y me gusta lo resalto, y cuando hace el ridículo también.Y si ahora Pellegrini vuelve a estar cuestionado, pues lo cuento, como creo que es mi obligación. A esto se le llama opinar y no oportunismo.
Un abrazo a todos, tanto a los fieles como a los discordantes.