A Manuel Pellegrini le han dejado sólo. El Bernabéu lo desaprobó la noche del martes pidiendo a gritos y durante más de 15 segundos, su dimisión. El vestuario ha perdido la confianza en un entrenador a quién no ven seguro y con eternas dudas. Florentino Pérez, la verdad no le tiene en gran aprecio; y su único valedor que era Valdano, le ha retirado el apoyo cuando ha visto que el chileno ha perdido credibilidad y va camino de hundirse en el pozo del desprecio. El respaldo que el director general le dio la noche que perdieron en Alcorcón por 4-0, no se ha visto por ninguna parte después de la eliminación de la copa, en la noche del martes 10 de noviembre. 
Entre Jorge Valdano y Manuel Pellegrini, se ha abierto una gran brecha. Ya no sólo por la eliminación humillante y por la impotencia del Real Madrid para eliminar a un segunda B, sino por el caso Sergio Ramos. Es más, alguien miente en toda esta rocambolesca historia porque uno, Valdano dice que informó al mediodía al chileno que Sergio Ramos podía jugar el partido de copa frente al Alcorcón, y el otro, Pellegrini que dijo en rueda de prensa que esa información no le llegó a él. ¿Quién miente? Nunca antes había visto a Jorge Valdano tan titubeante y con tan mala cara después de la vergonzosa eliminación de todo un Real Madrid a manos del Alcorcón. Ni siquiera cuando tuvo que explicar sus 'meteduras de pata' como entrenador del Real Madrid y del Valencia al alinear en dos partidos a más jugadores 'extracomunitarios' de los permitidos.
Además de tratar de justificar un hecho humillante, tuvo que pasar el trago de explicar lo inexplicable por el entuerto institucional impropio de un equipo de la categoría del Madrid que ha sido la risión de la España futbolística. Alguien tendría que dimitir por esto, porque los sueldos que cobran los Valdano, Pardeza y otros, les exige más responsabilidad que la que han tenido en el caso Sergio Ramos. Si hay que echar la culpa a alguien es a la dirección deportiva que no ha estado vigilante en un asunto de su competencia. El entrenador, en este caso, es el segundo eslabón. No sabía nada, creo que Pellegrini no miente.
Pasó que Valdano quiso camuflar como fuese el grave error del club al no informar a Manuel Pellegrini de que podía contar con Sergio Ramos para el partido en el Bernabéu y, lejos de informar quiso pasarlo por alto por si colaba, y no coló porque después se supo. Pellegrini, dijo la verdad cuando le preguntaron al respecto. Hay algo evidente, la imagen del Real Madrid ha salido dañada, y se nota una falta de conexión entre la dirección deportiva y el entrenador, que es para preocupar.
Lo ocurrido en torno a la no sanción de Sergio Ramos, con ser grave, no es lo que más ha dolido al madridísmo. Lo que más ha avergonzado a los aficionados del Real Madrid es la impotencia en el juego del equipo de Pellegrini, quién estuvo torpe confeccionando una alineación muy defensiva cuando tenía que remontar un 4-0 adverso. El once titular contra el Alcorcón no la hizo pensando en el bien del Real Madrid, la hizo para contentar a unos cuantos jugadores que ya empezaban a mostrar malas caras por su prolongada suplencia: Raúl, Van Nistelrooy, Diarra, etc…. Eso al menos pareció, porque si no es difícil entender como pudo alinear juntos a Diarra y Gago y cambiar de posición a Lass Diarra que jugó de lateral derecho cuando Arbeloa podría haber jugado en esa posición, su sitio natural. De esa forma Marcelo hubiese ocupado el flanco izquierdo y habría existido más juego por banda. Todavía sigo sin entender como Pellegrini estuvo tan torpe. Es como si la copa le importase un bledo.
Pues a los de arriba sí que les importó, y más después de ver a Florentino Pérez tragando sapos y culebras por el ridículo que su millonario equipo estaba haciendo ante el humilde Alcorcón. Un triunfador como él, no soporta que nadie le humille y menos que su público pueble el Bernabeu con pañuelos de desaprobación.
Al poco de finalizar el encuentro, hubo una reunión de urgencia en el mismo palco del Bernabéu entre Florentino Pérez y una gran mayoría de su junta directiva. Muchos de ellos, pidieron la destitución inminente de Pellegrini. Florentino, hizo de tripas corazón y para que no le llamen “tritura-entrenadores”, pidió un poco de calma, aplazando cualquier decisión al día 29 de noviembre, fecha en la que el Real Madrid jugara contra el Barcelona en el Camp Nou. Un buen resultado en Camp Barça, le mantendrá el puesto, y una derrota, dependiendo como sea, le costará el puesto. Así de crudo, pero así de cierto.
Es decir que Manuel Pellegrini, en principio tiene fecha de caducidad: el 29 de Noviembre del 2009. Lo normal es que el Real Madrid pierda en Barcelona, es de esos campos donde a principio de temporada no sueles contar con esos tres puntos. Tampoco sería extraño que el Madrid con Cristiano Ronaldo al frente pueda ganarle al Barça en su casa, porque tiene tanta ó más calidad que los azulgranas, pero insisto lo más normal es que salga derrotado del Camp Nou. Pocas veces a lo largo de la historia, han ganado los blancos allí. Por esta circunstancia es por lo que creo que Pellegrini está sentenciado.
Qué quieren que les diga, me parece muy triste todo esto. Me da pena de Pellegrini, un buen tipo que no ha sabido conectar con el vestuario ni con lo que supone ser entrenador del Real Madrid. Tampoco le han ayudado, y cuando han venido mal dadas, le han abandonado dejándole más solo que la una. Y encima, el jueves llega tarde al entrenamiento, lo que no deja de ser una anécdota pero que es muy significativo.
Cuan náufrago Manuel Pellegrini se mueve por la isla del Madrid como alma en pena. Triste, cabizbajo y meditando las andanadas que algunos de sus jugadores le han lanzado como Raúl que ha manifestado que “están tardando demasiado en asimilar su sistema o la comida que celebraron Valdano y Guti para limar asperezas. Lo normal es que a esa comida hubiese asistido Pellegrini el receptor de los insultos y el menosprecio de Guti, pero no, una vez más ningunearon al técnico chileno. Casillas, al menos hizo un comentario gracioso: “Todo esto es como un guión de Spielberg”. Lleva razón, solo que falta poner el final.
Lo más curioso es que mientras Valdano comía con Guti para reconducir la situación y al jugador. Guti, ya había realizado unas fuertes declaraciones a Inter-economía justificando su forma de ser y su manera de vivir: “Voy a las discotecas ahora, claro, porque no creo que me apetezca hacerlo a los 60 años". Algo lógico y normal para alguien joven y que no tenga que madrugar, pero no para un deportista que debe dormir bien para después rendir más. Las declaraciones se juzgan por si solas y hablan muy a las claras de cual es el espíritu de Guti.
A lo que íbamos, Pellegrini está solo, sin la confianza de la plana mayor, sin el respaldo de Valdano que le ha dejado abandonado a su suerte, sin el apoyo de la afición, y con muchas dudas en el seno del vestuario. Ante este panorama, lo mejor es que lo hubiesen destituido ya. Además de estar perdiendo un tiempo precioso, lo único que se está haciendo es prolongar la agonía, cuando Pellegrini ya está sentenciado.