Joan Laporta, no lo puede remediar, parece que tiene una enfermedad, se llama“ madriditis”. No es grave pero crea obsesiones. Si no padece esa enfermedad, al menos si lo parece. Si no es así, como se puede explicar que tras el anuncio oficial de la renovación de Pep Guardiola por un año más hasta el 2011 –enhorabuena a todos los azulgranas-, lanzase un dardo envenenado contra el Real Madrid durante la rueda de prensa que dio oficialidad a dicha renovación: "Ésta es una noticia muy buena para el barcelonismo. Es el octavo título de la temporada". "¿Y el séptimo?", le preguntó un periodista: "El 2-6 del Bernabéu. Lo siento, me gusta recordarlo. Sigo hexatranquilo”.
Tiene ó no tiene madriditis el presidente del Barcelona. Y eso que en estos momentos el Barça está un paso por delante del Madrid. Ni tan siquiera habiendo sido infinitamente superior en la última temporada, puede olvidar a los blancos ¿Se imaginan, lo contrario?
Decididamente el señor Laporta no tiene ni clase ni categoría para dirigir a una entidad tan grande como el Barcelona. Esa referencia no venía a cuento. Porque si se trata de sacar pecho, el señor Florentino le podía restregar los títulos que logró en la primera etapa que coincidió con Laporta, quien naufragó en sus inicios. Hasta le costó una moción de censura. Pero, que esté tranquilo porque Florentino Pérez, al menos en este aspecto sabe estar a la altura.
Y también, ya que evoca el pasado, alguien del Real Madrid, le podría recordar que si echan una vista atrás no hay color en cuento a títulos entre uno y otro equipo. Estas cosas lo único que hacen es abrir heridas y crear rencillas entre una afición y otra.
El Barcelona, cuando finalice su mandato el señor Laporta, seguro que va a respirar más tranquilo. Todos los seguidores azulgranas, sobre todo los de fuera de Cataluña, lo van a agradecer. El señor Laporta, lo único que ha hecho ha sido valerse del Barcelona para su proyección personal y política.
Tanto paz lleve como descanso deja.......