Aunque tire piedras sobre mi propio tejado, a esa pregunta tengo que contestar un NO rotundo. Flaco favor está haciendo la prensa deportiva (sobre todo los diarios deportivos) al periodismo. Eso de la independencia de la prensa ha pasado a mejor vida. Uno puede tener sus colores, que todos los tenemos o simpatías que también las tenemos, pero eso no puede impedirnos ver la realidad de las cosas y contar la verdad sin ningún tipo de interés. Cuando hay que hacer juicios y análisis, hay que apelar a la objetividad, a la libertad, y a la independencia. Tres principios básicos del periodismo. Sin ellos, se pierde la perspectiva y el enfoque de la verdad, y se llega a lo más burdo del periodismo, la manipulación.
En los tiempos que corren, en la prensa especializada del deporte, ya nadie oculta sus preferencias por uno y otro equipo. Y lo hace sin rubor. Como si se tratase de parte interesada, defienden a ese equipo por encima de cualquier circunstancia, aunque no les asista la razón. No hay nada más que ver los titulares de algunos periódicos y, sobre todo, en las tertulias deportivas que se organizan en radio y TV. Donde cada periodista pertenece a un equipo determinado y lo defiende a capa y espada sin importarle ni las formas ni los modos. Se trata simplemente de hacer ruido mediático. El análisis y el rigor, poco importan.
¿Y que me dicen ustedes de la campaña que se ha montado desde Madrid y Barcelona, por las presuntas ayudas arbitrales a favor del Barcelona, dicen en la capital, y en contra del Barça, argumentan en la ciudad Condal? Pues que quieren que les diga que me parece una solemne estupidez y una aberración. Lo único que está consiguiendo es soliviantar a los aficionados y buscar el enfrentamiento...
Ni Real Madrid ni Barcelona, se pueden quejar de los arbitrajes que han recibido a lo largo de su historia. Los dos equipos más poderosos de nuestro fútbol, han sido, sin duda, los más favorecidos. También lógico, han sufrido los errores del trencilla de turno. Pero de ahí a decir que ha habido y hay consignas para favorecer ó perjudicar a tal ó cual equipo, media un abismo. Y están faltando a la verdad.
No es de recibo que desde Madrid se hable del “Villarato” para favorecer los intereses azulgranas; como tampoco se puede admitir que desde Barcelona se hable de campaña en contra para perjudicar al Barça. No me parece seria ni una ni otra postura, y porque no es verdad.
Si antes el Real Madrid ganaba títulos es porque era el mejor. Y ahora, si el Barcelona los consigue es porque está jugando a las mil maravillas y hoy por hoy, está un paso por encima de los blancos.
En Madrid, los dos diarios deportivos hablan del “Villarato” y apunta a la línea de flotación del Barcelona en un intento maligno y perverso para añadir algo más de sal y pimienta en la lucha que mantienen en la cabeza de la clasificación el equipo azulgrana y el Real Madrid.
Esta campaña lanzada desde la capital ha abierto heridas en el seno del equipo azulgrana. Jugadores tan sensatos como Xavi Hernández, y un entrenador tan maduro como Guardiola, se han sentido muy ofendidos al cuestionarles en cierta medida los seis títulos logrados por el mejor Barcelona de la historia.
También fueron puestos en entredicho los muchos títulos conseguidos por el Real Madrid. Entonces se habla de los “hijos de Plaza”, presidente entonces de los árbitros.
Además, y por si fuera poco, hay un conato de 'guerra civil' entre los medios de comunicación de Madrid y Barcelona atrincherados en defensa de los dos clubes. Cada uno arrima el ascua a su sardina, sin importarle lo que tengan que hacer para conseguir el ascua.
Insisto, el Madrid y el Barça no se pueden quejar de los árbitros. Desde siempre han estado en la picota porque han resultado ser más beneficiados que perjudicados en el cómputo global de una temporada, aunque en absoluto se puede quitar un ápice de mérito a ambos clubes en la consecución de sus muchos éxitos. Quién diga lo contrario es que está ciego.
El cuerpo a cuerpo que mantienen Barcelona y Real Madrid va a tener jornadas de mucha polémica. Los medios de comunicación, lejos de buscar la mesura y la objetividad, en un ejercicio perverso echarán más leña al fuego. En Barcelona, la prensa deportiva seguirá sus históricas sospechas y en Madrid, no se reconocerá que el fútbol practicado por los azulgranas es por el momento, el mejor. Así de simple, pero así de cierto. Todo lo demás es buscar los cinco pies al gato….
En toda esta historia los más coherentes están siendo los jugadores de uno y otro bando. Kaká, lo ha dejado claro: "Los cinco puntos de diferencia con el Barcelona es por méritos de ellos". Y punto. Los periodistas, en muchos casos, dejan mucho que desear. Y yo me incluyo, influido por esta nueva ola. Pero intento apartarme. Me considero de la escuela antigua que contrastaba las noticias y buscaba por encima de todo la independencia. Esto ahora, es pura utopía.
El periodismo deportivo, en buena medida ha dejado de ser objetivo para tener colores. Malos tiempos corren para la lírica.
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