
Después que el Barcelona ganase por 2-1 al Getafe, demostrando su gran fortaleza, incluso en inferioridad numérica por expulsión justa de Piqué a los 24 minutos de partido, frente al equipo de Michel que careció de pegada, de mordiente, y lo que es peor aun, de orgullo. Y eso que todo se puso a su favor. Pudo haber sido el día de gloria para el Geta, pero sus jugadores no estuvieron a la altura en un escenario tan espectacular como el Camp Nou. Cuando se tiene esa oportunidad hay que aprovecharla y el Getafe respetó demasiado al Barça, que a base de talento, clase y oficio venció con comodidad a un timorato equipo. Michel y, y su presidente Angel Torres están muy enfadados, y con razón…
Como decía, tras el triunfo azulgrana, entró en escena el Real Madrid que aguantó el tirón y la presión. Todo sigue igual en ese cuerpo a cuerpo que mantienen madridstistas y azulgranas, en su particular liga.
Los de Pellegrini en una buena primera parte, acabaron con un Espanyol que fue una caricatura de equipo, el peor que ha pasado por el Bernabeu, donde el Real Madrid ha hecho un fortín. Lleva once victorias de once partidos. No ha volado ningún punto de su casa. Y este es uno de los principales argumentos que esgrime en su empeño de dar alcance al hasta ahora intratable, Barcelona.
El Madrid ganó con autoridad y placidamente. Pellegrini, con buen criterio, repitió el mismo equipo que lo bordó en A Coruña. El partido no tuvo apenas historia. A los cinco minutos ya ganaba por 1-0, con tanto de cabeza de Sergio Ramos que aprovechó un buen servicio de Granero, quien al menos demostró que por sus venas corre sangre. Me asusta la frialdad de este jugador.
La visita del Espanyol, además, palió parte de la ansiedad que viene padeciendo Kaká. El gol que tanto ha buscado apareció a un cuarto de hora del intermedio. Estuvo atento a un remate de cabeza de Raúl, a centro, de nuevo, de Granero, que rechazó Kameni. El brasileño no desperdició la oportunidad para saldar la deuda consigo mismo y sumar su cuarta diana en lo que va de trayecto. Kaká, tiene que empezar a espabilarse ya. La paciencia de los seguidores blancos se agota. Les suplicaría que le sigan esperando, es un magnifico jugador que tarde ó temprano tiene que aparecer. Estoy convencido.
Un tostón de segundo acto
Con el 2-0 de la primera parte y ante un Espanyol penoso, el segundo tiempo fue un auténtico tostón. El Madrid se volvió intermitente, perdió el hilo y el encanto del primer tiempo. Ya era un equipo previsible, con la quietud de otras semanas. El partido se espesó de mala manera, entre la falta de brío local y la escasa pujanza visitante. La faena ya se había aliñado con los tantos de Ramos y Kaká.
En el segundo periodo, el Real Madrid me aburrió soberanamente. Perdió una buena oportunidad de golear y dar espectáculo, algo que le demandaban los cerca de 72.000 espectadores que se dieron cita en el Bernabeu. No solo de primas viven los jugadores sino de los goles. No se puede bajar tanto el pistón cuando el rival te da tantas facilidades. Lo único que valió la pena del segundo periodo, fue el golazo de Higuaín que reapareció tras su lesión. Este chico es un fenómeno.
A destacar también a Albiol y Sergio Ramos, más centrado en la posición de central que de lateral. En el centro de la defensa se muestra más seguro, más contundente y autoritario. Parece un mariscal de campo. Hace una pareja perfecta con Albiol, quien sin hacer ruido y en silencio se ha ganado el respeto y la admiración de los seguidores madridistas y de sus propios compañeros Su sobriedad y seriedad son una garantía.
El Real Madrid tuvo un feliz partido contra el Espanyol, un equipo que en el Bernabéu no mostró nada de fútbol, porque no lo tiene, y facilitó la vida al Madrid como lo han hecho pocos rivales este curso. Los de Pellegrini agradecieron la generosidad visitante y ganaron sin problemas y sin polémica un encuentro sencillo, al que le faltó emoción y tensión y que le permite seguir la estela del Barcelona.
La vida sigue igual. Esperamos que la próxima jornada nos traiga algo más de tensión. El Barcelona visitará el Vicente Calderón, apriori una vista complicada; y el Real Madrid se desplaza a Jerez, una plaza donde solo le vale la victoria. Se lo contaremos. Un saludo a todos.