Con el triunfo del Atlético de Madrid sobre el hasta ahora invencible Barcelona, la liga cobra otra dimensión. Los rojiblancos echaron una mano a sus vecinos del Real Madrid que se sitúan a tan sólo dos puntos del Barça. Se puede decir que gracias al Atlético comienza una nueva liga. Una liga mucho más cargada de emoción, tensión, nervios. En definitiva, se abre la cortina para vivir todo un espectáculo entre los dos mejores equipos del continente: Barcelona y Real Madrid. Los dos puntos de diferencia no son nada, y bien podría ocurrir que los dos equipos, en su liga particular, no pierdan ningún partido por lo que el encuentro que jugarán el próximo 11 de abril del 2010 en el Bernabeu correspondiente a la jornada 31 puede ser decisivo para el titulo de liga. Es una posibilidad nada descartable. Dos puntos de diferencia no son nada. Y como ha dicho Guardiola: “ahora todo va a depender de ellos”. Pero naturalmente el Real Madrid algo tendrá que decir, porque si llegan a ese partido del Bernabeu con la misma diferencia que ahora, y ganan al Barça, el Madrid se pondría un punto por delante.
Al margen de la ventaja teórica de jugar el Real Madrid-Barcelona en el Bernabéu -motivo por el que ambos dependen de si mismos para ganar la liga-, el Madrid tiene un calendario más asequible que los azulgranas recibiendo a los que luchan por estar en Europa y visitando a los equipos peor clasificados. Hay que tener en cuenta la solidez del equipo de Pellegrini en casa, donde no ha dejado escapar ni un punto en lo que va de temporada. Soy de los convencidos que el partido del día 11 de abril va a ser decisivo para la suerte de esta liga. El que gane, se hará con el entorchado. El culpable de este renacer de las esperanzas blancas, no podía ser otro que el Atlético de Madrid que en un extraordinario partido, no sólo ha sido el único equipo hasta ahora capaz de ganar al Barcelona en la Liga, sino que le quitó el balón, le irritó y les hizo conocer el sabor de la derrota.
El Barcelona acusó las bajas, algunas más que otras, como la de Dani Alves y Piqué, pero desde el Camp Nou se cansaron de repetir durante la semana que las ausencias no debían ponerse como excusa. Con excusas o sin ellas, lo cierto es que el Barça acabó fundido y derrotado por el Atlético en el Vicente Calderón, que despidió con una ovación y coreando el nombre de Reyes, repudiado hace sólo unas semanas por su pasado madridista, y convertido ahora en el nuevo héroe del Manzanares. Así es la vida. El Real Madrid, se acostó feliz porque ahora tiene argumentos para intentar arrebatarle al Barcelona la supremacía y pelear cara a cara por el título de liga. Habemus liga.