El derbi madrileño una temporada más no defraudó y tuvo el resultado esperado. El Atlético lleva sin ganar en el Santiago Bernabéu desde 1999. No expuso razones para cambiar la tendencia y una vez más perdió con todo los predicamentos. No hay razones lógicas para decir lo contrario. A pesar de lo que puedan decir los fanáticos del Atlético, no hay ninguna razón para justificar su derrota; y mucho menos para discutir la victoria madridista. El Real Madrid ganó por la sencilla razón de ser mejor que un equipo rojiblanco que se fue disolviendo como el azúcar en el café. El partido comenzó con el Atlético mandando, pero fue marcar a los pocos minutos y evaporarse como el agua hirviendo.
Manuel Pellegrini, cada día con más mando en plaza volvió a alinear a un equipo acorde con sus ideas y no defraudó; Gago le quitó el puesto a Lass Diarra, quién ya es historia en el Real Madrid-difícilmente volverá a jugar de titular, pronto les contaremos las razones-, el equipo supo reaccionar en la segunda parte y con un rato de furia bastó para imponerse a un Atlético de Madrid que volvió a defraudar, demostrando su debilidad animica.
Xabi Alonso, que no tiene el glamour de las grandes estrellas fue la figura del partido y el protagonista de la remontada blanca. El Madrid no tuvo necesidad de recurrir a los goles de Cristiano Ronaldo para vencer. Si acudió al rescate Higuaín, pero lo fundamental fue el dominio del juego, la posesión del balón en todas las parcelas del campo las que posibilitaron el triunfo de los madridistas.
Arrancó el partido con color rojiblanco por el gol de Reyes. Todo el primer tiempo hizo pensar que el Atlético podía defender al menos la igualada. Se aculó, dejó de presionar en la parte de arriba y tuvo que defenderse con dificultades porque le llegaban los atacantes por las bandas con Arbeloa y Marcelo y Van del Vaart y Alonso por el centro. Además de Cristiano creando incertidumbres.
En diez minutos de la segunda parte cambió el color del cuadro. Los dos goles de Alonso y Arbeloa, éste a pase magistral del propio Alonso, pusieron el marcador de manera muy favorable a los madridistas. Para rematar, apareció Higuaín para aprovechar el regalo de Tiago, quien, incomprensiblemente, le cedió el balón para que fusilara a De Gea.
La jugada más extraña también tuvo a Higuáin como protagonista. Burló al guardameta atlético y a un paso de la línea de gol permitió que Tiago despejara la pelota. El penalti del omnipresente Alonso sirvió para que Forlán maquillara el resultado.
El Atlético volvió a mostrar su poca fiabilidad en defensa y, especialmente, en la zona media. Sus dos atacantes de lujo como Kun Agüero y Forlán pasaron inadvertidos. Si los grandes jugadores se hacen presentes en los grandes partidos, El Kun y Forlán, han demostrado ser jugadores del montón. Su presencia no se notó, y el Atlético lo pagó caro con su derrota. Ya son once años sin ganar en el Bernabéu. Contra el Madrid necesita más calidad de la que tiene.
En cuanto al partido en si, el Real Madrid volvió a jugar con fuego, y terminó imponiéndose por la lógica de la superioridad, pero insisto, está arriesgando demasiadoLlegará un momento en el que los derbis entre Real Madrid y Atlético dejen de tener emoción, porque la película vivida en el Bernabéu la hemos visto ya muchas veces. En la ida, sin ir más lejos, donde se repitió resultado e incluso guión.
En este caso, quería poner el Atlético el toque original a la jornada y a fe que lo consiguió: Reyes, que volvía de rojiblanco al Bernabéu, adelantó al Atlético en el minuto 9 y celebró el gol como si hubiera salido de la cantera rojiblanca. La grada, impasible, le perdonó todo.
Lo que no perdonó tanto fue el "quiero y no puedo" de los locales durante toda la primera mitad. Granero, excesivamente lento, desesperó al personal, mientras que Higuaín y Cristiano relajaban sin pudor la racha goleadora que estalló en Getafe. Lo de Granero, no lo entiendo, con las oportunidades que le están dando y no las aprovecha. Lastima que no tuvieran paciencia con Sneijder y Robben. Algún día me gustaría que Valdano, y sobre todo, el silencioso Florentino Pérez, nos explicasen los motivos de la venta de estos dos excepcionales jugadores. ¿No se trataba de hacer un proyecto con los mejores? Por favor, den explicaciones. Y lo digo antes de que puedan ó no ganar la liga.
El Atlético de Madrid aunque me duela decirlo se ha convertido en un equipo vulgar. Simplemente hizo su papel de invitado en esta liga de dos: Real Madrid y Barcelona. Los rojiblancos una vez más defraudaron en el campo del vecino. El Kun y Forlán, sencillamante no existieron; y eso que tenían a un paso entrar en Europa por derecho propio. El Atlético de Madrid no despega, y no pasa de ser un equipo secundario. Esa vitola de grande ya la perdió. ¿La recuperará algún año? Esperemos que sí, sería bueno para el fútbol español, El Madrid dio una de cal y otra de arena.
No tengo dudas, como ya dije hace dos meses. Esta liga se decidirá en el partido que jugarán el próximo día de abril entre el Real Madrid y Barcelona, en el Santiago Bernebeú. El que gane se adjudicara este campeonato que sin duda está siendo el más competido de los últimos diez años.
Por lo que se refiere al Madrid, veo cierta ansiedad en el equipo a la espera del ese crucial partido de abril. Ante los atléticos vimos a un equipo muy nervioso. Los días empiezan a hacerse muy largos; los futbolistas comienzan a sentir la presión. No sólo ellos, sino el proyecto que representan, y eso significa presión, angustia y nuevamente mucha presión. Pellegrini, y sobre todo el presidente, tienen que hacer terapia.
El Real Madrid tiene prisa, su juego no tiene tránsito y le puede el vértigo, para lo bueno y para lo malo. El primer tiempo, con el marcador adverso, fue un ejemplo de sus desvelos, con todos a una velocidad superior a la que demanda cualquier partido. En la reanudación, con más intensidad y menos precipitación, irrumpió el Madrid artillero, el que derriba a sus rivales con poco fútbol y el mazo a punto. Y al Atlético le cuesta poco derretirse. Se impuso la pegada de los blancos.
Un jugador fue crucial: Xabi Alonso, que impuso el orden no solo al Madrid sino a si mismo frente al peor Cristiano Ronaldo de la temporada, quien estuvo hiperactivo y sin dirección. El derbi tuvo muchos errores de todos, solo cabe destacar los aciertos puntuales de Reyes, Xabi Alonso y Arbeloa, artífice de una acción y un gol que se explicaría de forma distinta si se apellidara de otra forma.
Pero la gran duda es saber si estos rescates a lo Xabi para el Madrid sólo le valen para estos equipos a más de 34 puntos de consideración. Nadie sabe si pudieran ser suficientes para el día del Barcelona, el día más largo, el día D de la nueva era de Florentino. Aquí, el inmaculado y venerado presidente blanco se juega su prestigio y sobre todo su proyecto.
La cosa está muy igualada. Visto el Barcelona en Mallorca, me atrevo a decir que el Barça está en la misma situación que el Madrid. El Barcelona todavía es más dependiente de Messi que el Madrid de Cristiano Ronaldo. Los poderosos de la liga van a llegar al clímax del título con todas sus carencias, que son pocas; y con todas sus atribuciones, que son muchas. Estamos ante un duelo espectacular. El día diez de abril, los dos mejores equipos del continente se van a jugar la liga, que curiosamente no es la mejor. Pero eso si, tenemos a los dos mejores equipos del mundo. Al menos, eso pensamos los que aquí estamos. El gran clásico decidirá el campeón, dentro de dos semanas. Los puntos valdrán el doble porque los dos pocos puntos van a perder de aquí al final de la liga.
La liga está servida. ¡SE ADMITEN APUESTAS!