Zaragoza fue el alfa en la carrera de Raúl. Allí debutó con la camiseta del Madrid el 29 de octubre de 1994. Y la Romareda puede haber sido la omega, es decir el final del siete como jugador madridista. Zaragoza fue el principio, y creo que va a ser el final en la carrera de Raúl como jugador en activo del fútbol español. Dieciséis años en lo más alto, dieciséis años de gloria han chocado con un frío parte médico que no le va a permitir jugar los cuatro partidos que restan para finalizar la liga, al padecer un esguince de tobillo grado II con afectación del ligamento tibio-peronéo. El pronóstico es que tendrá que estar cuatro semanas de baja.
La liga acaba en 20 días, deducción: no llega a tiempo de jugar lo que tal vez hubiese sido su último partido como jugador del Madrid. Una auténtica lastima ó mejor dicho todo un batacazo moral para un jugador que ha marcado una época en el Real Madrid y que merece despedirse de su afición como Dios quiere y manda.
Yo no sé si Raúl tomará la decisión de abandonar el Madrid al finalizar la liga. Creo que sí, pero no tengo otras razones que avalen esta teoría. Si me atrevo a hacer esta afirmación es porque presumo de conocer algo a Raúl, y si algo no soporta es no sentirse útil. Y sabe, que con 32 años a cuestas ya ha perdido protagonismo en el equipo. Esta temporada apenas ha sido titular y si optase por quedarse, pasaría a un segundo plano, y eso para Raúl que ha sido santo y seña del madridismo, sería su muerte emocional y hasta psicológica.
No sé si ya tiene tomada la decisión, pero lo que debe quedar claro es que está en su derecho de hacer lo que le de la gana. Se ha ganado ese derecho por su historial como futbolista-el mejor del fútbol español en los últimos 20 años-, y por su aportación al Madrid, equipo al que ha hecho más grande.
Me sorprende que este martes, haya aparecido en portada de la prensa deportiva madrileña que el club le ha ofrecido seguir. Y me sorprende, porque que yo sepa Raúl tiene contrato con el Madrid hasta el 30 de junio del 2011, es decir aún le queda algo más de un año para terminar su compromiso con el equipo blanco. Por lo tanto su continuidad, depende exclusivamente del jugador. En una palabra, que no me creo esa noticia, son formas de lanzar balones fuera. En el fondo, el Madrid institucional, vería con buenos ojos que Raúl declinase seguir vestido de blanco la próxima temporada. En el proyecto de Florentino Pérez de cara a la próxima temporada que implica una renovación profunda y hasta generacional, no tienen cabida Raúl ni Guti, este ya ha reconocido que al final de temporada dejara el Madrid para conocer nuevas aventuras. Kuwait, puede ser el destino del José María Gutierrez “Guti”.
En el caso de Raúl, está claro que el club no le va a rescindir el contrato por respeto a lo que ha significado, todo un mito y toda una leyenda. Todo va a depender de Raúl, él y solo él tendrá la última palabra.
Raúl tiene un dilema, y el Madrid también. Florentino, no siente demasiada simpatía por Raúl desde que en Mónaco, allá por el 2002 en la final de la Supercopa de Europa que ganaron al Feyenoord holandés, junto a Fernando Hierro le recriminaron el fichaje de Ronaldo en vísperas de esa final con el consiguiente desprecio a Morientes, que acabó después marchándose. Fue una noche muy dura. Recuerdo a los tres reunidos fuera del restaurante del hotel donde estaba toda la plantilla celebrando el titulo, discutiendo. Allí hubo mucha tensión… Desde entonces las relaciones entre Raúl y Florentino no han sido muy fluidas que digamos. El presidente madridista junto con algunos directivos, es de los que piensa que el ciclo de Raúl en el Madrid ya ha llegado a su fin. Nunca ha entendido como Pellegrini le ha dado mas protagonismo a una gloria ya pasada que a un joven con futuro, como Benzema. Ni lo entiende ni le perdona al técnico chileno, quien por otra parte, ha sabido manejar muy bien este problema. Poco a poco fue postergando a Raúl a un papel secundario. Supo tener buena mano a pesar de la mirada de pocos amigos que desde el palco le echaba Florentino Pérez, cuando al comienzo de la liga veía de titular a Raúl y suplente a Benzema.
Valdano, el valedor de Raúl, el hombre que le hizo debutar, y por quien siente admiración, está en una gran encrucijada. Sólo desea lo mejor para el capitán y respetará su decisión. Al director general, le gustaría que siguiera en el club, pero desempeñando otras funciones. Lo ve como técnico del Real Madrid en un futuro no demasiado lejano.
Raúl, ha perdido protagonismo y peso en el equipo así como en el vestuario. Lo normal es que al finalizar la temporada diga que renuncia al año de contrato, y que se marcha bien al fútbol inglés o a Estados Unidos. Esta es mi impresión, no sé lo que rondará por su cabeza. Pero sea cual sea su decisión tendrá mi admiración y mi respeto. Ha sido uno de los jugadores que ha marcado una época. Su nombre estará para siempre en la historia del Real Madrid. Ha sido el jugador más importante del fútbol español en los últimos 20 años. Grande Raúl. Te has ganado el derecho a decidir. ¡Suerte, amigo!