El Atlético de Madrid celebra por todo lo alto, y con todo merecimiento, su primera Europa Ligue. Treinta y seis años después el Atlético vuelve a entrar en Europa, y lo hace por la puerta grande. Vibre y me emocioné con la victoria rojiblanca y más por el ejemplo que dio su magnifica afición que a la hora de animar a su equipo no hay otra que la iguale. Son unos seguidores extraordinarios y más fieles que nadie. Si por alguien me alegro es por esa afición colchonera que sufre como nadie, y cuando cae derrotada, la asume como un mal menor. Saben estar a las duras y a las maduras, y eso es difícil. El Atlético de Madrid que cuando lo cogió Quique Sánchez Flores estaba en fase terminal, resucitó gracias a los ánimos y a la ilusión que le impregnó el técnico que ha sido el gran milagro del resurgir atlético. A Quique, hay que hacerle un monumento, y por supuesto darle toda la confianza para las siguientes temporadas. El Atlético de Madrid ha encontrado a un entrenador a su medida.
El Atlético vuelve a contar en Europa, y está donde por su historia se merece, entre los grandes. Dicho esto, tengo que decir que a pesar de reconocer la grandeza de la afición rojiblanca, no entiendo como desde la victoria y desde la alegría, muchos aficionados atléticos cargaron contra el Madrid y se acordaron negativamente de su rival madrileño en los festejos posteriores, y sobrte todo en Neptuno. Hay muchos seguidores del Atlético de Madrid que parece que primero son antimadridistas y después del Atlético. Conozco a algunos que se alegran más de las derrotas del Madrid que las de su propio equipo; desean que el Madrid pierda hasta en los entrenamientos. Ni que decir tiene que en la tesitura que está ahora el Real Madrid, les alegraría más un triunfo del Barcelona que de los blancos en la liga.. No puedo entender ese antimadridismo tan exacerbado y tan negativo de una gran mayoría de seguidores del Atlético de Madrid. ¿Me lo podría explicar alguien?
En el bando madridista no hay esa animadversión contra el Atlético. Por supuesto que hay excepciones, pero por lo general siempre se desea lo mejor para el Atlético de Madrid cuando en nada atañe al equipo blanco.. Hay rivalidad, por supuesto, pero no odio a todo lo que representa el color blanco. No me equivoco si digo, que un 85% largo de seguidores del Atlético de Madrid prefieren ver hundido al Real Madrid y le desean todos los males. En el Madrid esa tendencia en contra de los atleticos no supera ni el 30%. El Madrid y gran parte de sus seguidores se han alegrado del triunfo del Atlético de Madrid en la Europa Ligue. Si hubiese sido el Madrid quien juega una final y la gana ¿se hubiesen alegrado los rojiblancos? La respuesta es, no.
Puedo entender la rivalidad sana de dos equipos de la misma ciudad, pero no puedo entender la antimadridis enfermiza de una buena parte de la afición atlética, que hasta en los momentos de gloria y éxtasis se han acordado de sus vecinos en plan negativo. Y es algo que llama poderosamente la atención, cuando a nivel institucional las relaciones son inmejorables, con jugadores que se ceden y se traspasan entre ambos equipos, sobre todo del Madrid al Atlético. Algo que no sucede solo ahora, sino incluso hace ya muchos años, cuando el ya desaparecido Ramón Grosso fue cedido para salvar al Atlético de una situación muy complicada. Por todo esto no puedo entender esa fobia del Atlético a todo lo que huele a Real Madrid, que insisto, en una gran mayoría se han alegrado de su gran triunfo en Europa, donde vuelve a estar entre los grandes. Ahora, a por la copa del Rey. ¡Bravo Atlético!