Ni un milagro (en los que no creo) hubiese hecho posible que el Valladolid ganase en el Camp Nou a este Barcelona de récord que ha sido el justo vencedor de una liga tan apasionante como previsible. El mejor Barcelona de la historia, en esta ocasión no se ha paseado como la temporada anterior, teniendo que batirse el cobre con el Real Madrid que ha sido el único que le aguantado el ritmo. Solo en la última jornada se definió al campeón. Pero desde que el Barça fue capaz de ganar en Sevilla, el campeonato ya quedó sentenciado. Lo sabían en la Ciudad Condal y lo sabían en Madrid. En la última jornada se confirmaron todos los presagios. No hay que darle más vueltas, el Barcelona al día de hoy está un paso por delante del Madrid. En esta temporada le ha recortado la distancia, pero sigue llegando primero a la meta. Así que al Real Madrid le toca aplaudir a su eterno rival, resoplar y decir aquello de otro año será. Lo más lamentable para el equipo de Florentino Pérez es que después de gastarse más de 250 millones de euros, ha terminado el ejercicio sin nada que llevarse a la boca. Por segundo año consecutivo se queda en blanco. Se puede decir, a pesar de los números conseguidos en la liga y de los 102 goles marcados, que el Real Madrid ha fracasado. Por este motivo, y a pesar de que lo deseable es dar continuidad a un proyecto, Pellegrini va a ser destituido. Con el empate a uno en la Rosaleda, el chileno cavo su tumba como técnico madridista. Estaba sentenciado desde que perdió contra el Alcorcón en Copa, y quedó rubricado cuando quedó eliminado en los octavos de final de la Champions.
El Real Madrid exhaló el último aliento en La Rosaleda, y Manuel Pellegrini se despidió de un banquillo donde ha vivido un auténtico calvario. Más que un banquillo ha sido para él como la silla eléctrica de los condenados a muerte. No se si será bueno sustituirle ó no, pero lo que está bien claro es que el chileno ha tenido a casi todos en contra, sólo un puñado de jugadores le han apoyado. Desde lo más alto del club, nunca gozó de simpatías, sólo Valdano le valoraba, y ahora que se ha perdido la liga, ya ha comenzado a cuestionarlo. En las próximas horas, Florentino Pérez, que sufrió y trago bilis en Málaga, pulsará el botón rojo y abortará su primer proyecto de su segundo mandato. El presidente asistió al último capítulo de una persecución fallida, un empate ante el Málaga sin apenas miga, con pocas ganas y mala imagen, y viendo como el Barcelona daba síntomas de su fortaleza goleando al Valladolid y adjudicándose su vigésimo título de liga.
Se cerró el primer año del advenimiento de Florentino y no hay títulos. Ahora se ha abierto un debate interno para definir el futuro, según ha declarado Jorge Valdano. La historia se repite, en un club donde la palabra continuidad no tiene sentido. Se va a buscar algo diferente, se va a buscar algo distinto para intentar acabar con el reinado del mejor Barcelona de la historia. Los móviles por Concha Espina ya echan humo. El elegido para darle un giro a la situación, no es otro que el portugués Mourinho, quien de forma directa y sin tapujos ya se ha dejado querer, y diría que ya se siente entrenador madridista. "En Italia, no se siente en casa" ha dicho. Mourinho ya piensa en blanco.
Ya no sirve lo pensado hace 11 meses, ni los 96 puntos en Liga, ni la idea inicial de la dirección deportiva. El viaje terminó en Málaga, triste despedida para un Madrid que ni siquiera pudo lograr una victoria en el último partido de Liga. El Málaga, que se jugaba la vida, terminó salvándose tras empatar (1-1) contra los de Pellegrini, que se cansó de pedir a los suyos un último esfuerzo. Pero las noticias de los goles del Camp Nou, eran puyas que acabaron con las pocas esperanzas de los blancos
que no jugaron a nada, en un partido donde también se despidió como jugador del Madrid, Guti que fue protagonista a su manera. Se ganó una amarilla por protestar en la zona técnica y hasta pudo ser expulsado. Fueron los últimos renglones torcidos de un futbolista único, para bien y para mal. Cristiano, se rindió cuando ya el Bercelona marcó el 2-0, y entonces bajó los brazos, al igual que el resto de sus compañeros, salvo Van der Vaart que fue el que más empeño puso. Higuaín estuvo desastroso, y puede haber jugador su último partido como jugador del Madrid, está en el mercado.
Al final, el Málaga se salvó ante la alegría de su afición mientras que los blancos se marcharon tristes y cabizbajos. Luego, en el vestuario hicieron autocrítica y llegaron a una conclusión: Fallaron en los partidos claves. Y éso le va a costar el puesto a Manuel Pellegrini, quien con rictus muy serio, escribió su epitafio como entrenador del Real Madrid. Ahora, después de que el Inter juegue la final de la copa de Europa, Florentino, no sabemos si mandará ó no a Valdano para negociar con los italianos y traerse a Mourinho, o si Valdano le dirá que el portugués no forma parte de su ideario futbolístico y que deja la dirección deportiva. Habrá que estar atento a los próximos movimientos. Pero una cosa hay que dejar clara, a Florentino Pérez le gusta el carácter ganador de Mourinho, un gran entrenador a pesar de que algunos lo tengan demonizado y le coloquen en la antitesis del futbol. Se adapta a lo que tiene. Ya hizo campeón de Europa al Oporto, sin tener a nadie de renombre en el equipo. Al Chelsea lo hizo en dos ocasiones campeón de la premier, arrasando y jugando a un grandísimo nivel; y con el Inter además de ganar dos scudettos, lo ha devuelto al escaparate europeo. Si Mourinho es el elegido, acertarán. “El nuevo rumbo del Real Madrid pasa por el cambio en el banquillo y por refuerzos”. No lo digo yo, lo dice Jorge Valdano. Luego, la cosa está clara
Solo nos queda felicitar al Barcelona, que ha sido el mejor, así como a sus seguidores. Al Madrid, sin embargo, le resta otro verano de rumores, portadas y gasto. Se ha tenido que conformar con ser el mejor segundo de la historia de la Liga con 96 puntos y 102, goles, una burrada solo superado por ese Barcelona que está dispuesto a hacer historia.. Cuando con esos números no eres campeón, no queda otra que aplaudir al rival, cerrar los puños y decir, otra vez será. Enhorabuena a los campeones, insisto, han vuelto a ser los mejores, y reconocimiento al Madrid por darle vida a la Liga, aunque el computo total de la temporada ha sido un fracaso.