Manuel Pellegrini ya es historia para el Real Madrid. Después de varios días donde todos sabíamos que el chileno había escrito su epitafio como entrenador madridista, se hizo oficial su despedida. Florentino Pérez, solo, sin nadie en la mesa- Valdano estaba como espectador- le dio las gracias por sus servicios y abrió la era Mourinho. Pellegrini, se va como un señor. Llegó casi en silencio y en silencio y con discreción se marcha. Se le podrán discutir algunas decisiones tácticas, pero se ha comportado como todo un caballero. El único pero que le pongo es su falta de personalidad al dejarse convencer para vender a Robben y Sneijder, cuando él había dicho públicamente y a los propios jugadores que contaba con ellos, y los consideraba imprescindibles. En aquel momento, si hubiese tenido lo que hay que tener, tenía que haberse marchado del club, como hizo Camacho en su día, cuando se dio cuenta que allí iba a mandar poco.
En su despedida, Pellegrini en declaraciones a la Cadena Ser y a Efe Radio, se ha lamentado del poco protagonismo que ha tenido en las decisiones en cuanto a jugadores y refuerzos. Incluso ha llegado a decir que en el "Madrid el entrenador no tiene voz". A buenas horas mangas verdes. El hecho de rendirse en lo referente a la venta de Robben y Sneijder, le marcó dentro y fuera del vestuario. Los jugadores se dieron cuenta que era un hombre de poca autoridad y mando. La trascendencia del Real Madrid pudo con el chileno. Se acabó su etapa y comienza la de Mourinho que si va a tener voz y mando, mucho mando. Adiós Pellegrini; hola 'Mou'.
Ya es oficial,Mourinho ya piensa en blanco tras pagar Florentino Pérez 8 millones de euros al Inter por su traspaso. El lunes 31 de mayo a las 13 horas será presentado como una gran estrella en el Santiago Bernabeú.
El que ha salido trasquilado y muy tocado de toda esta historia es el director general del Real Madrid, Jorge Valdano quién optó por el silencio el día del adiós de Manuel Pellegrini, su apuesta personal la pasada temporada. La llegada de Jose Mourinho, un técnico alejado de su ideal futbolístico, le deja en una situación muy comprometida. Quizá la peor desde que se convirtió en el hombre de confianza del presidente.
El portugués representa la antítesis de Valdano, que tiene por delante un poderoso dilema moral: mantenerse afín a las nuevas consignas o abandonar el cargo. El nuevo proyecto deportivo, diseñado de nuevo por Florentino, será ejecutado por Mourinho, un personaje polémico, lleno de aristas pero que no se deja comer su terreno. Conociendo como conozco a Jorge Valdano de las muchas entrevistas que hemos tenido, estoy convencido que pronto presentará su dimisión. Su continuidad no tiene sentido. Florentino Pérez, después del fracaso de la temporada, ha cogido el toro por los cuernos y ha optado en esta ocasión por obedecer a sus instintos y dejarse llevar por su olfato. No ha querido escuchar ni a consejeros ni directores deportivos, ni a nadie. La elección de Mourinho, es una apuesta personal del presidente, una decisión suya que ha recibido el visto bueno de su junta directiva. Sinceramente, creo, que en esta ocasión Florentino Pérez acierta en la apuesta por Mourinho, uno de los mejores entrenadores de la actualidad, sino es el mejor. Para Florentino es el número uno. El présidente, por primera vez se arriesga en su apuesta y toma una decisión personal e intransferible. Me gusta que en esta ocasión corra riesgos. Se la juega y lo sabe.
El Real Madrid necesita un impulso y en este aspecto nadie mejor que José Mourinho, por su espíritu ganador, por su profesionalidad y sobre todo por su enorme capacidad de trabajo. Trabaja hasta aburrir. Como ha dicho Florentino, encaja perfectamente en la filosofía del Real Madrid que no es otra que la de ganar. Lo de la excelencia es una palabra que no debería haber utilizado en la rueda de prensa. Eso no existe en el fútbol. Algunos se acercaron como la “Quinta del Buitre”, “el Dream Team” de Johan Cruyff, el Real Madrid de Vicente del Bosque y ahora el Barça de Guardiola. En el fútbol lo que importa es sobre todo ganar, lo demás son zarandajas.
Conseguir títulos es lo que da la gloría. Así lo ha reconocido el máximo mandatario blanco, al decir que “la estabilidad de un club es ganar y ser líderes en Europa y en el mundo. Esa es la estabilidad que entendemos los madridistas. No mantener al entrenador”. Aquí se equivoca. ¿Acaso no se acuerda de la decisión de no renovar a Vicente Del
Bosque tras ganar la liga en el 2004?, y después de haber logrado dos champions, una supercopa de Europa y una Intercontinental. Eso, Florentino, es pura demagogia. En fin, eso ya es historia como lo es Pellegrini. La Era Mourinho ha comenzado. Al técnico portugués se le ha contratado para ganar, no para mejorar la cultura futbolística de nuestro país ni mucho menos la del Real Madrid. Funciona a corto plazo y se adapta a las plantillas de las que dispone. Acaba de lograr el triplete con el Inter que reunía una plantilla de futbolistas que no quisieron otros clubes como el Madrid o el Barcelona. Con un equipo de mercenarios ha conseguido el Scudetto, la copa italiana y la Champions mientras el Barça solo ganó la liga y el Madrid, nada.
El fútbol actual parece rendido a la formula de Mourinho, un fútbol que está en la línea de Fabio Capello a quien se le echó hasta dos veces del Madrid con la excusa del poco espectáculo que daba, gran equivocación. El juego de los equipos de Mourinho se parece a los de Capello en el espíritu ganador, en la firmeza y el orden defensivo, y poco más. Mourinho, es más ofensivo que el actual seleccionador inglés. No le gusta la retórica y apuesta por un fútbol muy directo y con mucha velocidad arriba. Considera que el abuso del toque lleva a un barroquismo innecesario. Lo que no puedo entender como hay tantos compañeros de profesión que dueños de una gran ignorancia califican a Mourinho de entrenador del pasado, que no ha progresado, de provocador y de ser un irracional para el banquillo madridista, además de ser un entrenador ultradefensivo. Pues amigos míos, eso no es cierto. Mourinho, ha demostrado que al menos en esta temporada ha sido el mejor. Si, sé bien lo que digo, está por delante del mismísimo Guardiola, porque éste, con mejores jugadores que los del Inter, nada más que supo perder con todas las de la ley. Haciendo de paso un favor impagable al Real Madrid.
El pasado reciente del portugués desmiente aquellos que le califican de poner el autobús. Solo hay que echar un vistazo al Oporto con el que ganó la liga portuguesa y la Champions del 2001. ¿Era defensivo aquel equipo? No. ¿Y el Chelsea que practicaba un juego vistoso, directo y lleno de velocidad y que fue dos veces campeón de la Premier? Tampoco. Vamos a juzgar a Mourinho por el partido de vuelta que realizó al el Camp Nou, donde en efecto jugó a la defensiva después de la expulsión de Motta a los 28 minutos de juego. ¡Y como defendió! Increíble. Ahí no apareció ninguna estrella azulgrana. Mourinho se convierte en el séptimo entrenador de Florentino Pérez y lo hará con mando en plaza. El portugués debe ser el punto de partida de la estabilidad en el Real Madrid. El lunes 31 de mayo, comienza el reinado de Mourinho. Suerte.