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Artículos - julio 2010

                                                                Raúl

Raúl González Blanco, el mejor futbolista español de los últimos 16 años y que ha marcado una época en el Real Madrid, se merecía algo más que esa fría e insípida despedida que le otorgo Florentino Pérez a quien  ha sido después de Alfredo Di Stéfano y Don Francisco Gento, el gran emblema y abanderado del madridismo. Por más vueltas que le doy no llego a comprender  las razones de una despedida tan triste y tan poco brillante.  Bueno, tal vez, si. Nunca hubo buen rollo entre Raúl y Florentino Pérez, se soportaban mutuamente pero no se querían.

Y la verdad que se notó en ese abrazo final entre  presidente y  jugador. Desde aquella noche de marras, temporada 2003- 2004 cuando el Real Madrid se proclamó campeón de Liga  y los jugadores se negaron a dar la vuelta de honor por desavenencias con la política de fichajes que estaba llevando Florentino que se aireaban a los cuatro vientos cuando el equipo se estaba jugando la liga, las relaciones entre Raúl y presidente quedaron muy tocadas… Y así han continuado tras el regreso de Florentino Pérez, que ha visto a Raúl como un elemento extraño que le generaba muchas dudas en cuanto a fidelidad. Lo ha aguantado porque sabía del gran peso  del capitán  dentro del vestuario, y sobre todo por su carisma y su valor mediático.

En ese frío abrazo entre presidente y jugador, quedo resumida las distantes relaciones que mantenían. En cambio, el abrazo entre Raúl y Jorge Valdano, su mentor y el que le dio la oportunidad de debutar a los diecisiete años allá por octubre de 1994, fue emotivo y de verdad. Los dos estaban emocionados. Por todo lo que ha representado Raúl en los 16 años que ha estado en el primer equipo creo que se merecía un homenaje como Dios quiere y manda. Un jugador que ha sido santo y seña del Madrid, merecía despedirse de su público a lo grande  con el Bernabeu lleno y durante un partido. Y no como se hizo, casi a escondidas y con apenas 5000 aficionados.

No hace muchos años el Real Madrid tenía la buena costumbre de rendir homenaje a aquellos jugadores que marcaron una época en el club. Di Stéfano, Gento, Amancio, Pirri, y algunos más que dejaron huella recibieron en su día el reconocimiento a su trayectoria con un partido homenaje donde la afición blanca le rendía pleitesía a sus ídolos. Raúl, después de Alfredo Di Stefano, es el jugador más importante que ha tenido el Real Madrid. ¿Cómo es posible que no se merezca ese partido de reconomiento a alguien que ha llevado al Madrid hasta lo más alto? Y no me vengan con esa cantinela de que él ya ha cobrado sus buenos cuartos por esos servicios y que no ha perdonado el año de contrato que le quedaba- no puedo confimarlo pero según mis noticias no ha recibido la totalidad  de lo que le correspondía, e incluso algunos me han insinuado que ha perdonadado casi todo-

Antes el equipo blanco cuidaba estos detalles y hasta mimaba a sus grandes estrellas. Con el paso del tiempo y con la llegada de los mercenarios al fútbol las buenas maneras se han acabado. Claro que antes el fútbol era más romántico y ahora se ha convertido en un negocio. Desde aquí clamo para que Raúl se pueda despedir de la afición como en justicia se merece. Al igual que Guti, a quien se despidió en una fría sala de prensa. Las buenas formas se están perdiendo en este Real Madrid que antes era modélico en esas cuestiones.  Están a tiempo de rectificar. Ya se que no se  puede dar  homenaje cuando aún no se ha retirado, pero si se podia haber hecho algo más y de mejor forma

PD. Y con esta me despido, me tomo unas vacaciones. Volveré con el comienzo de la liga que mucho me temo va a volver a ser cosa de dos: Barcelona-Real Madrid; Real Madrid-Barcelona. Adiós amigos. Felices vacaciones.

# martes, 20 de julio de 2010 18:46

LA FALSA MODESTIA DE GUARDIOLA

Pep GuardiolaCuando alguien habla mucho suele meter la pata más de una vez, y cuando eso ocurre se dice que por la boca muere el pez. Esta máxima se le puede aplicar a cualquier tipo de personaje, pero en el futbol abundan de sobremanera. Pep Guardiola, en su regreso a la actualidad futbolística se ha ido de la lengua al referirse al Real Madrid (su tema estrella) al  afirmar en su primera comparecencia ante la prensa “que deben mejorar para ser más competitivos. El Madrid lleva dos años  sin ganar nada… A ceros (dinero) no le podemos ganar, pero en entusiasmo y en tirar hacia delante, si. Con humildad, hay que atacar más que nunca”, enarboló como bandera para el nuevo curso. No me dirán que no hay mala leche en esas declaraciones, claramente es un dardo envenenado hacia el nuevo Madrid de Mourinho. Claro, que como es Guardiola toda está bien, si lo llega a decir el portugués hablaríamos de declaraciones desafortunadas y provocadoras.

Pues que quieren que les diga, en esta ocasión Guardiola ha sido muy poco elegante y además trata de engañar al personal. A veces, me da la sensación que el técnico  del Barcelona piensa que los demás somos tontos. Porque decir que el Barcelona va de pobre cuando se ha gastado casi tanto como el Real Madrid, es de ser un mentiroso compulsivo. Acaso gastar  70 millones de euros por Ibrahimovic, a quien no pueden vender, más dar a Etoo al Inter no fue hacer un mal negocio. No es tirar a la basura los más de 25 millones de euros que costó Chigrinski, a quien ahora resulta han tenido que vender para pagar las nóminas de los empleados del club.  Eso al menos es lo que ha dicho el propio Guardiola, que por cierto ha quedado retratado porque cuando contrato a Chigrinski dijo que mientras “el fuese el entrenador no se movería del club”. Y, ahora vamos y nos lo creemos. Tan mal está económicamente el Barça que tiene que vender al que fue una apuesta personal del propio Guardiola. Yo no me lo creo. Se ha vendido a Chigrinski porque ha sido un fracaso.

Seguimos echando cuentas. En este nuevo ejercicio, el Barcelona lleva gastados mas euros que el Madrid. Por ahora llevan invertidos 50 millones: 40 por Villa y 10 por Adriano. Les falta fichar un centrocampista y si el elegido es Cesc, la cifra subirá hasta los casi 100 millones de euros. El Real Madrid ha gastado  25 millones por Di María, 5  por Canales y 10 por Pedro León. En total suman unos 40 millones de uros.  Faltan por llegar al equipo blanco dos o tres jugadores que sumarán más o menos lo mismo que el club azulgrana. Es decir, que Guardiola no está bien informado. En el Real Madrid no han sentado bien estas declaraciones que las considean una provocación. Desde el club no le van a contestar, pero seguro que Mourinho muy pronto le dará cumplida respuesta.

Guardiola, un magnifico entrenador, a veces va por la vida de integro y de ser el entrenador de todos los entrenadores y el adalid de la coherencia, la seriedad y  la responsabilidad, cuando detrás de todo eso se esconde un personaje soberbio y orgulloso que va por la vida de modesto. Estoy completamente de acuerdo con la opinión de mi respetado amigo Roberto Palomar quien en Marca  al referirse a Guardiola habla de usar una  “modestia impostada y de posar como “falso humilde”.

El ataque de Guardiola al Real Madrid no ha venido a cuento y mucho menos  dando la sensación que ellos van de pobres y que de nuevo tienen como objetivo luchar con el más rico. Eso, señor Guardiola es mentira. Y en cuanto a entusiasmo e ilusión ante la nueva temporada, imaginamos que el Real Madrid con entrenador nuevo y con nuevas caras, tendrá tanta ó mas ilusión que el Barcelona por bajarle del pedestal y volver a ganar títulos tras dos años de sequía.

El técnico azulgrana ha pecado de demagogo. Por la boca muere el pez. Sería bueno que algunos entrenadores tomasen nota del libreto de Vicente Del Bosque y aprendiesen lo que es humildad.

¡Qué noche Dios mío!,  ¡qué emoción, que maravilla! España campeona del mundo. No es un sueño, es real. El 11 de JULIO del 2010 quedará en los anales de la historia como un día inolvidable para todos los españoles. Todos, nos  hemos  sentido uno. Hemos sido un equipo como lo ha sido la selección  española que nos ha dado un ejemplo de unidad. Nos han hecho los ciudadanos más felices del mundo. Al menos por unas horas, esas familias que tan mal lo están pasando por culpa de la crisis económica, han podido sonreír y celebrar algo. Lo que no ha podido solucionar la política, lo ha conseguido el futbol y ese grupo tan magníficamente dirigido por Vicente Del Bosque que ha dado una lección de humildad. Una humildad que trasladó a todo el equipo. Me alegro por todos, pero especialmente por Vicente Del Bosque, que ha demostrado su grandeza no solo  como persona  sino como gran entrenador. Ha dejado claro que además de ser un señor, es un estratega y psicólogo excepcional. Enhorabuena, Vicente, has callado algún que otro bocazas, y les has recordado a más de uno que se equivocaron cuando te despreciaron como entrenador.

 

Sí señores, España es campeona del mundo, a pesar de la dureza de los holandeses y del colegiado inglés Webb, que hizo un arbitraje nefasto. Se tragó un penalti a Xavi y la expulsión de De Jong, por una patada en el pecho a Xabi Alonso.

Gracias a la selección por hacernos tan felices. Ganaron los buenos. Un  chaval manchego de Fuentealbilla llamado Iniesta, a quién en hay que hacerle un monumento por su sencillez y por jugar como los ángeles, pudo batir en el minuto 117 al buen guardameta holandés y una selección naranja que se comportó miserablemente y que dejó el balón para dedicarse al juego sucio. Solo Robben incordió y a punto estuvo de darnos un disgusto, pero un inmenso Casillas le paró los pies. Lo de Iker, es para enmarcar sacó dos balones increíbles y se comportó como un auténtico capitán. Los tontos que decían que su compañera Sara Carbonero, mi paisana,  le distraía, imagino que ahora  no encontrarán donde esconderse. Las tonterías tienen un recorrido muy corto.

España se tiró a la calle para celebrar su primer campeonato del mundo. Difícilmente se nos olvidará la jugada decisiva que dio paso al gol de la gloría. El pase de Cesc, el delicado control de Iniesta y el remate de un chaval de Albacete que levantó a 46 millones de españoles después de 117 minutos de continuo dominio, de trabajar y sufrir  para derribar la fortaleza de Holanda que  utilizó muy malas artes para contrarrestar el juego español. Los holandeses  mancharon la ilustre camiseta naranja, otrora exquisita con balón.

La  copa del mundo llega a España después de toda una vida y de una larga espera, y de ver como siempre mirábamos a los demás bajo el síndrome de la inferioridad, comprobando como los buenos siempre eran otros. Al fin terminó  ese complejo y esa  maldición gracias a la mejor generación de la historia, a unos artistas  del balón que han hecho que nos  hayamos sentido orgullosos de ellos  y de un país que gracias al futbol se ha unido más que nunca. Fueron muchos jugadores los que lo intentaron y se quedaron en la orilla como Zarra, Gento, Suárez, Gento, Butragueño, Raúl y un largo etc  Han sido estos pequeños grandes jugadores los que lo han logrado.  Y lo han conseguido con un estilo muy definido, practicando un futbol alegre y ofensivo que ha sido la envidia del Mundo.

Hemos sido los mejores. Esta vez, el fútbol no fue caprichoso e inclinó la balanza hacia el que  mereció la victoria, hacia el que superó trampas, juego sucio y hachazos de unos rivales que, por muy escudo holandés que portaran en la camiseta, parecían más dispuestos a ir a la guerra que   a jugar al futbol. No querían  el balón solo iban al bulto, pero para más INRI, contaron con el colaboracionismo de un árbitro inglés que no había hecho méritos para dirigir la final. Fue patético. La selección española, pudo con todos y con todas las adversidades. Un grupo de 23 jugadores, que han sido una piña, han ganado el trofeo más importante y nos han dado un ejemplo de cómo se debe andar por la vida. Seguro que ahora por la emoción,  todo se exagere pero de alguna forma este equipo va hacer que nuestro país sienta de forma distinta. Y todo será gracias a ellos.

Si hace dos años fuimos campeones de la Eurocopa, ahora somos los dueños del mundo. Viva la selección española y viva la madre que parió  a todos los héroes que han logrado hacer algo histórico. Gracias a todos, y gracias a ti Vicente (Del Bosque). Somos los dueños del Universo.

 

# jueves, 08 de julio de 2010 19:18

ELEGIDOS PARA LA GLORIA

No tengo palabras para definir el estado en el que se encuentra la afición española después del recital de fútbol que ofreció la selección español ante Alemania en semifinales. Una alegría indescriptible recorre cada rincón  de un país que tras muchos vaivenes y un año cargado de tensiones en todos los aspectos de la vida, al menos por un momento  ha podido sonreír, aunque mañana vuelva a la cruda realidad de lo cotidiano. Pero la gran satisfacción que se han llevado con la estelar actuación del combinado español, eso no se lo quita nadie. Enhorabuena a toda a la afición, y sobre todo al fútbol español que ha alcanzado la gloria. Falta llegar al  éxtasis. Habrá que esperar al domingo.

Sí señor, lo repetí en mi último artículo y lo vuelvo hacer ahora: España va a ganar este mundial, y lo va hacer por una razón fundamental, porque es la mejor. Comenzó con dudas, pero las dificultades las fueron solventando con oficio, profesionalidad y sobre todo con el enorme talento que tiene  esta selección cuyos integrantes se han convertido ya en leyendas.

No es cuestión de destacar  nadie porque el grupo ha estado por encima de todo, pero seria injusto no hablar del coraje de un Puyol sensacional que consiguió el tanto del triunfo. Un gol que va hacer olvidar al de Zarra.  Casillas con dos grandes intervenciones,  transmitió más seguridad que nunca. Piqué fue el perfecto cerrojo que acompaño a una defensa española que junto a Capdevilla y Sergio Ramos (el corre-kilómetros) ha sido la mejor del Mundial…. Y así podíamos seguir destacando a cada jugador de una selección española que ha nacido para hacer historia.

Suceda lo que suceda, esta selección ya es legendaria. Por primera vez estará en una final de un Mundial. El destino ha querido que sea en el 2010, y en Sudáfrica.

Es el triunfo de un grupo de jugadores que por encima de todo ha sido un auténtico equipo en el más amplio sentido de la palabra. Más que compañeros han sido amigos. Ni un mal gesto, ni una cara larga cuando un jugador no jugaba ó era sustituido. Han sido, por encima de todo,  una familia solidaria que han sabido estar a las duras y a las maduras. El buen rollo ha sido permanente. Los jugadores del Barcelona y Real Madrid, rivales encarnizados, se están comportando como hemanos. Todos han sido uno, y se nota en el terreno de juego.

Y por si todo eso, fuese poco, tienen a un entrenador que les ha hecho ver que solo  desde la humildad se alcanza el éxito. Vicente Del Bosque, un fuera de serie no solo como entrenador sino como persona, ha sido fundamental en este triunfo y en la confirmación de que la selección española es hoy por hoy, la número uno. Si Luis Aragonés, el comentarista inoportuno, ya consiguió brillantemente la Eurocopa en el 2008, Del Bosque, sin tanto hablar,  pero a base de trabajo, respeto y seriedad, le va a superar. Ya lo ha hecho, porque llegar a una final mundialista es más que ganar una Eurocopa.

Cuando Vicente Del Bosque dijo que la diferencia entre nuestra selección y la alemana era la creatividad, tenía toda la razón. En el mejor partido de este mundial, España impuso su estilo, asumiendo el control  del partido desde el inicio y jugando con personalidad. La selección española jugó con mucha seriedad y disciplina pero con la imaginación y la clase de unos jugadores que difícilmente volverán a repetirse.

 Del Bosque, además y en contra de la opinión de muchos, demostró por si alguien tenía alguna duda, que es un gran estratega. Apostó por Pedro en lugar de Fernando Torres, y acertó. El salmantino tiene gran parte de culpa en lo conseguido. Todas sus maniobras le han salido a la perfección. La última, la de sorprender con la velocidad de Pedro, ha sido un recurso táctico de auténtico mago que descuadró a la asimetría germana.  Vicente Del Bosque bajo su aspecto de hombre bueno, tranquilo y reposado, esconde  la sabiduría de quien sabe llevar  inteligentemente a un grupo que ha sido elegido para la gloría. El también es un campeón, y  además se lo merecía;  más  aun después de las tarascadas que le ha estado dando  Luis Aragonés.

Lo que no ha conseguido la política, lo ha logrado el fútbol: unir a un país alrededor de un equipo y bajo una misma bandera. Es para sentirse orgulloso. Todos somos uno.

La afición española como decía al inicio se siente identificada con unos jugadores que por su estilo alegre y los valores que encarnan de humildad, compañerismo  y solidaridad han cautivado a todo un país, sean o no aficionados al fútbol.

Han sido ellos los que han conseguido acabar con el mal fario de esa España acomplejada que se empequeñecía en las grandes citas. Lo hicieron primero con Luis Aragonés al ganar la Eurocopa de forma brillante y ahora con un seleccionador que ha sabido mejorar la herencia recibida. La gente está como loca con el equipo español, y lo va a estar más cuando el domingo consigan pasar a la historia como campeones del mundo. La historia les recordará para siempre. El triunfo ya lo han conseguido, solo falta alcanzar la gloria.

Todavía cuando han pasado unas horas del partido Paraguay-España, me embarga la emoción.  Hemos hecho historia- es la primera vez que la selección española llega a unas semifinales en un Mundial- y lo que queda, porque estoy convencido que vamos a llegar a la final y  la vamos a ganar. Es nuestro año. El equipo que dirige Vicente del Bosque conforme pasan las jornadas mejora no solo como grupo humano sino en calidad y en algo fundamental, en la  fe. Ya creen firmemente que pueden ser campeones del Mundo. Yo también lo creo: España va a ganar este Mundial de Sudáfrica. De momento ya estamos entre los grandes y como tales nos comportamos. Sufrimos, la pasamos canutas y nos levantamos en seis minutos de autentica locura, donde se definió la suerte del partido que hasta entonces  estaba siendo un tostón.

Así transcurría, hasta que llegó el minuto 56. Entonces el reloj de la selección española se puso en marcha, curiosamente con un penalti en contra. Todo comenzó con un agarrón claro y diáfano de Piqué a Cardozo. Mientras el central, que fue amonestado, y varios de sus compañeros protestaban, Pepe Reina le dijo a Casillas: " Te lo va a tirar por la derecha”. El titular le hizo caso al suplente  y le paró el penalti. Luego después, y en medio de la algarabía le dedicó la parada al bueno de Pepe Reina.

Aún se lamentaba el delantero cuando Xabi Alonso encontró a Villa entre líneas. El asturiano se marchó de Alcaraz dentro del área y cuando se preparaba para chutar a puerta, éste le derribó. Era el minuto 58. Último defensa. Penalti y expulsión de manual. Batres sólo cumplió con la primera parte de la norma.

No tiró Villa, que falló desde los 11 metros ante Honduras, como habría sido normal, sino Xabi Alonso. El donostiarra engañó a Justo Villar pero Batres cortó la celebración. Cesc había pisado el área antes del golpeo. A la segunda, Alonso cambió el lado del tiro y Villar acertó.

Se cumplía el minuto 62 cuando el portero paraguayo derribó a Cesc, de nuevo el más rápido en entrar al área, que buscaba el rechace. Ni Batres ni su asistente vieron el más claro de los tres penaltis que hubo en el encuentro.

A partir de entonces cambió el signo del partido.Incomprensiblemente, el marcador seguía 0-0, pero el partido ya estaba roto. La locura despertó a España y la guió a semifinales.  Nos lo merecíamos, como muy bien ha dicho Vicente Del Bosque,  quien a pesar de todas las trabas que desde España  algunos le han puesto, está gestionando al equipo de forma magistral, suceda lo que suceda aunque algunos ciegos hablen del Milagro de San Vicente. Normalmente en el fútbol, algunas veces suele haber suerte pero fundamentalmente lo que hay es trabajo. No seamos malidicentes.

Los grandes equipos se crecen ante las dificultades y eso es lo que ha hecho España frente a Paraguay. En un partido loco, con una segunda parte frenética, España ha roto su maleficio de cuartos y ya está en semifinales.  De momento estamos entre la nobleza, pero muy pronto seremos los reyes del Mundo. Pido perdón por ser tan optimista, pero permítanme que por lo menos  una vez lo sea.

El cuarto puesto de Brasil'50, edición en la que se disputó una liguilla, era la mejor actuación de España en los Mundiales. Desde entonces, el combinado nacional encadenó decepción tras decepción. Ahora, 60 años después, igualará cuanto menos esa actuación a la espera de disputar la semifinal ante Alemania, verdugo de Argentina.

La imagen del partido es la de todos los jugadores de la selección española abrazados a su capitán Iker Casillas que ha sido el hombre clave del partido. Ese abrazo de sus compañeros fue la señal inequívoca de lo mucho que ha sufrido Iker y su entorno, por todas las tonterías que se han escrito sobre él y la periodista y paisana mía Sara Carbonero, que desde hace unas fechas mantienen un hermoso romance. ¿Le echarán ahora la culpa por la detención del penalti? ¿Como puede existir tanto tonto por el mundo? El guardameta sufría en la intimidad. El penalti que detuvo lo necesitaba como el comer. Con esa jugada vuelve a desempeñar el rol que ya ocupara en la Eurocopa, donde se convirtió en el jugador fundamental al detener los dos penaltis a Italia, en semifinales.

Casillas paró, y luego el equipo se sostuvo con un magnifico Iniesta que fue el perfecto maestro de ceremonias y con Villa, el goleador del equipo y del Mundial. Se está demostrando que lo que ha pagado el Barcelona por su fichaje, por el rendimiento que está dando, es precio barato. La actuación de estos tres jugadores fue primordial para dar este paso histórico. Pero, si somos justos, tendríamos que destacar a  todos los jugadores de la selección española que a pesar de hacernos sufrir por la incertidumbre de cada partido, nos están transmitiendo confianza, profesionalidad, y mucha seriedad. Con estos tres pilares a la fuerza tenemos que ser optimistas. No jugamos nuestro mejor partido, pero se ganó por fuerza y convicción. Todo esto nos reafirma que ahora tenemos una selección con mentalidad ganadora.

Alemania nos espera el día 7 de julio, San Fermín, en semifinales. Los germanos, hasta ahora está siendo la selección que mejor juego está desplegando. Juegan de frente y por derecho y eso puede venir muy bien al combinado español, que con el toque pero con velocidad  les puede superar. La final de Viena de la Eurcopa del 2008 se repite. Esperemos que con la misma suerte que entonces.

Lo más importante para el equipo español es que por fin confia en sus posibilidades. Tiene fe. Nosostros también la tenemos.

España comienza a ver más cerca su gran sueño: ser campeona del Mundo.

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