
Si contra el Ajax resalté las cualidades del Real Madrid que fue un vendaval de futbol con remates de uno y otro color hasta llegar a los 36 disparos a puerta, frente a la Real Sociedad el equipo de Mourinho no me gustó. No sé si porque enfrente tuvo a una magnifica Real Sociedad que se quitó el miedo a los diez minutos de juego para superar a los madridístas o es que este Madrid todavía tiene que mejorar. Las dos cosas, la Real merecio mejor suerte y como mínimo se hizo acreedor de un empate que no logró por una genialidad de Di Maria y el gol afortunado de Cristiano Ronaldo.
La Real Sociedad, sigue siendo fiel a la historia: siempre juega bien contra el Real Madrid. Tres años después de estar en el infierno de la segunda división, ha vuelto con los mismos síntomas de antaño. Sabe como jugar a los blancos a los que tuvieron contra las cuerdas desde el minuto 15 del primer tiempo hasta llegar al descanso. En ese tiempo si no marcaron fue por autentica mala suerte. Griezman, un jugador que está llamado a ser una figura de esta liga, falló un gol cantado.
Tanto perdonó al Madrid que este después se aprovechó de su mayor calidad y de su mejor pegada. Pero, insisto en esta ocasión no me gusto el equipo de Mourinho. Le faltó intensidad, estuvo muy dividido y hasta fraccionado en partes sin que hubiese un hilo conductor. Özil en esta ocasión estuvo desaparecido en combate. En la defensa, Sergio Ramos volvió a tener esos despistes tan característicos suyos. Que se ande con cuidado porque en uno de ellos pudo llegar el gol del empate a dos de la Real. Jugada que provocó el enorme enfado de Mourinho que lanzó una botella de agua al banquillo por no lanzársela a su defensor. Sergio Ramos perdió un balón en su banda cuando tenía todas las de ganar.
Gol afortunado de Crstiano Ronaldo
Luego arriba, Higuaín tuvo poca presencia. Di Maria estuvo aseado y tal vez el mejor fue Cristiano Ronaldo que por fin marcó aunque fuese de churro-dio en la espalda de Pepe que se colocó en la barrera de la Real Sociedad- CR7, no obstante está en plan solista, el se lo guisa y él se lo come. Está más individual que nunca y eso no es bueno para el grupo. Tiene que tranquilizarse porque es un jugador imprescindible. Lo mejor que tiene es que es ajeno al desaliento y nunca se esconde.
El partido en su conjunto fue muy bueno. Fue una constante ida y vuelta, con más recorrido para el equipo donostiarra que se mostró más vigoroso que los de la capital que seguramente hubiesen agradecido un partido más placido tras la semana de Champions. La Real, que ha dado una gran sensación,no se lo permitió y pudo hasta ganar.
Lo más justo, el empate
El Real Madrid ganó por esa especie de suerte innata que tienen los equipos grandes. No es que jugase mal, simplemente que no estuvo a la altura de lo que se espera de un equipo como el Madrid que en esta ocasión obtuvo demasiado premio por su juego. Como dijo Mourinho, y con razón, “La Real Sociedad mereció el empate. Han sido tres puntos de oro”. Si lo dice el técnico madridista no seremos nosotros quienes le llevemos la contraria. Todavía hay muchas cosas que mejorar en este Real Madrid, sobre todo a la hora de salir fuera del Bernabeu.
Tras la exhibición frente al Ajax, han llegado las dudas de Anoeta. Todo, en a penas tres días. El Madrid en San Sebastián sacó mejor resultado que sensaciones. De todas formas conviene aclarar que el miercoles no eran tan buenos ni el sábado tan malos. El Real Madrid está en construcción. Tranquilidad y paciencia. Lo mejor de todo es que el equipo se va construyendo a base de victorias y eso siempre es positivo para asentar el nuevo proyecto.