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Artículos - octubre 2010

Este Real Madrid, ya no hay dudas, es todo un señor equipo que esta temporada sí le va a discutir, con todas las de la ley, la supremacía al Barcelona. El reinado de los azulgranas durante dos años puede estar tocando a su fin  porque enfrente hay un Madrid con ganas y mucha hambre de títulos,  y sobre todo un jugador que está en una forma excepcional, Cristiano Ronaldo.

Cristiano Ronaldo

El portugués está que se sale y ha recobrado su identidad de gran estrella. Vuelve a ser ese jugador determinante que vino del Manchester United donde fue considerado el número uno. Sus números, sus actuaciones y sus goles le avalan para ser de nuevo candidato al máximo entorchado personal. Hoy por hoy, es el hombre gol en Europa. Trece goles lleva marcados  en este mes de octubre. Pero es que además está siendo el arma letal  de este Real Madrid que con Mourinho, va  camino de recuperar la gloría. Estamos ante el mejor Real Madrid de los últimos diez años.

Con Mourinho, como ideólogo y constructor, los blancos han recuperado los ideales que le hicieron ser declarado el mejor equipo del siglo XX. Vuelve a tener  hambre por ganar y por ser el mejor. Vuelve a tener esa garra tan suya que deslumbró en los años cincuenta, cuando ganó las cinco copas de Europa. Y vuelve a tener ese pundonor que en los años 60 y 70, sin grandes jugadores ganaba por el orgullo de vestir la camiseta del Madrid.

Y por si esto fuera poco, tienen a un entrenador como la copa de un pino, que  ha sabido conjugar la táctica y la intensidad defensiva con la calidad de unos jugadores que trabajan a destajo, y que sobre todo se divierten jugando un fútbol de vértigo. Ya lo ha dicho Valdano, otrora enemigo futbolístico de  Mourinho: “El técnico portugués va a construir el Madrid del siglo XXI”. Lleva toda la razón.

No solo juega bien, a veces hasta de forma espectacular y marca goles, sino que además sabe remontar cuando los partidos los tiene muy cuesta arriba como sucedió en el Rico Pérez frente al Hércules que le sometió a un duro desafío. Porque, estarán de acuerdo conmigo que el equipo alicantino es un magnifico rival. El Hércules ganó en el Camp Nou a todo un Barcelona por 0-2, y no lo hizo por casualidad, sino jugando a un alto nivel que dejó en sin respuestas a Guardiola y los suyos. Imagino, que después de esto, ya no dirán eso de  que aún no se ha enfrentado a nadie.

Ante el Hércules que le aguantó durante 80 minutos, el Madrid superó una prueba de carácter, de auténtico campeón. Aguantó las embestidas del equipo de Esteban Vigo durante la primera parte que se acercó con peligro a los aledaños de Casillas, y en el segundo periodo tras unas advertencias  y reajustes de Mourinho, Cristiano Ronaldo llamó a rebato y pusieron cerco a la portería del Hércules a base de un futbol vertical y muy veloz. Ahí se acabó, el hambriento Real Madrid dominó y hasta asfixió a su rival, hasta dejarle noqueado.

Si Cristiano tiró de corneta, Benzema, quien salió sustituyendo a Pepe, en una jugada maestra de Mourinho, fue el revulsivo para la remontada. El francés que no estaba muerto ni mucho menos, respondió al órdago, y lo ganó. Fue decisivo en el 1-2 y firmó el pase del 1-3 de Cristiano. En una semana, Mourinho ha recuperado  para la causa a Benzema, un excelente jugador. 

Cada vez estoy más convencido: estamos ante un Real Madrid que va hacer algo grande esta temporada. Soy tan categórico porque con un entrenador como Mourinho, un Cristiano Ronaldo en su mejor versión y con un grupo  peleando como si les fuera la vida en ello, el éxito está asegurado. De nuevo tienen hambre de titulos.

 PD. El que se pica, ajos come. Mourinho jamás mencionó a Villa cuando habló sobre la sequía goleadora de Benzema. En algunos sitios sueñan con el portugués. Que digo sueñan, tienen pesadillas.

¿Qué dicen ahora aquellos que al enterarse de que Mourinho había sido el elegido por Florentino para entrenar al Real Madrid echaron pestes y le demonizaron asegurando que era un entrenador defensivo y que no era el adecuado para entrenar a un equipo como el Madrid ? Nada, no dicen nada porque han quedado en evidencia. Lo digo, por algunos aficionados y sobre todo por algunos periodistas que desde la más absoluta ignorancia descalificaban a José Mourinho, un entrenador como la copa de un pino que va a marcar una época en el Real Madrid.

MourinhoResulta que el Madrid con Mourinho juega magníficamente, entretiene y da espectaculo. Resulta que con el “defensivo Mourinho”, el equipo es el máximo goleador del campeonato y va camino de lograr un record goleador. Resulta que con el portugués, Cristiano Ronaldo vuelve a ser un número uno igualando e incluso superando a Messi en esta temporada. Resulta que en un tiempo record ha logrado que un equipo joven y con muchas novedades jueguen de memoria. Resulta, que  al “antipático Mourinho, sus jugadores le adoran y la afición del Bernabeu ha encontrado en el técnico a todo un ídolo que puede llegar a convertirse en todo un mito.  En definitiva que Mourinho, en un santiamén se ha ganado al todo madridismo y ha hecho del Real Madrid a un equipo que está capacitado para hacer algo grande en esta temporada. El portugués ha conquistado al Bernabeu y al corazón blanco porque entiende que con él al frente y con un equipo extraordinario puede alcanzar los grandes logros.

En poco tiempo, y a pesar de las muchas criticas de unos cuantos ignorantes que se vieron arrastrados por las falsas leyendas que desde Barcelona y alrededores circularon para manchar su curriculum, Mourinho ha conseguido hilvanar a un equipo muy equilibrado, con una velocidad de vértigo y una verticalidad que asusta. Miguel Ángel Portugal, el técnico del Racing, lo ha definido perfectamente: ”A este Real Madrid es para verlo en video”. En efecto, da gusto verlo. Ahora mismo no creo que haya un equipo que juegue con la velocidad que lo están haciendo los blancos.

Además, y algo que me gusta aun más, el luso representa otro estilo de juego. El fútbol no es solo tocar y tocar así como manosear la pelota hasta aburrir. Nadie duda que ese futbol a veces es entretenido y hasta brillante, pero de ahí a decir que ese es el estilo por excelencia media un abismo. El estilo de Mourinho es vertical, de arrebato y de ataque frontal sin intermediarios y buscando la portería con un juego muy directo. Uno, dos pases y gol. Eso si, presionando y jugando a toda velocidad. Es otro estilo, tan bueno ó mejor que el tiki-taka, que ya cansa.  Mourinho, sin duda es el alma de este Real Madrid, que por fin ha encontrado a todo un galáctico para su banquillo. Falta le hacía. Florentino Pérez, en una decisión única y personal, ha tenido el gran acierto como presidente del Madrid. Se equivocó una vez echando a Vicente del Bosque, y después dejando que otros eligiesen por él; y ahora por criterio propio ha sabido elegir. Enhorabuena.

Mourinho, no solo sabe dirigir y motivar a sus jugadores sino que sabe elegir. Ahí está Di María, su gran acierto. Fantástico el argentino en cuanto a entrega,lucha y sacrificio; Cristiano parece otro jugador, si sigue así volverá a ser el número uno y va camino de hartarse a meter goles. Carvalho, es la seguridad y la anticipación. Xabi Alonso, está mejor que nunca. Özil es una perla; Marcelo se ha destapado como un magnifico lateral izquierdo. En definitiva que todos están rindiendo a plena satisfacción y se les ve con hambre. Y sólo hay un culpable, Mourinho, que se ha convertido en el ídolo del Bernabeu. En el técnico portugués el Madrid ha encontrado a toda una joya de muchos quilates. Aquellos que le criticaron sin fundamentos y sin documentarse adecuadamente, estarán callados por mucho tiempo.

# miércoles, 20 de octubre de 2010 1:41

EL REAL MADRID HA VUELTO

¡Ha vuelto! En efecto ese Real Madrid de toda la vida que era envidiado por sus rivales y elogiado por casi todos. Ha regresado el equipo campeón. Ha vuelto el Real Madrid de toda la vida, el autentico; el equipo grande que hacia de la lucha y del espíritu de sacrificio una razón de ser y que le identificaba por su amor propio. Este Real Madrid dirigido por la mano firme, experta y sabia de Mourinho está dispuesto a marcar una nueva época y a reverdecer viejos laureles. El técnico portugués es sin duda el culpable del resurgir del Madrid que ha recuperado el respeto de Europa.

Marcelo, Khedira, Cristiano y Pepe celebran un golMuchos de vosotros diréis que me estoy anticipando y corriendo grandes riesgos con estos juicios de valor y ensalzando a un equipo que aún no ha ganado nada, pero viendo el trabajo inmenso que está haciendo Mourinho, no cabe esperar otra cosa que el éxito.

Cuando Florentino Pérez, ficho a José Mourinho esos falsos puristas del fútbol que abundan en los medios de comunicación, compañeros míos, se llevaron las manos a la cabeza por entender que el técnico luso, no era el adecuado para entrenar a un equipo como el Madrid por ser un entrenador conservador y muy defensivo. Decían que el Bernabeu no aguantaría su futbol aburrido, y criticaron duramente su llegada al fútbol español e incluso a Florentino Pérez por apostar por él (ha sido la mejor decisión del presidente en mucho tiempo).

No les gustaba el portugués y a las primeras de cambio y con los empates de Mallorca y frente al Hércules, le dieron por todos lados y más aun, cuando dijo que “Pedro León no era Zidane” para que protagonizara la rueda de prensa en vísperas de jugar contra el Auxerre. Aquello fue una terrible ofensa, no se podía aguantar que un entrenador afease a la prensa de aquella manera y que les pusiera en tela de juicio por sus inteligentes preguntas sobre la ausencia del jugador. No podía ser, que a los periodistas, que a veces nos creemos que somos el ombligo del mundo, nos dejase con la palabra en la boca. Las formas, como dije tal vez no fueron las adecuadas pero en el fondo llevaba razón.

El equipo seguía ganando, pero Mourinho no salía bien parado por sus decisiones y por el juego a veces poco vistoso, pero si efectivo. No le perdonaban una, a pesar del poco tiempo que llevaba trabajando con un equipo con muchas novedades y con nuevo inquilino en el banquillo.

Apenas se llevan disputadas siete jornadas de liga y tres de Champions, y el Real Madrid no solo es un equipo muy serio que va a perder pocos partidos, por no decir uno ó dos, sino que además juega magníficamente y lo hace con una velocidad de vértigo con mucha intensidad y energía, siendo un equipo en toda la extensión de la palabra. Todos trabajan, se ayudan continuamente y nadie se relaja.

Particularmente me alegro, porque un servidor desde el inicio apostó por Mourinho. Iba contra corriente, pero estaba y estoy convencido que Mourinho va hacer algo grande en el Real Madrid porque es un entrenador como la copa de un pino. Y no soy un ventajista porque mis artículos sobre el técnico luso ahí están. Lo defendí a capa y espada porque además de ser tal vez el mejor entrenador del momento, es, sobre todo un fanático del trabajo, la única herramienta que lleva al triunfo.

Esos falsos iluminados del fútbol que pululan por las tertulias radiofónicas y televisivas que dijeron que Mourinho era un insoportable representante del fútbol defensivo andan en plena crisis de identidad. Lo mejor que pueden hacer es callarse y que cuando hablen de Mourinho que se documenten.

Mourinho se jugó personalmente su prestigio pidiendo los fichajes de Di María y Carvanho. Su compatriota ante el Milán hizo un partido increíble. Hacía tiempo que el Madrid no tenía un defensa con tanta solvencia; y Di María es todo un estilete además de ser un fajador incansable.

El fútbol de los blancos mejora cada día y su actitud es encomiable. No es que el Madrid sea y vaya a ser un equipo que galvanice su juego en torno al balón, pero tiene otras virtudes incuestionables para el futbol como son la intensidad, la concentración, la aceleración, la velocidad y sobre todo, hambre de titulos. Esta ideario en gran parte se lo está inculcando el tecnico luso con quien los jugadores están a muerte.

En definitiva, creen en su entrenador, creen en Mourinho y cuando esto sucede y si además se pone ilusión y mucho trabajo, solo hay un camino: la gloría.

Una gran noche europea era lo que lo que necesitaba el madridismo y también Mou. Era el día de la verdad, el primer gran partido de la temporada y el Real Madrid ha solventado el compromiso con nota. Cristiano, que firmó un encuentro espectacular, y Ozil certificaron una victoria que devuelve al Madrid a la élite europea.

Tras unos años complicados, con actuaciones mediocres en Europa que acababan con prematuras eliminaciones en octavos de final, el Real Madrid necesitaba una victoria de prestigio, que devolviera la fe a la afición blanca. En un escenario inmejorable, un Bernabéu abarrotado, y ante uno de los equipos históricos del viejo continente, el Milán, los madridistas han visto a un equipo que este año puede optar a todo. El Real Madrid presenta su candidatura a la Champions. El Madrid de toda la vida, ha vuelto.

# miércoles, 13 de octubre de 2010 18:50

EL ANTAGONISMO MOURINHO-GUARDIOLA

En cualquier otro lugar: Italia, Francia, Alemania etc…. Cualquier seguidor del Inter, del Olimpique de Lyon o del Bayern Munich, pongamos como ejemplo, estaría más que satisfecho si su equipo en las siete jornadas de liga  que se llevan disputadas hubiese logrado cinco  victorias y dos empates; y en la Champions hubiese ganado los dos partidos sin conceder  un gol. Todo eso con un equipo renovado y con nuevo entrenador. Este es el caso del Real Madrid, que ha comenzado pletórico: unas veces ganando y jugando a gran nivel, y otras no convenciendo pero mandando. Todo esto, mientras su gran rival, el Barcelona, ni fu ni fa, sino todo lo contrario, perdiendo cinco puntos en casa.

Ante semejante comienzo en esos países, sus seguidores estarían más que satisfechos y la prensa elogiaría los aciertos y los recursos tácticos del nuevo entrenador. Pues, aquí en España, todo lo contrario. La afición está dividida y la prensa en su mayoría tiene entre ceja y ceja a Mourinho. No importa que el Madrid prácticamente se haya clasificado para la segunda fase de la Champions y que no conozca la derrota en la liga. A Mourinho le llueven críticas por todos los lados. No importa que el Barcelona haya empatado, y gracias, con el equipo ruso del Rubin Kazan y que el todopoderoso Hércules   le ganase en el Camp Nou así como que el Mallorca lograse empatarle en la última jornada de liga. A Guardiola le llueven flores por doquier. Todo lo que dice y hace Mourinho es malo y tendencioso y todo lo que hace  y dice Guardiola está bien hecho y es palabra de Dios.

A Mourinho le crucifican por decir que Pedro León no es Zidane y que no comprende tantas preguntas por la ausencia de un jugador que no es titular; en cambio a Guardiola le ríen las gracias cuando ironiza sobre si “mea colonia” o habla sobre el dinero que se gastan otros equipos, por no hablar de cuando la temporada pasada cerró a cal y canto los entrenamientos en la semana que iba a jugar contra el Real Madrid en el Bernabeu, prohibiendo a sus jugadores hacer declaraciones. Hace lo mismo Mourinho durante tres días tras el episodio de Pedro León, y críticas al canto. 

Uno, Mourinho, está demonizado; y el otro, Guardiola, solo le falta la corona para ser santificado.  En España, está claro, nos va el antagonismo y la crispación. No hay término medio: pasamos del amor eterno al odio más intransigente. El público y la prensa madrileña que suele hacer del Madrid su razón de ser, y con las excepciones lógicas,  cuestiona y tiene demonizado  Mourinho y ensalza y lo tiene en los altares a Guardiola. Y no me vale eso de los siete títulos en una temporada, porque Mourinho tiene tantos ó mas títulos que Guardiola en su conjunto. Estamos hablando de dos grandes entrenadores, pero no entiendo tantas diferencias de concepto cuando se habla de uno, en  plan despectivo y del otro como si antes no hubiese habido entrenadores en el planeta tierra. Aquí no hay buenos y malos, sino dos personajes distintos que defienden a su equipo como mejor saben, pero no es cuestión de señalar a uno como el malo de la película y al otro como el bueno, cuando no es así.

Guardiola es un fenómeno,  pero también  tiene su aquel. La soberbia muchas veces le traiciona. Mourinho, es soberbio por naturaleza pero no se esconde tras una falsa humildad que no tiene. Cada uno es grande a su estilo, y cada uno defiende su filosofía de juego. Pero de ahí a desacreditar a uno y ensalzar al otro, media un abismo. Mourinho donde ha estado ha dejado una huella positiva. Al Oporto lo devolvió a Europa. En el Chelsea, al que hizo campeón de Inglaterra, la afición lo idolatraba: Y en el Inter, los jugadores lloraron su marcha al Madrid. Algo tendrá el agua cuando la bendicen. Soy de los convencidos que con el paso del tiempo Mourinho cambiara esa tendencia negativa hacia su persona. El Bernabéu ya ha comenzado a entenderlo, los jugadores blancos lo quieren y Florentino Pérez está encantado con el portugués. Ahora lo que debe hacer el presidente es respetar su contrato y dejarle como mínimo tres años para que haga del Real Madrid un equipo campeón. No tengo dudas, lo conseguirá, y todos entonces, alabarán su figura y las lanzas se volverán cañas.  Vivir para ver.

“Algún día un pobre rival pagará por las ocasiones que ahora fallamos”. Fueron palabras de Mourinho tras el partido de Champions frente al Ajax donde su equipo tuvo ocasiones para una goleada de escándalo. Pues bien, ese pobre rival ha sido el Deportivo de Lotina que recibió seis goles, los mismos que el Madrid había marcado en toda la liga. Así es el fútbol.

Por segunda vez en esta temporada-la primera fue contra el Ajax-, el Bernabeu se enamoro de su equipo que hizo un futbol  de verdad y con mayúsculas. Fue un Madrid vertiginoso, muy rápido y muy seguro en todas sus acciones. Manejó el partido a su antojo. Puso la pausa cuando había que ponerla y aceleró cuando convenía; y todo con un amplio repertorio y con una mezcla de juego en corto y desplazamientos largos, de esos que gustan en el Bernabeu y que Xabi Alonso dibujó con maestría.

Si señores, aunque a muchos les pueda parecer raro, los equipos de Mourinho saben jugar al futbol. Ya os  decía que había que tener paciencia. Poco a poco se van a ver partidos como frente al Deportivo. Esto no es casualidad, el Real Madrid de Mourinho  es un equipo muy sólido y muy bien cosido en todos los costados. Además jugó con ambición y hasta fue solidario, algo que se echaba en falta. Todo llega a su tiempo. Este Real Madrid va a ser un equipo muy difícil de batir. Lo verán. Mientras tanto sigue siendo un equipo en construcción como muy bien ha dicho Casillas. Y curiosamente, el mejor Real Madrid llegó después de una semana de enfrentamientos de Mourinho con la prensa a la que castigo cerrando a cal y canto los entrenamientos e imponiendo la ley de silencio a sus jugadores.

Después de una semana en el claustro, el madridismo se encontró con la mejor versión de su equipo. Es decir, que todas las críticas vertidas sobre Mourinho lejos de hundirle, le han hecho crecer en su autoestima y encima ha servido para que su equipo diga adiós a la ansiedad. Esta claro, los detractores y las críticas le resbalan a Mou. El técnico portugués, insisto, es genio y figura. Te pueden gustar ó no sus excesos, pero es un entrenador como la copa de un pino. Maneja las situaciones como nadie y sabe en cada momento lo que hace y porque lo hace. Hay que dejarle trabajar y seguro que hará del Real Madrid un equipo campeón. No tengan dudas. El tiempo lo dirá pero de momento ya  empieza a verse lo que el portugués quiere: un fútbol rápido, veloz y vertical, con desdoblamiento de todos los jugadores y con mucha presión. Este Madrid me recordó al Chelsea que  con Mourinho en el banquillo arrasó en la Premier con un fútbol de muchos quilates.

Naturalmente, los críticos al luso dirán que el Deportivo carecía de entidad. Ya se sabe, cuando Madrid golea es que el rival es flojo, cuando lo hace por ejemplo el Barcelona es porque juega a la perfección. El Madrid ha ganado al Depor porque ha jugado de forma sensacional, y porque aunque parezca pecado decirlo, en esta jornada ha jugado más que el Barcelona que volvió a tropezar en el Camp Nou. Los seguidores blancos se han divertido más que los azulgranas y encima les han superado en la clasificación, aunque sea algo puramente anecdótico. Y que conste, que si hablo del Barça es porque es el gran rival del Madrid para la conquista de esta liga, con permiso del Valencia. Ahora los críticos de Mourinho que los hay a raudales, seguro que se esconderán de forma cobarde a la espera de algún pinchazo madridista. Desaparecerán por un tiempo  y si el Madrid continúa ganando se apuntarán al carro de los defensores del portugués. Así ha pasado siempre. Hay muchos periodistas que cambian de ideas según las circunstancias. Seguro que un servidor también es así, pero en el caso de Mourinho, no. Te puede o no gustar, pero dudar de su categoría como entrenador es una aberración.

Que quede claro que con la victoria por 6-1, no quiero decir que el Madrid es el mejor equipo, como tampoco era el peor por el empate a cero con el Levante. Ni lo uno ni lo otro, queda mucho trabajo por hacer pero  están en el buen camino. Seguro que todavía veremos partidos como el de Mallorca y Auxerre, algunos mediocres y por supuesto, muy buenos como ante el Ajax y Deportivo.  Lo que está claro es que se está trabajando en la buena dirección y que en ocho partidos jugados  han conseguido seis victorias y dos empates. Hay orden, disciplina y un gran entrenador que tiene la confianza de Florentino Pérez, y sobre todo de sus jugadores con los que tiene una gran empatía.

Ante el Depor del buenazo de Lotina jugó el equipo titular de Mou, los mismos que en otros partidos se atascaron. Esta vez fue un equipo unido, muy solidario, muy compacto en la retaguardia así como en todas sus líneas. Además le llegó la inspiración al trío atacante  y al centro del campo. Xabi Alonso, que estuvo magistral y Khedira fiel a su trabajo, jugaron algo más adelantados. Özil esta vez si fue ese majestuoso jugador que hace lo imposible, posible (sensacional estuvo en el segundo gol);  y los tres de delante a base de mucha movilidad y velocidad, disfrutaron de lo lindo con todo lo que les llegaba que era mucho y bueno. Di María, demostró una vez más, que aquellos que dudaban de lo acertado de su fichaje, se equivocaron de principio a fin. Estamos ante todo un jugadorazo. Higuaín ya empieza a espabilarse y Cristiano Ronaldo, el indiscutible, acabó con su ansiedad abriendo y cerrando la cuenta goleadora con dos magníficos tantos. Hasta hubo oportunidad paa un chaval de la cantera como el joven Juan Carlos, que como confesó:  "no se cagó por debutar en el Bernabeu", como le había preguntado el técnico blanco.

Mourinho tras el partido, tuvo la rueda de prensa más tranquila desde que está en nuestro país. Ahí ya se vio la otra forma de ser del portugués, la del hombre tranquilo, sereno y honesto que suele ser en privado. Así como también lo es con sus jugadores en la intimidad del vestuario. El madridismo se sintió agradecido con el juego y el resultado. El Bernabeu ya empieza a entender a Mourinho. Eso de que el juego del portugués no era del gusto del exigente seguidor madridista era y es una solemne patraña.

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