A la escandalosa goleada del Barcelona en Almería ha respondido el Real Madrid con contundencia, goleando (5-1) al Athletic en un partido de ida y vuelta.
El Barcelona goleó a un rival asustado que nunca estuvo a la altura que exige la competición y que dio todo tipo de facilidades. Si a un equipo como el Barça, que juega y toca de maravilla no le contrarrestas con fuerza, presión y coraje, entonces estás muerto. El Barcelona-Almería fue un partido de hombres contra niños. No le quiero quitar méritos a los azulgranas, pero enfrente no tuvieron a nadie.
Por el contrario, el Real Madrid se enfrentó a un Athletic que le plantó cara desde el primer minuto, obligando a Casillas a grandes intervenciones y que tuvo el mérito de poner a prueba en reiteradas ocasiones al sistema defensivo más seguro de la liga. La goleada es engañosa, el Athletic no mereció tanto castigo porque fue un equipo que salió al Bernabeu sin complejos y que jugó con valentía.
Seamos sinceros, el Real Madrid no jugó su mejor partido y durante muchos minutos sufrió como no lo había hecho en toda lo que va de temporada. No defendió bien durante la primera parte y en el incicio del segundo periodo. El Athletic llegaba con facilidad a las inmediaciones del área. Pero, la pegada de este Madrid es tan contundente que en diez minutos de buen juego te arrolla y te machaca. Y más, si tienes a un jugador como Cristiano Ronaldo que está inmenso y con más ganas que nunca. El portugués se encargó de sentenciar el partido con una falta marca de la casa. Potencia, velocidad, un efecto extraño y un portero que no sabe por donde le va a venir la pelota. Con el 4-1, el Athletic ya dio por entregada la cuchara y se dejó ir a medida que el Real Madrid empezaba a gustarse.
El punto final lo puso, como no, Cristiano Ronaldo quien esta vez, si se decidió a lanzar el penalti cometido sobre Granero. De esta forma respondió al reto que le había lanzado Messi, marcando él también tres goles, los mismos que el azulgrana. Cristiano encabeza la tabla de goleadores con 15, dos más que Messi, en este duelo de titanes.
El Real Madrid a base de bravura y de amor propio superó a un buen Athletic que solo al final le perdió la cara al partido. El esfuerzo colectivo de los jugadores madridistas tiene encantado al Bernabéu y su técnico, sentado entre el público, pudo conocer de primera mano como siente y respira el coliseo blanco que le adora.
Por cierto, que Sergio Ramos ha sido reprendido por Mourinho al tomar la decisión personal de ser el quien lanzase el penalti hecho a Di María, cuando el encargado de hacerlo, en primer lugar, es Cristiano Ronaldo y segundo, Xabi Alonso. No le gustó y le ha advertido que es la primera y última vez, pero lo cosa no ha ido a más.
Anécdotas al margen, de alguna forma, en esta jornada número doce del campeonato, ya se empezó a jugar el gran clásico. El Barça llega tras dar un recital de fútbol y goles ante un Almería muy pobre. El 0-8 obligaba al Real Madrid a dar un golpe de efecto similar antes del duelo en el Camp Nou. Y los blancos lo han conseguido clavándole cinco al Athletic de Bilbao. El conjunto de Guardiola disputó un entrenamiento con público, mientras que los de Mourinho han tenido que pelear hasta la extenuación para acabar con el equipo vasco. Es el destino de dos equipos que seguramente, el próximo día 29 darán todo un espectáculo al mundo. Se van a enfrentar los dos mejores equipos del planeta. El uno, el Barça, el dueño y señor del tiqui-taca y el otro, el Real Madrid, el del futbol directo y la velocidad. Llega la hora de la verdad, en el primer envite de los dos grandes.
Definitivamente el Real Madrid ha regresado, vuelve a ser un equipo muy hecho y cuajado. Mourinho lo ha conseguido en apenas tres meses. En el Camp Nou tendrá su primer gran examen. El Madrid está listo para visitar al Barcelona. Una buena parte de la liga se juega allí, y la otra en el partido de vuelta, en el Bernabeu.