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Artículos - diciembre 2010

Creo recordar que fue el lunes día 23 de junio del 2003, horas después de que el Real Madrid hubiese conquistado la liga, cuando de forma alevosa y con nocturnidad en un restaurante cercano al Santiago Bernabéu con una merienda-cena de por medio, la junta directiva encabezada por Florentino Pérez, tras una larga deliberación y después del plante de los jugadores que se negaron a dar la vuelta de honor al estadio para celebrar el título por todas las filtraciones que salían del club en forma de fichajes, cuando ellos se estaban jugando la Liga, decidieron de una forma fría e injusta echar a Vicente Del Bosque, y no sólo se conformaron con no renovarle el contrato que se había merecido sino que encima le ningunearon diciendo que se había acabado el ciclo de un entrenador que tenía el libreto muy viejo y caduco. Palabras estas que había pronunciado Jorge Valdano, entonces director técnico del club, en esa reunión de la junta directiva.

Valdano acudió a la llamada de Florentino para conocer la opinión del director técnico ya que algunos directivos tenían serias dudas de la conveniencia  de prescindir de Vicente Del Bosque, entre ellos, el vicepresidente Fernández Tapias. Naturalmente, les convenció, con ese verbo tan fácil que tiene, y dio la puntilla a Vicente, al que traicionó de forma miserable cuando unos días antes le había dicho que estuviese tranquilo, que apoyaría su renovación.

No sólo le traicionó sino que encima quiso emborronar su historial como entrenador, diciendo que era un técnico con métodos muy antiguos y trasnochados (métodos que despues le sirvieron para ser campeón del mundo con España). Ese fue el argumento que utilizó para convencer a unos directivos que estaban ciegos ante los deseos de Florentino que no llego a entender por qué fue tan torpe, cuando sólo le quedaba un año para terminar su primer mandato como presidente.

Como el tiempo pone a cada uno en su sitio, aquello fue el principio del fin de Valdano que abandonó el carro cuando se olió la tragedia, y la posterior dimisión de Florentino Pérez que entonó su mea culpa, pero que nunca reconoció públicamente que se había equivocado no apostando por la continuidad de Vicente Del Bosque. Dijo que se equivocó por haber consentido demasiado a sus jugadores, y que dada la situación tan delirante que estaba viviendo el club, lo mejor era que se marchara. Y así lo hizo, saliendo por la puerta de atrás. El sabe muy bien que Valdano fue quien le comió el coco para que Vicente no continuase, y al final aquello le costó salir del Madrid con el rabo entre las piernas, como dicen en mi pueblo.

No lo dijo públicamente, pero en privado sí ha llegado a reconocer que fue un inmenso error no haber seguido con Del Bosque. Un servidor, a través de una carta que aún guardo, y por la amistad que nos profesábamos, le hacía ver la gran equivocación que había cometido. Aquello me costó un serio disgusto con él y con mi empresa, TVE. 

El tiempo nos ha ido dando la razón. Entonces, se equivocó no apoyando a un entrenador por encima de su director técnico. Ahora, vuelve a plantearse la misma disyuntiva: Valdano y Mourinho no se soportan porque son totalmente antagónicos en materia futbolística y en lo personal. Uno de los dos sobra. Tarde ó temprano volverán a chocar. No sólo por sus diferencias sino porque Mourinho entiende que el director general le está haciendo la cama, discutiéndole la autoridad en el vestuario como cuando él eligió a Casillas para que saliese a explicar la derrota en Barcelona, y Valdano mandó que fuese Sergio Ramos.

Mourinho sospecha que Valdano es quien filtra noticias a la prensa como las negociaciones en la renovación de Pepe, lo que gana, lo que pretende y otras cuestiones.

Si el portugués ha cerrado a cal y canto el vestuario, no soporta que alguien de la zona noble le haga el boicot. Por todo esto, tras el partido contra el Sevilla y tras la desastrosa actuación del  colegiado Clos Gómez, Mourinho, a pesar de la victoria, explotó ante la tibieza en las declaraciones de Jorge Valdano. Fue la excusa para echar un órdago a la jerarquía madridista encabezada por Florentino Pérez, que de momento sólo ha puesto paños calientes, arropando a uno y a otro. Tarde ó temprano tiene que apostar por uno de los dos.

Valdano y Mourinho no pueden estar en el mismo barco. Lo más  lógico es, que ya que Florentino tomó la decisión personal, sin contar con Valdano, de apostar por Mourinho, lo apoye hasta el final. Es lo sensato y lo coherente.

El presidente madridista debe tener en cuenta que Mourinho cuenta con el apoyo de la afición y del vestuario, las dos fuerzas vivas del Real Madrid. Valdano sólo cuenta con el apoyo de la prensa donde tiene  muchos amigos en las altas esferas, y nada más.

El papel de Valdano, portavoz del club -cosa que hace a las mil maravillas con ese lenguaje tan brillante-, es prescindible. Mourinho, hoy por hoy en el Madrid es imprescindible, porque estamos ante un gran entrenador pese a quien pese. Lo de su linchamiento por una parte de los medios de comunicación es impresentable. Todo porque ha hecho tambalear a Valdano y su puesto peligra. No olvidemos que el Director General es el gran amigo de la prensa, y sobre todo de un grupo determinado muy poderoso. Si se va él, perderán a una importante fuente de información. Así de claro, señores, las caretas fuera.

Espero y deseo por el bien del Real Madrid, que Florentino Pérez no vuelva a equivocarse como sucedió con Vicente del Bosque. El hombre importante, a parte de él, es Mourinho y los jugadores que están a muerte con su entrenador.  Digan lo que digan aquellos interesados en   desestabilizar al club blanco, Mourinho, hoy por hoy es lo mejor para el Real Madrid. Todo lo demás sobra.

Florentino: “No vuelvas a equivocarte”. Tu apuesta personal por Mourinho es la mejor decisisión que has tomado en mucho tiempo, en el aspecto deportivo.

# lunes, 20 de diciembre de 2010 2:31

MOURINHO SE SIENTE SOLO

Pues que quieren que les diga, que Mourinho lleva más razón que un santo al exigir al Real Madrid institucional  más apoyo. Se siente sólo en la defensa del equipo cuando sufre arbitrajes como el de Clos Gómez, que ha intentado atracar al Madrid en el mismísimo Santiago Bernabeu. Lo de este colegiado es de juzgado de guardia. Es el mismo que hace dos temporadas -creo recordar- anuló  hasta tres goles legales a los blancos en su visita al Manzanares. Luego terminó ganando, pero su actuación fue un auténtico despropósito. Y ahí sigue, como si nada, arbitrando y dejando victimas por esos campos de Dios cuando tenía que estar en la nevera ó retirado, por malo.

Dicho esto, vayamos a lo de Mourinho, quien a pesar del triunfo por 1-0 sobre el Sevilla, logrado sin buen fútbol pero si con coraje y mucha furia al quedarse con diez jugadores por expulsión de Carvalho, se presentó en la rueda de prensa portando una hoja donde el departamento de comunicación le daba detallas de los trece errores que había cometido el colegiado, en contra del Real Madrid. Una vez enumerados, le preguntaron que Valdano no había sido tan duro a la hora de calificar a Clos Gómez en declaraciones a Canal +. A partir de ese momento la  cara le cambio al portugués que reclamó ayuda al club a la hora de defenderlo contra los agentes externos. ''Si nadie quiere defender al equipo de los errores arbitrales y prefiere esconderse detrás del entrenador que da la cara y detrás de un equipo que da la cara como la damos nosotros, ¡perfecto!''.

Valdano había dicho que el árbitro “se vio superado por el partido” para terminar diciendo que el Madrid no hablan de los colegiados, siguiendo las directrices marcadas por Florentino Pérez. Todo lo contrario que sucede con el Sevilla, donde ese personaje llamado José María Del Nido sin cortarse un pelo se había quejado con unas declaraciones sorprendentes. “Nunca he visto tantas confabulaciones para presionar a un árbitro”. Y se quedó tan tranquilo. No así Mourinho, que a nivel institucional se siente abandonado e incluso yo diría que intuye que desde los despachos le están haciendo la cama. No lo dice, pero apunta hacia Jorge Valdano, el director general. Valdano y Mourinho no se llevan, se soportan y poco más. El portugués por sus formas y por su filosofía del fútbol no es del gusto de Valdano, que no lo quería como entrenador.

Mourinho ha sido una apuesta personal de Florentino Pérez después del fracaso de Pellegrini, quién si fue una elección del director general. Tras el 5-0 del Barcelona, esas distancias se hicieron mayores y chocaron en la elección del jugador que debia salir a explicar la derrota en campo azulgrana, dos días después. Mourinho aconsejó que fuese el capitán Casillas, pero desde el club, concretamente Valdano, eligió a Sergio Ramos, quien más que explicar la derrota pidió perdón por su entrada a Messi y el restregón en la cara que le dio a Pujol. Luego después, un tanto enfadado Mou, declararía que tras  una derrota como la de Barcelona no se puede salir a pedir perdón porque denota debilidad. Ahí surgieron los problemas entre Sergio Ramos y el entrenador, que ya están en el olvido.

Mourinho, tiene el vestuario a su favor, no tanto la zona noble, concretamente en la parcela del director general, Jorge Valdano, que dicho sea de paso debe ser más apasionado en la defensa de los intereses del Real Madrid y no ser tan diplomático. Además de hacer la labor de portavoz, debe ir más allá y no dejar solo en esta cruzada a su entrenador. Es más, en estos momentos, el presidente debe salir a dar la cara. Se es presidente no solo para estar en el palco, ser la cara amable y recibir parabienes. Se es presidente para dar un paso hacía adelante y mojarse cuando la situación lo requiere. Y ahora debe salir a la palestra. Mourinho pide a los dirigentes del Madrid que también combatan  los fallos de los árbitros cuando les perjudican y que no le dejen solo ante el peligro

Por esta circunstancia, Mourinho ha pedido reunirse con Florentino Pérez para hablar sobre esta cuestión. El presidente, naturalmente, lo va a recibir y le va a exponer todas las quejas que aquí hemos enumerado. Los mal pensados y los eternos enemigos de Mourinho dirán que todo es una excusa del portugués para tapar el mal juego del Madrid frente al Sevilla; y que responde a otra actuación estelar suya. Nada más lejos de la realidad. El propio Mou, ha destacado el pobre juego madridista en un partido bronco y discutido, donde el Madrid a falta de calidad tiro de épica para imponerse a un Sevilla raquítico y  un tanto miserable, que se conformaba con el empate.

El mal juego de los blancos que finalizó con una  justa victoria, no ilegitima a Mourinho de que se pueda quejar de una actuación arbitral más que sospechosa y de que a la hora de defender al club, se sienta más solo que la una. “Tenemos un club, una estructura, un organigrama...". "Y yo quiero que la gente defienda a mi equipo", prosiguió; "no solo yo. Porque tengo un equipo de otro mundo con un carácter de otro mundo. Hoy, sin algunos jugadores importantes, con todo lo que ha pasado, haber conseguido lo que parecía imposible, que es ganar los tres puntos... Pero no me pidan comentar el partido porque el partido no ha existido". Más claro, el agua.

Hay evidencias que no se pueden dejar de lado. El Barcelona actual es intratable y va a pasar a la historia como el Madrid de Di Stéfano y el Milán de Arrigo Sacchi. Hoy por hoy está un escalón por encima del Madrid, solo a dos puntos del maravilloso Barça; pero de ahí a entregar la cuchara medía un abismo. El Real Madrid no se rinde y está luchando con orgullo y con ganas por igualar ó al menos acercarse a los azulgranas. Una vez asumida la realidad y la magnitud del desafío al que se enfrenta el Real Madrid, conviene echar un vistazo a  lo que está ocurriendo y lo que ha denunciado  José Mourinho, un técnico que, además de admitir el mal fútbol de su equipo ante el Sevilla, presentó un manual de agravios basado en hechos concretos que todos hemos visto.

Ya sé que los dos grandes no se pueden quejar de los árbitros, es un hecho empíricamente cierto, pero no es menos cierto que en la historia reciente es complicado encontrar un atropello contra el Barcelona en el  Camp Nou similar al que padeció el domingo el Madrid. Si hay alguien que lo pone en duda que mire los videos y repase las hemerotecas. Ya sabemos que el equipo de Guardiola juega como los ángeles pero el Madrid se merece el mismo respeto en esta lucha tan  hermosa que mantiene con los azulgranas y que hace que esta liga no sea un monologo del Barça. El Real Madrid es más que una simple comparsa y hace bien en rebelarse ante la adversidad. Ni arroja la toalla, ni se rinde. Otro equipo se hubiese escudado en la excusa arbitral, el Madrid en cambio apretó los dientes  acabó ganando  1-0 al arbitro y al Sevilla.

Gracias a ese carácter ganador, los blancos siguen a dos puntos del  maravilloso, genuino, e invencible Barcelona, y de paso permite que siga la emoción de una liga que sería un tedioso monólogo sin el empeño y el esfuerzo del Real Madrid, que pide que le dejen competir en igualdad de condiciones. Mourinho, no quiere estar solo en esta petición y exige el apoyo del club. Florentino Pérez y Jorge Valdano están para algo más que salir en la foto del equipo. “Mou” tiene razón.

El Real Madrid cumplió el trámite de la Romareda de forma muy aseada y mostrando en todo momento su superioridad sobre un Zaragoza que tiene muy mala pinta. Su último puesto en la clasificación lo dice todo. El Madrid no necesitó hacer un gran partido para ganar con facilidad a los pupilos de Javier Aguirre. En tres chispazos eléctricos y como más le gusta al equipo de Mourinho, por la vía rápida sin atajos de ningún tipo, y de forma directo llegaron los tres goles. El primero en tres toques, el segundo fue de falta magistralmente ejecutada por Cristiano Ronaldo, y el tercero en un toque sutil de Xabi Alonso que rubricó Di María.

El Real Madrid de la Romareda no fue un gato, sino un perro que cazó en tres ocasiones hasta dejar muerto al Zaragoza. Mourinho, volvió al sistema que ha venido empleando desde el inicio del campeonato. El mal llamado trivote lo dejó aparcado hasta el final cuando ya el encuentro estaba sentenciado. Benzema, como quiere el club desde sus altas instancias, fue titular. Era lógico después de  marcar tres goles contra el Auxerre. Pero, una vez más, y aunque  se ofreció y estuvo participativo, le faltó esa energía y mala leche que exige Mourinho a sus jugadores. Hubo un gesto en el banquillo del técnico portugués al fallar un mano a mano con Leo Franco, que fue muy elocuente.

A Mourinho, la frialdad del francés le desespera, y aunque no le disguste como jugador no podrá ninguna objeción a su traspaso al final de la temporada. Y por supuesto, ahora en invierno le traerán un delantero centro ante las perspectivas un tanto oscuras que presenta la lumbalgia de Higuaín, un futbolista construido a contrapelo en el Madrid, superviviente gracias a su rebeldía. El francés no posee ese carácter, es algo evidente, y eso es casi definitivo para Mourinho, que pone el gen ganador como primera condición para hacer un fichaje. En La Romareda, acabó por cambiarlo por Granero, una mala señal para Benzema, que si algo necesita, son minutos.

El Madrid, por otra parte no se exhibió en Zaragoza pero si hizo una demostración de autoridad. Pudo ganar por una renta mayor, si hubiese forzado un poco más la máquina. Se conformó con ese 1-3 que le permite seguir a la caza del Barcelona, que continúa intratable y haciendo un futbol de otro planeta. Pero, el Madrid  a lo suyo, tiene que ir ganando todo hasta que llegue la devolución de visita allá por el mes de abril, y entonces aclarar conceptos. Lo que parece evidente es que el Real Madrid tras la humillación sufrida en el Camp Nou, no se ha puesto de rodillas, no se ha descompuesto ni se ha arrugado y ése es el mejor mensaje para recuperar las mejores vibraciones y para pensar que la liga no se resolverá hasta el final. La terapia ha surtido efecto. Mourinho ha trabajado muy bien psicológicamente a sus jugadores, tanto que parecen totalmente restablecidos. Ahora lo que tienen que hacer es preservar en la victoria hasta que el Barcelona rinda visita al Bernabeu el 17 de abril de 2011. No hay otra solución que la victoria en cada partido. Los jugadores y Mourinho, lo saben y de alguna forma se han juramentado para morir en el intento. Un objetivo muy loable a pesar de la amenaza de la bestia azulgrana.

En Zaragoza, me gustó la movilidad de Marcelo -increíble como ha crecido este jugador-, la seguridad de Arbeloa y la fuerza de Lass que estaba en todos los sitios. También, como no, el compás de Xabi Alonso. De estos jugadores, Marcelo y Xabí Alonso no estarán el domingo contra el Sevilla en el Bernabeu por acumulación de amonestaciones. Dos bajas muy importantes para recibir al herido equipo de Manzano. Dos notas más.

Primera: no llego a entender el odio de los aficionados hacía Cristiano Ronaldo. Lo que tiene que aguantar este jugador cada partido fuera del Bernabeu. Le insultan de forma salvaje, le escupen, le tiran objetos y todo por jugar con esa superioridad tan suya que es más una pose que una forma chulesca. Deberíamos estar agradecidos para que jugadores como Criastiano, Messi, y otros, estén en nuestra liga. Desde aquí yo también protesto por el trato que se le dispensa  especialmente a Cristiano. Me parece inhumano, que nada más saltar al terreno de juego ya estén con insultos subidos de tono. No lo  puedo entender. Segundo: Casillas cumplió su partido número 400 en la liga, todo un récord… y los que le esperan. Enhorabuena, Iker.

El partido contra el Zaragoza tuvo otro aliciente más, el debut del canterano Morata en el mismo campo en el que un día se presentó al mundo Raúl. Parece un guiño del destino. En definitiva que el Real Madrid en una faena de aliño sumo 3 puntos. Sumar de tres en tres es lo que tiene que hacer hasta que se cruce con el Barcelona. Será un duelo hasta el final. Hay una  frase o cantinela que ya ha empezado a circular por el vestuario blanco:  por la perseverancia se llega al éxito.

Punto final a la primera fase de grupos. A partir de ahora llega la hora de la verdad en la Champions. Llegan los octavos de final que comenzaran a disputarse a mediados de febrero del 2011. Y el Real Madrid ha sido el mejor de la fase de grupos con 16 puntos. Ganó cinco partidos y empató a dos con el Milán, en San Siro. Creo, que salvo el Barcelona en la temporada 2005/06, ningún equipo había llegado hasta esas cifras.

En este ejercicio, el Real Madrid ha sido el equipo más brillante en su camino por Europa. Barcelona y Chelsea le siguen con 14 puntos. Ya se que los seguidores del Barcelona a los que tanto les gusta este blog (lo que agradezco enormemente), dirán ¿y qué? Después del 5-0 que le endosó el Barça en liga, no tememos a nadie. Puede que se equivoquen, al igual que la temporada pasada cuando despreciaron al Inter al que vapulearon en la primera fase. Después en semifinales pagaron cara su prepotencia.

Si, señores, el Barcelona también va de prepotente por la vida, al igual que fue el Madrid en su última visita al Camp Nou. Y no me digan que no, porque los sucesos de Pamplona en ese partido que debió comenzar a las ocho de la tarde y no lo hizo hasta pasadas las nueve menos cuarto de la noche, no fue un ejercicio de prepotencia, así como las posteriores declaraciones de un Guardiola descompuesto tratando de justificar lo injustificable. Que no echen la culpa a la federación y nadie. Sólo el Barcelona fue culpable por no acudir a tiempo al partido contra Osasuna, y más con las circunstancias especiales que se dieron en el país con la huelga salvaje de los controladores.

Con el reglamento en la mano tenía que haber perdido los tres puntos. Pero claro, si se le perdona por hacer el ridículo cuando se retiró de la copa del rey en los años 90, con el papelón estelar del propio Guardiola que entonces era el capitán; y no cumple la sanción de dos partidos por los graves incidentes ocurridos cuando el Madrid de Figo visitó el Camp Nou con la famosa cabeza de cerdo sobre el césped y la botella de de JB, que no se le va a perdonar ahora. Juegan de maravilla, hoy por hoy y hasta que no se diga lo contrario, es el mejor equipo del mundo, pero el Barcelona y su entrenador así como gran parte de sus seguidores se miran mucho el ombligo. Qué yo sepa no han inventado el fútbol, y antes que ellos hubo equipos que también lo bordaron: El Milán de Sacchi y el del Capello que acabó con el dream team, en Atenas; el Real Madrid de la Quinta del Buitre que ganó cinco ligas consecutivas y dos UEFAS sin despeinarse, haciendo un futbol primoroso. Aquellos equipos no le tenían envidia a este Barcelona, que cierto, juega como los ángeles y ha creado un estilo, pero que no es infalible por mucho que golease al Real Madrid en un partido donde los blancos no existieron. Todos, en Barcelona saben, que esa no es la diferencia que hay, hoy por hoy, entre el Barça y el Madrid de Mourinho. Y creo que el tiempo lo demostrará.

A partir de ahora llega la hora de la verdad en la Champions. Todo o nada a sólo dos partidos. Ahora, es cuando de verdad sale a relucir la auténtica fortaleza de los equipos. Por supuesto, Barcelona y Real Madrid tienen suficiente arsenal para llegar lo más lejos posible.

El Real Madrid en los octavos de final cuyo sorteo se celebrará el próximo día 17 le puede tocar uno de los siguientes rivales: Arsenal, Inter, Copenhague, Roma, Marsella y Olimpyque de Lyon. El Milán está descartado por haber estado en el mismo grupo que los madridistas.

Al Barcelona los mismos que al Madrid, excepto el Copenhague que estaba en su grupo, más el Milán.

El Madrid que tantas esperanzas ha puesto en intentar el asalto a la décima, lleva seis años consecutivos sin superar los octavos. El objetivo ahora con Mourinho-un experto en los partidos a vida ó muerte- es superar esta etapa, y después paso a paso seguir superando los siguientes peldaños. Pero eso si, desde la humildad. Creo que la lección que recibieron en Barcelona, les puede haber venido de perlas. Al propio Mourinho, y sobre todo a los jugadores. Que la prepotencia la tengan otros.

Del partido contra el Auxerre, poco hablaré dada su intrascendencia. En cambio, ha servido para que Karín Benzema resucite de su largo letargo y haya podido demostrar la clase que atesora. Por fin se ha reivindicado en el Bernabeu que ha visto al mejor Benzema desde que viste de blanco. Fue su gran noche. Marcó tres goles, los tres de forma distinta: con la cabeza, el primero; con la izquierda, el segundo y con la derecha, el tercero tras robarle la cartera al guardameta francés.

Benzema demostró grandes recursos técnicos; se movió entre líneas como nunca antes lo había hecho. Estuvo participativo, lejos de esa abulia tan característica de él. Sin competencia, a la espera de la decisión que se tome con Higuaín, tal vez explote el mejor Benzema, ese que brilló en el futbol francés y que le llevó a fichar por el Real Madrid. Quizá era esto lo que necesitaba. Hay jugadores que no soportan tener competencia y se pierden. Ahora sin Higuaín, el francés puede explotar. Los tres goles en la Champions le pueden haber hecho, por fin, que espabile. Falta le hace a él, y sobre todo al Real Madrid que puede haber encontrado al nueve que necesitaba.

Si fue la noche de Benzema, no la fue para Dudek quien continúa con su particular vía crucis. El portero llevaba 13 meses sin jugar un partido oficial, y tras realizar dos grandes paradas, se tuvo que retirar lesionado. Sufre fractura de mandíbula.

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