Punto final a la primera fase de grupos. A partir de ahora llega la hora de la verdad en la Champions. Llegan los octavos de final que comenzaran a disputarse a mediados de febrero del 2011. Y el Real Madrid ha sido el mejor de la fase de grupos con 16 puntos. Ganó cinco partidos y empató a dos con el Milán, en San Siro. Creo, que salvo el Barcelona en la temporada 2005/06, ningún equipo había llegado hasta esas cifras.
En este ejercicio, el Real Madrid ha sido el equipo más brillante en su camino por Europa. Barcelona y Chelsea le siguen con 14 puntos. Ya se que los seguidores del Barcelona a los que tanto les gusta este blog (lo que agradezco enormemente), dirán ¿y qué? Después del 5-0 que le endosó el Barça en liga, no tememos a nadie. Puede que se equivoquen, al igual que la temporada pasada cuando despreciaron al Inter al que vapulearon en la primera fase. Después en semifinales pagaron cara su prepotencia.
Si, señores, el Barcelona también va de prepotente por la vida, al igual que fue el Madrid en su última visita al Camp Nou. Y no me digan que no, porque los sucesos de Pamplona en ese partido que debió comenzar a las ocho de la tarde y no lo hizo hasta pasadas las nueve menos cuarto de la noche, no fue un ejercicio de prepotencia, así como las posteriores declaraciones de un Guardiola descompuesto tratando de justificar lo injustificable. Que no echen la culpa a la federación y nadie. Sólo el Barcelona fue culpable por no acudir a tiempo al partido contra Osasuna, y más con las circunstancias especiales que se dieron en el país con la huelga salvaje de los controladores.
Con el reglamento en la mano tenía que haber perdido los tres puntos. Pero claro, si se le perdona por hacer el ridículo cuando se retiró de la copa del rey en los años 90, con el papelón estelar del propio Guardiola que entonces era el capitán; y no cumple la sanción de dos partidos por los graves incidentes ocurridos cuando el Madrid de Figo visitó el Camp Nou con la famosa cabeza de cerdo sobre el césped y la botella de de JB, que no se le va a perdonar ahora. Juegan de maravilla, hoy por hoy y hasta que no se diga lo contrario, es el mejor equipo del mundo, pero el Barcelona y su entrenador así como gran parte de sus seguidores se miran mucho el ombligo. Qué yo sepa no han inventado el fútbol, y antes que ellos hubo equipos que también lo bordaron: El Milán de Sacchi y el del Capello que acabó con el dream team, en Atenas; el Real Madrid de la Quinta del Buitre que ganó cinco ligas consecutivas y dos UEFAS sin despeinarse, haciendo un futbol primoroso. Aquellos equipos no le tenían envidia a este Barcelona, que cierto, juega como los ángeles y ha creado un estilo, pero que no es infalible por mucho que golease al Real Madrid en un partido donde los blancos no existieron. Todos, en Barcelona saben, que esa no es la diferencia que hay, hoy por hoy, entre el Barça y el Madrid de Mourinho. Y creo que el tiempo lo demostrará.
A partir de ahora llega la hora de la verdad en la Champions. Todo o nada a sólo dos partidos. Ahora, es cuando de verdad sale a relucir la auténtica fortaleza de los equipos. Por supuesto, Barcelona y Real Madrid tienen suficiente arsenal para llegar lo más lejos posible.
El Real Madrid en los octavos de final cuyo sorteo se celebrará el próximo día 17 le puede tocar uno de los siguientes rivales: Arsenal, Inter, Copenhague, Roma, Marsella y Olimpyque de Lyon. El Milán está descartado por haber estado en el mismo grupo que los madridistas.
Al Barcelona los mismos que al Madrid, excepto el Copenhague que estaba en su grupo, más el Milán.
El Madrid que tantas esperanzas ha puesto en intentar el asalto a la décima, lleva seis años consecutivos sin superar los octavos. El objetivo ahora con Mourinho-un experto en los partidos a vida ó muerte- es superar esta etapa, y después paso a paso seguir superando los siguientes peldaños. Pero eso si, desde la humildad. Creo que la lección que recibieron en Barcelona, les puede haber venido de perlas. Al propio Mourinho, y sobre todo a los jugadores. Que la prepotencia la tengan otros.
Del partido contra el Auxerre, poco hablaré dada su intrascendencia. En cambio, ha servido para que Karín Benzema resucite de su largo letargo y haya podido demostrar la clase que atesora. Por fin se ha reivindicado en el Bernabeu que ha visto al mejor Benzema desde que viste de blanco. Fue su gran noche. Marcó tres goles, los tres de forma distinta: con la cabeza, el primero; con la izquierda, el segundo y con la derecha, el tercero tras robarle la cartera al guardameta francés.
Benzema demostró grandes recursos técnicos; se movió entre líneas como nunca antes lo había hecho. Estuvo participativo, lejos de esa abulia tan característica de él. Sin competencia, a la espera de la decisión que se tome con Higuaín, tal vez explote el mejor Benzema, ese que brilló en el futbol francés y que le llevó a fichar por el Real Madrid. Quizá era esto lo que necesitaba. Hay jugadores que no soportan tener competencia y se pierden. Ahora sin Higuaín, el francés puede explotar. Los tres goles en la Champions le pueden haber hecho, por fin, que espabile. Falta le hace a él, y sobre todo al Real Madrid que puede haber encontrado al nueve que necesitaba.
Si fue la noche de Benzema, no la fue para Dudek quien continúa con su particular vía crucis. El portero llevaba 13 meses sin jugar un partido oficial, y tras realizar dos grandes paradas, se tuvo que retirar lesionado. Sufre fractura de mandíbula.