
Se veía venir, una vez que Florentino Pérez se puso al lado de Mourinho, el que sobraba en el Real Madrid era Jorge Valdano, hasta ayer Director Deportivo del equipo blanco, función que no ha ejercido porque sencillamente, no le han dejado. En el momento que Florentino Pérez eligió, personalmente a Mourinho como entrenador, ante la oposición de Valdano, estaba claro que la figura del director general no pintaba nada en el club. Entonces, y está escrito, por dignidad debió presentar la dimisión. No lo hizo, y ha pasado un auténtico calvario durante toda la temporada sufriendo el desprecio no solo de Mourinho, sino de todo el vestuario y hasta de la plana mayor del Madrid. En enero pasado, el técnico portugués ya le pidió a Florentino Pérez la destitución de Valdano que no se produjo, porque el presidente le dijo que no era el momento oportuno, pero que cuando terminase la temporada le entregaría su cabeza.
No nos queremos colgar medallas pero la salida de Jorge Valdano ya la anunciamos en el artículo que escribí el día 12 de mayo titulado "Dos gallos en el mismo corral no pueden estar". Y decía lo que hoy en día sigo manteniendo, que Mourinho y Valdano desde un principio no se soportaron porque son antagonistas en lo futbolístico y en lo personal.
El día de la presentación hicieron el paripé de una amistad que no era tal. Mourinho, nunca le perdonó a Valdano que cuando era entrenador del Inter, en un artículo definiera su fútbol como miserable y rácano. También creo recordar que decía que era un atentado a la estética.
El luso, como ya hemos mencionado más arriba, en el mes de enero llegó incluso a echarle un pulso al presidente para que eligiese entre él y Valdano. El presidente, entonces templó gaitas pero aceptó la propuesta que le hizo Mourinho de que Valdano no apareciese por Valdebebebas. Dicho y hecho.
Jorge Valdano, tragándose esta vez su orgullo aceptó la prohibición (debería haber presentado su dimisión), y quedó relegado a portavoz del club. Quitándole ese marrón a Florentino Pérez. Valdano como portavoz del club ha hecho un papel impecable. Pero ese no es el papel de un director deportivo. No hacía nada más que hablar antes y después de los partidos. Demasiado poco para lo que cobraba, cerca de tres millones de euros.
El artículo lo terminaba de esta forma: Dos gallos en el mismo corral no pueden estar porque terminan mal. Mourinho-Valdano, uno de los dos sobra. Florentino Pérez tiene que tomar una decisión drástica. Esta guerra no puede continuar una temporada más. Valdano es prescindible y es el que se va a marchar al finalizar este ejercicio. Mourinho, hoy por hoy es imprescindible y seguirá porque es el número uno. Pero eso si, hay que recordarle que el protagonismo lo debe tener el Real Madrid, no él.
Esto es lo que decía el día 12 de mayo. . El día 25, al filo de las 21 horas, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, hacia pública la destitución de su director General Deportivo, Jorge Valdano, para entregarle la gestión deportiva del club al entrenador, José Mourinho. El presidente, que durante dos años empleó a Valdano como brazo ejecutor para realizar sus políticas en el ámbito deportivo, se ha desvinculado con esta decisión de unas competencias que a partir de ahora pasará a ejercer de pleno el propio Mourinho bajo la supervisión de José Ángel Sánchez, el director general ejecutivo del Madrid, verdadero administrador del club y promotor principal del fichaje del técnico. Con esta nueva organización, Florentino Pérez satisface la exigencia de Mourinho, que pasa a ser el jefe absoluto en la parcela deportiva. Ya era hora, se copia el modelo inglés que se ha comprobado funciona muy bien. En el Mancheste United, el único que ficha es Fergusson. Nadie discute sus decisiones, y así le ha ido al equipo inglés, de maravilla.
Contrariamente a la opinión general yo aplaudo la decisión de Florentino Pérez, porque era un sin vivir las relaciones tan tirantes de Mourinho y Valdano. Relación no había ninguna, ni se hablaban ni se miraban. En sus miradas solo había odio y resentimiento. Esto no podía continuar así, y lo normal es que Valdano sea el sacrificado porque lo contrario no habría tenido ningún sentido. Ya que fue Florentino Pérez, auspiciado por la opinión de José Ángel Sánchez, la segunda fuerza viva del club, quien apostó por Mou. Lo hizo, a pesar de tener la opinión en contra de Valdano, que una temporada antes había apostado por Pellegrini, y fracasó. Aquello le desautorizó, y si hubiese tenido lo que hay que tener , en ese momento tenía que haber presentado la dimisión.

El proyecto de Mourinho, me gusta y Florentino Pérez hace bien confiando en este magnifico entrenador que va a devolver al Real Madrid a la senda de los títulos. No lo duden, aunque para muchos sea un entrenador que personifica al mismo diablo y que no está cualificado para devolver al equipo madridista su grandeza. Creo, que por primera vez en muchos años, desde que se fue Vicente del Bosque, el Madrid tiene claro hacía donde va y cómo lo quiere conseguir. Ahora si hay un proyecto y una filosofía. Puede gustar ó no, pero la figura de un entrenador-manager, era necesaria en el equipo blanco que ha apostado, como ha dicho el presidente madridista, "por el mejor entrenador del mundo y queremos que esté muchos años con nosotros". Es una apuesta, si se quiere arriesgada, pero valiente y con mucho sentido. Soy de los convencidos que Mourinho va a triunfar en el Real Madrid.
Jorge Valdano ya no pintaba nada en el club, y es lógica su salida porque no hacia nada. Era un director deportivo general, y no actuaba como tal. Mourinho nunca lo consideró ni despachó con él. En enero se produjo la gran ruptura cuando Mou entendió que Valdano no le apoyaba en la petición de otro delantero. El remate final fue aquel empate en Almería, con Benzema en el banquillo, cuando Jorge declaró que se buscaba un delantero "cuando tenían a uno en el banquillo". Aquello rompió definitivamente la baraja, Mourinho no lo perdonó y lanzó un órdago al club: él o Valdano. Incluso prohibió que fuera a los entrenamientos, durante un tiempo impidio incluso que viajara en el avión con el equipo. Ahí ya ganó la batalla. Jorge Valdano entendió por quien se inclinó el presidente, entonces, es, cuando se tenía que haber marchado. Lo hubiese hecho por la puerta grande, dejando indemne su dignidad. Ahora, sale por la puerta falsa porque le han echado. Así de crudo, pero así de cierto.
Cada palo tiene que aguantar su vela. Ahora Valdano es la victima, como en mayo del 2003 lo fue Vicente Del Bosque, a quien Valdano traicionó siendo el instigador de su despedida de aquel Madrid que acababa de ganar la liga. Su informe a la Junta directiva de entonces, comandada también por Florentino Pérez, fue negativo para la renovación de un entrenador que había conseguido dos Champions, dos ligas, una Intercontinental y una Supercopa de Europa. Los argumentos que Valdano esgrimió eran tan simples como los de calificar a Vicente Del Bosque como un entrenador caduco y trasnochado y que su libreto se había quedado anticuado. Vamos, que no era un técnico moderno para el Real Madrid que se avecinaba. Y digo que traicionó a Del Bosque, porque unos días antes había declarado que Vicente era y seguiría siendo el entrenador del Madrid. Por supuesto, que meto en el mismo saco a Florentino Pérez, que al final fue quien tomó la injusta decisión.
A veces el tiempo pone a cada uno en su sitio, y a Valdano le ha tocado ahora. Lo siento, pero así es la vida. Su salida era necesaria por su propio bien y por el del Real Madrid, club al que quiere, me consta. La convivencia entre estos dos gallos era ya imposible. La solución era prescindir del más débil, Jorge Valdano, quien por cierto, no ha tenido muchos aciertos que digamos a la hora de elegir a jugadores y técnicos. Le deseo lo mejor, no le va a faltar trabajo.
Florentino Pérez, echa el resto por Mourinho, y hace bien. Siempre se ha criticado que el Real Madrid no tiene proyecto. Bueno pues ahora lo tiene claro y meridiano. Habrá a quien no le guste, pero personalmente me encanta. Mourinho va a poner a funcionar a una institución que estaba anquilosada y dormida.