Casillas, el guardameta del Real Madrid y de la selección española, tal vez cansado de escuchar esa cantinela que con tan mala leche, unos cuantos aficionados y algunos medios de comunicación catalanes, han insinuado y siguen insinuando que "la Selección Española ganó el Mundial gracias a los jugadores y al juego del Barcelona", ha declarado en el periódico chileno El Mercurio: "Que el juego de la selección española no viene de 2010, ni de 2009, sino de 2007 y 2008. Y en ese tiempo, el Barcelona no era el club que predominaba o el que tenía la hegemonía en el fútbol español, sino que era el Real Madrid".
Además, quiso recordar que "si empezamos un poco a recordar en el tiempo, en la final de la Eurocopa ante Alemania sólo Iniesta, Xavi y Puyol eran del Barcelona, y por parte de Real Madrid éramos Sergio Ramos y yo". Y apostilla diciendo que "lo de la selección no es un éxito sólo del Barça, sino de todos". Y añado, lleva más razón que un santo. No es la primera vez que se escucha, sobre todo en Cataluña, que el éxito del fútbol español en el Mundial de Sudáfrica es mérito del Barcelona y sus jugadores.
No discutiré yo que el club azulgrana es el equipo que más jugadores aporta al combinado nacional, pero de ahí a decir que el triunfo fue gracias al Barça media un abismo. Porque si nos ponemos por la tremenda, podríamos decir que si Casillas no para el penalti a Paraguay, tal vez no nos hubiésemos clasificados para cuartos... Y podríamos continuar, si Casillas no desbarata los dos mano a mano que tuvo con Robben, en la final, a lo mejor el gol de Iniesta no hubiese llegado nunca.
En definitiva, que apoyar el triunfo colectivo de un grupo extraordinario a una determinada demarcación, me parece de un provincianismo añejo y rancio. Además de no tener un sentido lógico, salvo que se busquen recovecos absurdos que no llevan a ninguna parte. El triunfo de España en el pasado mundial, fue el triunfo de un equipo fuera de serie en todos los aspectos con jugadores de Cataluña, Castellanos, Manchegos, de Andalucia, Murcia, Pais Vasco, Galicia y un largo etc. Todos ellos dirigidos magistralmente por ese monstruo de las relaciones humanas llamado Vicente del Bosque, a cuya humildad le acompaña su sapiencia futbolística. Dejemos de politizar a la selección española que es lo poco que funciona en este bendito país llamado, España.