Vaya por delante mi enhorabuena a mi amigo Roberto Gómez por la noticia en primicia que regaló a los lectores de Marca, cuando adelantó que Vicente Del Bosque tiene pensado no acudir a la imposición de la insignia de oro y brillantes del Real Madrid en el acto que celebraría en un principio el próximo 3 de noviembre de este año (aunque la última hora es que todavía se desconoce el lugar y la fecha). Aquello sucedió cuando ocurrió, pero las perspectivas son ahora bien distintas.
Del Bosque del que me jacto ser amigo suyo, finalmente no estará en ese acto que celebrará el Real Madrid como reconocimiento a su labor como madridista de primer orden. Así me lo ha confesado en conversación telefonica. Hay muchas razones, pero sobre todo por Florentino Pérez, que le humilló y despreció como persona y como entrenador. Jorge Valdano, quien ya no está, entonces se comportó como un judas con el bueno de Vicente.
El rechazo del seleccionador le sale desde lo más profundo de su ser, porque cree que la concesión no es sincera y es más de cara a la galería que otra cosa.
Además, y añado, no me parece justo que metan al salmantino en el mismo cesto que Rafa Nadal y Plácido Domingo, reconocidos madridistas que recibirán la insignia de honor como grandes embajadores de la causa blanca. Vicente Del Bosque es otra cosa y merece un trato bien distinto. No se pueden comparar las aportaciones que ha hecho Vicente a las de Nadal y Plácido Domingo. Es comparar el día con la noche, nada tienen que ver.
Del Bosque además de ser un destacado jugador, ha contribuido a la grandeza madridista desde su labor con la cantera, cuando fue su director; y sobre todo como entrenador que sacó al Madrid de un profundo pozo para auparle hasta lo más alto: con dos ligas, dos champions, dos intercontinentales, una supercopa de Europa, y otros títulos domésticos. Sin contar que el juego de los blancos era una referencia en Europa y en el mundo. El Real Madrid con y sin los galácticos;y con Vicente Del Bosque al frente, marcó una tendencia en todo el mundo.
Así fue hasta que Florentino Pérez, por recomendación expresa de Valdano (entonces Director General Deportivo), esto lo quiero dejar muy claro, decidió en una tarde aciaga de mayo del 2004 prescindir de sus servicios. La justificación fue de lo más miserable que uno recuerda: su libreto como entrenador estaba caduco y trasnochado. Así lo justificó el portavoz de la junta directiva de entonces, cuyo nombre he olvidado y que después confirmó Florentino Pérez en la rueda de prensa del día siguiente.
Florentino Pérez como presidente que era entonces, fue el máximo responsble de no renovar a Vicente Del Bosque que curiosamente acababa de ganar la liga, pero el instigador de todo fue Jorge Valdano. Fue el que le echó justo al día siguiente de acabar el último partido de Liga y en un pasillo del Bernabéu. No Florentino. Lo digo porque ahora, años después, Valdano es para algunos el guardián de las esencias y los valores del Madrid ultrajados por Mourinho. Entonces el que bajaba a increpar a los árbitros [Sevilla] y echaba entrenadores en los pasillos era Valdano, pero entonces, curiosamente nadie hablaba del señorío. Ahora con Mourinho, la veda está abierta.
Vicente del Bosque tiene todavía una herida en lo más profundo de su alma por el desprecio a que le sometió la junta directiva de entonces con Florentino Pérez a la cabeza y Valdano como promotor. Aquello fue muy doloroso para Vicente que tuvo que soportar el llanto de su mujer y sus hijos ante un desprecio injusto e incalificable. Fue un adiós a 34 años de servicio en medio de un pasillo frío y desangelado. Eso, difícilmente se olvida; por eso no es de extrañar que la primera reacción del seleccionador al homenaje del Real Madrid auspiciado por la reciente Junta Directiva del equipo blanco fuese de rechazo. Ahora tras meditarlo lo tiene claro, finalmente no acudirá a ese tardío homenaje que tal vez se haga por convenencia y no por convencimiento.
Lo más lamentable es que el entorno mediático afin a Florentino Pérez, ha comenzado una campaña de desprestigio hacia Vicente Del Bosque por negarse acudir a la entrega de la medalla o insignia. Y sin ninguna vergüenza, le llegan a calificar de pesetero, cuando dicen que renunció a la oferta de 500 millones de pesetas, y lo dicen en pesetas cuando ya entonces estaba el euro. El acuerdo verbal para su renovación, entre Florentino Pérez y Vicente Del Bosque se llegó a cerrar en algo más de tres millones de euros del 2003. Pero jamás se llegó a plasmar ese acuerdo porque nunca le ofrecieron firmar. La Juventus eliminó al Real Madrid de la Champions, y Del Bosque fue sentenciado, aunque le seguián dando buenas palabras y largas a su renovación. Fueron muy crueles y ahora Vicente no quiere salir en la misma foto que Florentino Pérez. Y lleva toda la razón
El homenaje, insisto, llega muy tarde y no es el más adecuado. No podemos meter en el mismo saco a Vicente que a Nadal y Placido Domingo. Del Bosque ha hecho más por el Real Madrid que los otros nominados. Lo ideal sería que el seleccionador junto a sus ayudantes, Toni Grande, Paco Jiménez y Javier Miñano, y como él madridistas hasta la médula, recibiesen el homenaje como campeones del Mundo y no en un recinto cerrado, sino en el mismísimo Santiago Bernabéu.
Esa sería la mejor forma de que Florentino Pérez pidiese perdón a la afrenta que le hizo a Del Bosque y sus ayudantes en aquel fatídico mes de mayo. Es lo menos que puede hacer el actual presidente por el entonces vejado de forma injusta Vicente Del Bosque. Pero hay un problema, el seleccionador no quiere hacerse la foto con Florentino, el hombre que a la postre le apartó de su Real Madrid ( y que no me vengan ahoras con campañas de que pedía el oro y el moro porque no es cierto). Lo echaron porque si, sin argumentos de peso y porque no tenía el glamour que por entonces se pedía, ¿Verdad Valdano?
Vicente, que es un hombre comedido y muy justo, sabe que todo el madridismo está deseando tributarle el homenaje que unos cuantos indocumentados le hurtaron. Sabe que el Real Madrid está por encima de las personas. Se marchó Santiago Bernabeu, Luis de Carlos, Ramón Mendoza, Lorenzo Sanz, y Florentino; y el Real Madrid continúa siendo de lo más grande. El Madrid le formó como persona y como jugador y eso, me consta, Vicente no lo ha olvidadado ni lo olvidará. Por toda la afición, va a sentir no estar en ese reconocimiento público que los que entonces se lo quitaron, quieren hacerle ahora. Con Florentino Pérez, Vicente Del Bosque no quire estar ni en pintura... Del Bosque ya ha comunicado a Emilio Butragueño que no estará en la entrega de las insignias de honor.