Hubo muchos goles al Sol naciente en el Bernabeu, en una experiencia que me pareció muy positiva. La hora del mediodía no solo sirve para exportar nuestro fútbol a China o Japón (19 horas allí), sino para conceder un sentido más festivo a nuestra liga. Este horario favorece la asistencia a los estadios de los niños más pequeños junto a sus padres, además de hacer más compatible la vida familiar.
Ni duden que este horario de partidos a las doce, por obra y gracia de Florentino Pérez, será en un futuro algo normal en los partidos del Real Madrid. ¿Por qué no un gran clásico al sol?... No lo descarten.
El día en que más de 60 millones de chinos presenciaron el Real Madrid-Osasuna, fue el día en que los blancos se hicieron un poco más líderes- tres puntos sobre el Barcelona en once partidos- ...Y gracias… porque de nuevo el salvavidas de Messi rescató a su equipo de una derrota en Bilbao, tras un partidazo de los dos equipos en la Catedral.
En el Bernabeu, en horario matinal, siete marcó el Madrid por uno de Osasuna, un tanto de pillos que retrató por una vez a la defensa madridista que pecó de inocente. Mientras protestaban una falta al borde del área, Raúl García sacó rápidamente para que Ibrahim marcase el que a la postre fue el gol del honor navarro, que bastante hizo con aguantar cuando además tenía hasta nueve bajas.
Ese tanto de Osasuna fue anecdótico porque en el Bernabeu hubo monologo blanco
El Madrid de Mourinho sigue siendo una apisonadora que destroza a sus rivales, sobre todo cuando juega en casa. Es líder solvente de la liga española, con 39 goles marcados en once partidos, con una media de casi cuatro por encuentro, acumula 10 triunfos consecutivos en todas las competiciones; y es líder también de la Champions invicto y sin recibir un solo gol. Mejor no puede estar este Madrid, que apunta a estar en lo más alto esta temporada. Todo, gracias a unos jugadores que han dejado de mirarse al ombligo y marcar tendencias de clases en el vestuario para remar todos en la misma dirección. Digan lo que digan por ahí, oigan lo que oigan, el vestuario es una piña alrededor de su entrenador, Mourinho, que empieza a demostrar, como otras tantas veces lo ha hecho, que es un fuera de serie, no solo como técnico sino como psicólogo y estratega.
Qué dicen ahora aquellos indocumentados que calificaban a Mourinho de entrenador mediocre, rancio, defensivo y sin capacidad para entrenar a un equipo de altos vuelos como el Real Madrid. Andan escondidos o metidos en crear campañas para ensuciar la gran sintonía que tiene con su vestuario. ¡A callar que pelan!
Ahora, lejos de atribuirle el mérito que indudablemente tiene el técnico portugués junto con todo el equipo, se refugian en que son los jugadores los que han cambiado la forma de jugar de este Real Madrid. Es vergonzoso, que no sepan reconocer los méritos de un entrenador que ya demostró en el Oporto, Chelsea e Inter, que aparte de ganar títulos, sus equipos saben jugar lo que se llama el fútbol total.
Ya es hora que algunos falsos eruditos de esto del fútbol, vayan aprendiendo que hay otras formas distintas de jugar con la pelota. El Madrid está demostrando, al menos en lo que llevamos de temporada y creo que va a durar, que se puede jugar de forma distinta a como lo hace el Barcelona, ofreciendo la misma belleza, pero eso si haciendo circular más rápido el balón y a más velocidad. Ya está bien de la dictadura del tiki-taka. Ha nacido un nuevo estilo, si cabe más espectacular, basado en la velocidad del balón y en las acciones vertiginosas como el camino más corto para llegar a la meta, gol.
Claro que ahora se dirá para restarle méritos a este Real Madrid que todavía no se ha enfrentado a nadie. Es verdad, pero viendo la intensidad con la que juegan es difícil que puedan perder puntos. En los próximos partidos ante el Valencia, en Mestalla; Atlético de Madrid, en el Bernabeu; Sporting en Gijón, y sobre todo con la visita del Barcelona, se va a ver hasta donde puede llegar este equipo que insisto apunta muy alto en esta temporada. Juega como los ángeles, practica la excelencia al hacer un fútbol de alto voltaje y con una pegada eléctrica.
Definitivamente, y ya era hora, se está erradicando la idea de que solo se juega bien al fútbol, si se hace como el Barça. Pues, no, el Real Madrid se está encargando de desmontar esa teoría autárquica. Un solo estilo no define la belleza del fútbol. El Madrid se acerca al juego casi celestial, está jugando como los ángeles.
PD. Dos notas para finalizar. En el tirón de orejas de Mou a la afición no le falta razón. El Bernabeu muchas veces parece un teatro. Y Sahín,¡por fin! debutó y lo hizo jugando junto a Xabi Alonso.
POR ALFONSO CELEMÍN