La mejor noticia para el Real Madrid llegó al filo de las doce de la noche, cuando el Getafe daba la sorpresa y ganaba 1-0 al Barcelona de Guardiola quién, desde la banda, no daba crédito a lo que veían sus ojos. Un equipo modesto del sur de Madrid estaba a punto de protagonizar el gran batacazo de la jornada. Y así sucedió. Perdió porque no jugó nada bien, muy lejos de sus parametros de juego y dominio. Y se aleja del Madrid cuando tan solo se llevan disputadas 14 jornadas (en realidad son 13 porque está pendiente por disputarse la primera que se jugará el próximo 22 de enero). El Real Madrid, por lo tanto, se acostó más líder y ríe un poco más porque tiene al equipo de Guardiola a seis puntos, a falta de dos jornadas para el gran 'Clásico' que se jugará el 10 de diciembre a las 22h. en el Santiago Bernabeu. Son tiempos de bonanza en el bando blanco, mientras la decepción ha llegado a terreno culé.

El Real Madrid, sin el juego brillante de los últimos encuentros, no falló y termino la noche del sábado (noche perfecta) siendo más líder, tras la primera derrota del Barcelona en la Liga, frente al Getafe que secó a las figuras azulgranas. Se veía venir y al final sucedió lo que parecía imposible, que el Barça también es humano y pierde, como todos los mortales. Y perdió con todas las de la ley, porque estuvo tibio y se mostró como un equipo mediocre que no supo resolver. Ahora es cuando vamos a ver la auténtica personalidad de Guardiola, un personaje más falso que el alma de Judas. Hasta ahora todo le ha ido a las mil maravillas, y se mostraba como un místico del fútbol, dando lecciones de señorío y de saber estar, cuando era todo lo contrario. Todo era pura fachada. Ahora que el Real Madrid ha puesto tierra por medio -seis puntos en la jornada número 14- comenzará con sus quejas, se acordará seguro de los árbitros y saldrá a relucir el pasado violento de su gran rival. ¿Se acurrdan cuando perdió la copa del Rey la que armó en la sala de Prensa del Bernabeu en visperas del partido de la Champions? ¿No era Mourinho, el descastado, y el único que hablaba sin ton ni son? El tiempo pone a cada uno en su sitio. En los horas difíciles es cuando se ve la auténtica dimensión humana de las personas.
El caso es que la jornada ha sido redonda para el Real Madrid que ya ve por el retrovisor, de lejos, al Barcelona que perdió ante un Getafe que supo esperarle, ahogarle y después superarle por ese 1-0 que tan feliz hizo a sus seguidores y a los del Real Madrid que se acostaron un poco más contentos por ver a los azulgranas a seis puntos. Ni Mourinho, en un ataque de optimismo, hubiese escrito un guión tan favorable para su equipo al final de la jornada.
No obstante el Madrid sufrió para doblegar al Atlético de Madrid en el derbi que terminó como en los últimos doce años: con triunfo de los blancos que golearon al Atlético por 4-1. Y eso, a pesar de que que los rojiblancos comenzaron en plan mandón, dominando a los madridistas. Diego le cortó las alas a Xabi Alonso y el Atlético en los primeros 20 minutos se hizo dueño de la situación. Adrián tras un soberbio gol se adelantó con toda justicia en el marcador en el minuto 14. El Madrid no era el de los últimos partidos ante sus vecinos que habían tenido el mejor comienzo de los últimos derbis. Hasta que Courtois se cruzó en el camino de Benzema. El meta fue expulsado con toda justicia según el reglamento; y se acabó el partido. Cristiano embocó el penalti. Lo demás fue una quimera para los rojiblancos.

Fue la jugada del partido. Ahí se acabó la resistencia del Atlético de Madrid ante el peor Madrid de los últimos partidos. No estuvo fino el equipo de Mourinho, al que a la postre favoreció la dureza con la que salió el Atlético que, aleccionado vergonzosamente por Manzano, apareció por el Bernabéu con la estaca, dando palos a diestro y siniestro. Y que no me venga Manzano ahora como victima diciendo: "Cuando hemos estado once contra once se ha visto un buen Atlético. Siempre pasa algo a favor del Madrid en momentos puntuales. Me hubiera gustado jugar el partido once contra once. Ha habido una desigualdad". En efecto, ha sido desigual porque él lo ha querido. Ya en vísperas del partido dijo que su equipo tendría que jugar feo y hasta sucio para sacar algo positivo. Además se encargó de ponerles mensajes a sus jugadores para ganar por la heroica. Salieron sobreexcitados, dando patadas a diestro y siniestro y con entradas más que alevosas. De esa forma no se gana. Se gana jugando al fútbol, algo que no hizo el Atlético de Madrid de Gregorio Manzano,salvo en los primeros 20 minutos. Puede dar gracias que solo Courtois y Godin fuesen expulsados porque, con el reglamento en la mano, alguno más de los jugadores rojiblancos mereció irse a los vestuarios antes de tiempo. Manzano, lo que está haciendo con esas declaraciones es manipular a la opinión pública y justificar una derrota que sólo él cabe culpar, por su táctica tan mezquina y leñera.
El Real Madrid se llevó los tres puntos y la tarjeta que necesitaba Xabi Alonso. Trece victorias consecutivas ya, y otro derbi ganado. Pero la mayor alegría para el Madrid aún estaba por llegar. En Getafe, el Barcelona, que dió imagen distorsianada como equipo, se estrelló con un rocoso Getafe. Le faltó inspiración y suerte. En los últimos instantes alcanzó por fin su gol, pero un fuera de juego ajustadísimo le dejó sin él. Acto seguido, tiro al palo en el trance final. Los hados, y esa suerte de los últimos instantes parece que abandona al Barcelona que salió estrangulado de Getafe. El Real Madrid es más líder y todo apunta al final de la hegemonía del Barça de Guardiola que, ahora, curiosamente cuando le van mal dadas, comienza a llorar e invoca al historico victimismo culé. La historia algunas veces se repite.