“Árbitro, la hora” Eso gritaba un acojonado Camp Nou, que increíblemente pedía la hora al colegiado Texeira, que para culminar su nefasto arbitraje paró el partido antes de tiempo sin llegar a los tres minutos de prolongación que había concedido, cuando el Real Madrid se disponía a sacar una falta.
El arbitraje que ha sufrido el equipo blanco ha sido muy sibilino. En caso de duda, siempre favorecía a los azulgranas. Ha estado mal para los dos conjuntos, pero sin duda el más perjudicado en sus decisiones ha sido el Madrid. Pasaré por alto las dos manos que hubo en el área culé, el posible penalti a Alexis pero lo que me parece de juzgado de guardia es que cuando el partido iba con empate a dos, hay un penalti de libro de Puyol a Benzema que el colegiado no quiso ver y que pudo significar el 2-3 y la eliminación del Barcelona de la copa. Por lo tanto, y después de haber visionado las jugadas, hay que decir que la actuación del colegiado Texeira ha sido determinante para la clasificación del Barcelona y la eliminación del Real Madrid, en la copa del Rey.
Además interrumpió de forma continuada las jugadas favoreciendo a los intereses azulgranas. Y como epilogo expulsó a Sergio Ramos por doble amarilla para que al final no pasaran excesivas dificultades. Cómo han dicho varios jugadores del Madrid: “en el Camp Nou es imposible ganar, siempre pasa algo”.
Sin duda, el más claro en expresar lo ocurrido fue el capitán blanco Casillas. El guardameta del conjunto blanco no se pudo reprimir, y al término del partido y en pleno túnel de vestuarios mostró claramente su enfado con el colegiado: "Teixeira, ahora vete a celebrarlo con ellos, tanta mierda ya y tanta polla", espetó hacia el colegiado, muy enfadado por lo ocurrido. Al término del partido, el propio Casillas se encaró con la grada, después de que ésta le dirigiera todo tipo de insulto e improperios. Incluso Higuaín saltó al terreno de juego corriendo en dirección al árbitro, a quien Pepe detuvo a mitad de camino para, a continuación, dirigirse ambos irónicos sobre su labor.
Todos hemos visto como en esta ocasión el Barcelona ha sido una sombra de ese gran equipo que es. Tembló de miedo ante un valiente Real Madrid que no se clasificó semifinalista de copa por mala suerte y por una más que discutible actuación del colegiado. Los de Mourinho fueron dueños y señores del balón en la primera parte y tuvieron hasta dos ocasiones de marcar. El Barcelona, en cambio con la diosa fortuna de lado, llegó dos veces y marcó. Nadie se podía creer como al descanso podía ir por delante en el marcador cuando había sido el Real Madrid quien había puesto el fútbol y las ocasiones. La suerte, de nuevo, fue la gran aliada de los culés. 
El fútbol a veces es una pura contradicción. El peor Barcelona eliminó al mejor Real Madrid, que por lo que hizo en el Camp Nou mereció la clasificación.
La cobardía de Mourinho en el partido de ida le ha pasado factura. El técnico portugués en esta ocasión si escuchó al madridismo. Esta vez nada se le puede reprochar en cuanto a su planteamiento táctico que fue muy valiente y de ir a por el partido desde el pitido inicial. Claramente le ganó la partida táctica a Guardiola, más asustado que nunca.
Los jugadores blancos, después de una dura semana, han sacado a relucir el orgullo y la casta, dando un baño futbolístico al Barcelona, que cosa inédita, en la segunda parte se comportó como un equipo pequeño haciendo marrullerías y sacando el balón a patadas. Estaban tan asustados como todo el Camp Nou.
Todos callados. El Madrid silenció el Camp Nou con una exhibición de fútbol ofensivo, y convirtió a su rival en un muñeco, en un manojo de nervios, impropio de un equipo de leyenda El equipo de Mourinho dio un baño a su gran rival en su propia casa, como antes lo había hecho el Barcelona, en el Bernabéu, en el partido de liga. Así lo dijimos entonces y ahota es justo reconocer la supremacia del Real madrid en este encuentro.
Sí, es verdad que ha pasado el Barcelona, ¿Y qué? seguro que a los seguidores del Madrid después de ver pasearse a su equipo por todo el Camp Nou, exhibiendo un gran fútbol, les trae sin cuidado la eliminación de la copa del Rey. El Madrid ha descubierto como ganarle al Barcelona, si no lo hizo es porque Dios por estas fechas debe vestir de azulgrana. Sólo en la suerte fue superior el Barcelona. El fútbol no fue justo con el Real Madrid. El partido de los blancos fue un monumento al orgullo.
A menudo, la situación extrema- la tensión vivida esta semana en el vestuario madridista-, sirve para tomar impulso y remontar el vuelo. Después del miserable partido de ida del Madrid que trajo duras consecuencias para la buena convivencia entre los jugadores y Mourinho, con discusiones que salieron a la luz pública, el equipo blanco con Mou a la cabeza se cargó de amor propio y ¡¡ por fin!! le trato al Barcelona de tu; protagonizando una excelente actuación.
No les dio para ganar pero reivindicaron que jugándole de cara al Barça en nada tienen que envidiarle y que están al mismo nivel del que erróneamente dicen que es el mejor equipo de la historia.
Si al Real Madrid le hubiese acompañado un poco la suerte y el colegiado Texeira Vitienes hubiese sido imparcial, estaríamos hablando de su justa clasificación.
Pero no dejemos que la pésima actuación del colegiado ensucie lo que ha sido un grandioso partido jugado por los dos mejores equipos del continente. Con el fútbol y nada más que el fútbol de por medio, con la mirada limpia de todos pese a los fallos arbitrales para unos y otros pero más para el Madrid, el clásico copero fue un gran espectáculo cargado de emoción, lucha y entrega.
Una advertencia para el Barça, angustiado como nunca, como se vio en su hinchada, cardiacos hasta que se bajó el telón.
Y una lección para Mourinho, que si se da cuenta que el Madrid siempre se tiene que comportar como un equipo grande y dominador, será todavía mejor entrenador. Entre todos en la casa blanca deben convencerle para que no se vaya al final de temporada.
La nota positiva que el Madrid y Mou tienen que extraer de este partido es que ya no tienen miedo del Barcelona, que se han curado del mal que les atenazaba cada vez que se enfrentaban a ellos. Se han quitado el bloqueo mental. Ya no están enfermos. Han despertado a la bestia y a Mourinho. Ya tienen plan para combatir al Barça.