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# sábado, 26 de mayo de 2012 1:51

ENHORABUENA POR EL "CHUPITO"

 

 

  …Pero la copa no era un chupito? Eso decía la temporada pasada el entorno del Barcelona -prensa catalana, seguidores y algunos jugadores- cuando el Real Madrid le gano al mismísimo Barça la copa del Rey disputada en Valencia. Entonces, con el triunfo de los blancos, se desprecio. Era un titulo menor frente a lo mucho que había ganado el Barcelona, que por cierto le sentó fatal la derrota y sobre todo a Pep Guardiola que después monto el espectáculo en la sala de prensa del Real Madrid, en vísperas de las semifinales de la Champions, insultando a la prensa madrileña con aquella chorrada de la “central lechera”.   Y como era Guardiola, pues a callarse. Si eso mismo lo hubiese dicho Mourinho, se arma  la de San Quintín.

 

   Infravaloraron la copa porque la gano  el Real Madrid. La temporada pasada ese titulo no tenia  valor y esta temporada, como es lo único potable que se han llevado a la boca, tiene un  valor incalculable. Así se escribe la historia. Todo depende del cristal con que miren las cosas. Y digo que es lo único potable que el Barcelona se ha llevado este año, porque hablar como títulos de enjundia ganar las supercopas, aunque la española se la ganase al Real Madrid jugando peor que los blancos, y la Toyota,  es una exageración. Aquí los únicos que importan son la Liga, la Champions y la Copa, lo demás es “pecata minuta” ¿Estamos de acuerdo?

   Así que siguiendo el ejemplo cule integrado por la prensa catalana, forofos y algunos jugadores que dijeron que el Madrid se había conformado no con una Copa sino con un “chupito”,  habrá  que decir que el viernes 25 de mayo del 2012, el Barcelona no gano una Copa, gano un “chupito”. Este es el grito unánime de una buena parte de la afición de su máximo rival, el Real Madrid que se agarran al dicho que dice: que "donde las dan las toman".

   De todas formas, enhorabuena al Barcelona porque ha ganado el titulo nacional mas importante después de la Liga. La gano porque fue infinitamente mejor que un miedoso y asustado Athletic Club que quince dias despu´´es  volvió a fracasar en una final. Le bastó  al  Barça con 20 minutos eléctricos para desarmar a un ingenuo equipo vasco que salio muy desordenado tácticamente  por un Bielsa que en los últimos partidos  ha salido muy trasquilado.

     Todos los equipos que entrena Marcelo Bielsa,  siempre terminan desfondados. Comienzan como nunca y acaban como siempre.  Este Athletic, fue una sombra del equipo que  deslumbró frente al Manchester United. El partido final de la copa del rey, fue un partido de hombres contra niños, y siento tener que decirlo porque simpatizo con el Athletic y su causa.   Pero el Barcelona con unos brillantes 25 minutos iniciales dejó vista para sentencia la final. No hubo color.

  Por cierto, ni me gustó la gran pitada al himno español, ni  los insultos a Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid  a la que llamaron “hija de puta”, ni los abucheos al Principe. Pero aquí no pasa nada, hay libertad de expresión  sobre todo para los nacionalistas que cuando lo hacen ellos, lo consideran justo, pero si es al revés y se meten con sus símbolos, entonces eres un fascista. Ellos, no claro, son nacionalistas tienen su credo y los tenemos que respetar aunque no  respeten nuestro himno.  Sentí  vergüenza.   

   La pitada contra el himno español fue generalizada y ambas aficiones demostraron una total falta de educación con las instituciones de un país que merece un respeto.Los insultos a  España y a su capital son de una indignidad infinita. No es de recibo que vengan a Madrid a insultar y a faltar el respeto. Esto pasa en  otro país, y habría consecuencias muy serias.

   Me tildaran  de  fascista pero me da igual. Me sentí ofendido porque faltaron al respeto al  país donde he nacido y con el que me identifico. Nunca se me ocurriría pitar  bajo ningún concepto Els Segadors por todo lo que representa para el pueblo catalán ni al himno vasco.  Si estos dos equipos fueran coherentes, tendrían que renunciar a la competición de  la Copa de España,  que es en lo único que curiosamente superan al Real Madrid. Fue vergonzoso. Ya está bien…

    Guste o no, el Barcelona es el campeón de Copa. Perdón, del “chupito”

POR ALFONSO CELEMIN

Pues resulta que José Mourinho, lejos de marcharse como algunos falsos agoreros pronosticaron al decir que terminaría dejand al Real Madrid al finalizar la temporada, pues resulta que no solo se queda sino que ha ampliado su contrato dos temporadas más. Mou entrenará al Real Madrid hasta el 2016.

Sin duda se trata de una gran noticia para el equipo blanco, porque además de asegurarse la continuidad de todo un número uno- tal vez el mejor entrenador en estos momentos-, se impone la estabilidad para un club que en los últimos años vivió un ir y venir de entrenadores que no llevó a ninguna parte. Solo había inestabilidad y se terminó pagando en forma de malos resultados y de falta de títulos.

A muchos les  habrá dado dolor de estomago cuando el  Real Madrid ha hecho oficial el acuerdo con Mourinho para que siga dirigiendo los designios del equipo hasta el 2016. Son muchos,  sobre todo un sector  de la prensa, los que no soportan  la autosuficiencia de un entrenador que nunca les ha bailado el agua. Sobre todo  a esos poderes fácticos que hasta su llegada se creían con derecho de pernada en el Real Madrid, por el mero hecho de ser directivos y jefecillos de esos medios de comunicación.  

Como Mourinho, apenas ha tenido relación con ellos, les ha cortado el grifo de las exclusivas que de alguna manera les llegaba a través de algunas fuentes del club, pues leña al mono. Durante toda la temporada, al más mínimo tropiezo del Madrid, Mou era el blanco de todas las iras de la prensa que no toleraba al antipático, chulo y prepotente portugués. La ira les cegaba. Nunca o casi nunca había un análisis futbolístico serio. Se criticaba el juego del Madrid porque no soportaban a su entrenador..

Mourinho, puede que sea prepotente, altivo y hasta chulo, pero aunque resulte antipático estamos hablando de un entrenador fuera de serie, que ha sabido enderezar el rumbo blanco en las dos temporadas que lleva. Ha conseguido hacer un equipo que va a marcar una nueva época en el fútbol español y seguramente en Europa. En dos años, dos títulos y lo que es más importante, ha logrado acabar con la hegemonía del Barcelona que amenazaba con  una dictadura futbolística.  Este Madrid de Mourinho, ha bajado del pedestal al Barça de Guardiola y lo ha hecho, además de jugar muy bien al fútbol-otro fútbol es posible-  con números de récord en cuanto a goles y puntos. Y encima dejando al mejor Barcelona de su historia a nueve puntos. Quien no quiera ver los méritos del técnico portugués en este Real Madrid, es que está ciego o no quiere ver la realidad por ser obra del “demonio Mourinho”.

Desde Miguel Muñoz que estuvo 14 temporadas como entrenador madridista; y la última de Vicente del Bosque con seis años al frente de los blancos, ningún otro entrenador estuvo tanto tiempo. Van a ser seis temporadas para Mourinho, todo un acierto de Florentino Pérez, que al fin se ha dado cuenta que la figura de un entrenador es tan importante ó más que cualquier jugador, por muy estrella que sea. Con un gran entrenador, y Mourinho lo es, esas estrellas  juegan aun mejor, redoblan sus esfuerzos y hasta contagian a los demás. Florentino, aunque tarde, se ha dado cuenta que para ganar títulos y hacer equipo, la figura del entrenador es fundamental; y más si se trata de un técnico de tanta personalidad como José Mourinho.

Mi aplauso a Florentino Pérez, por hacer oídos sordos de esas campañas contra el portugués que levantaron algunos medios de comunicación  de forma injustificada e injusta, simplemente porque no les caía bien Mou. Con esta renovación,  les ha mandado un claro mensaje: “No queríais una taza, pues ahí van dos”. Mourinho, a parte de tener más años, tendrá más poder y ganará más dinero.

El otro mensaje es que con la renovación hasta el 2016 de Mourinho, el proyecto del Madrid se consolida y se hace sólido y fuerte. Se adivina un gran futuro para el equipo blanco con un gran entrenador como piedra angular. El Real Madrid está de enhorabuena.

POR ALFONSO CELEMÍN

Después de una de las ligas más emocionantes que se han vivido, ahora toda la atención futbolística estará puesta en la Eurocopa que se disputará conjuntamente en Polonia y Ucrania, y que dará comienzo el próximo día 8 de junio en Varsovia. La lista definitiva de los 23 jugadores que compondrán la selección española la dará Vicente del Bosque el próximo día 27 de mayo. Hasta que llegue esa fecha, todo son comentarios y rumores sobre quienes serán los seleccionados para defender el título logrado el 2008, en Alemania.

Como paso previo a la lista definitiva, el seleccionador el pasado 15 de mayo facilitó la relación de jugadores que se medirán el próximo día 26 a Serbia, en Saint Gallen (Suiza) y el 30 a Corea del Sur, en Berna. En medio de estas fechas, será cuando se sepa con quiénes cuenta de forma definitiva para volver a intentar conquistar la Eurocopa. Entre los llamados ahora hay hombres con alternativas para estar en en la selección española en un futuro muy próximo. Jugadores como Adrián, Isco, Juanfran, Beñat y Javi García, son el mañana del combinado nacional.

La gran incógnita de Vicente Del Bosque para confeccionar la definitiva lista de convocados que acudan a Polonia y Ucrania, se llama David Villa, el delantero del Barcelona que lleva cinco largos meses lesionado. El seleccionador ha estado esperando noticias alentadoras del servicio médico del Barcelona, pero estas no llegan. El jugador aun no ha recibido el alta médica y como consecuencia y por pura lógica, un jugador que lleva más de cinco meses sin jugar un solo minuto es imposible que pueda acudir a una cita tan exigente como la Eurocopa. Por lo tanto, creo sinceramente y es mi opinión, que no información, que David Villa no estará en la lista definitiva de los 23 jugadores para defender la Eurocopa del 2008.

Por el jugador no va a ser, ha hecho lo imposible para poder estar, pero dada la gravedad de su lesión, el club azulgrana no quiere arriesgar y darle el visto bueno al asturiano para poder estar con la selección española. Y es hasta cierto punto lógico, porque un jugador que se ha pasado casi seis meses de baja es imposible que esté a punto para jugar al nivel que se exige en una Eurocopa. Además sería injusto que por esperarle, otro jugador en mejor forma se quedase en la estacada.

Lo siento por David Villa, un excepcional jugador y con un rendimiento extraordinario en el equipo español, pero no está ni en forma ni en condiciones para jugar alta competición. A nivel individual tiene mucho más que perder que ganar; y la selección española también. Vicente del Bosque que además de ser un gran entrenador y una persona excelente, es sobre todo muy coherente, aunque ha intentado que Villa no perdiese la esperanza y le instó para que trabajase duro -cosa que ha hecho- sabe que es imposible que el hombre gol de la selección española pueda formar parte en esta ocasión del equipo español. Lo coherente en este caso es que no lo llame, y creo que así será.

Villa, aunque reciba el alta médica, no llegará a tiempo de estar en forma para afrontar la competición europea. Si por el jugador fuera, no había problemas, pero ahí debe aparecer la figura del seleccionador para decirle que sintiéndolo mucho y por respeto a sus propios compañeros, en esta ocasión tiene que prescindir de él. Un jugador sin haber tocado balón y jugado un solo minuto en seis meses no puede acudir a disputar un torneo de tanta enjundia como la Eurocopa. Ni Villa, ni nadie pueden rendir a satisfacción en esas condiciones. Su presencia sería más un problema que una solución. Siento tener que decirlo. Pero no nos engañemos, no vendamos la burra de que aún hay posibilidades cuando todos sabemos que es imposible.  Una cosa es el deseo y otra la realidad. David Villa no estará entre los 23 convocados para ir a jugar la Eurocopa o la menos no debe estar. Tampoco estará Puyol.

POR ALFONSO CELEMÍN

Se acabó tal vez la mejor liga que uno recuerde. Y lo digo por los números y hasta por el juego. El Real Madrid  llegó a la cifra mágica y redonda de los 100 puntos. Un hecho inédito en la historia del fútbol y que solo está al alcance de los mejores, y el Real Madrid, ha sido de largo el mejor del campeonato que acaba de finalizar.

Sí, ese Madrid al que algunos calificaban su juego de mezquino y miserable a imagen y semejanza de su entrenador, la reencarnación del mismísimo diablo, ha sido el campeón con cifras de otra galaxia.

El Real Madrid ha ganado la mejor liga que se ha visto en muchos años, haciendo un juego de alta escuela lleno de velocidad, variedad, intensidad y de una gran pegada. Se ha impuesto al que estaba considerado el mejor equipo de los últimos tres años, el Barcelona, que se ha quedado nada más y nada menos que a nueve puntos del justo vencedor de esta liga 2011-12. Le ha superado no solo en puntos y goles, sino también en juego

 

El equipo de Mourinho, que ha demostrado su categoría de número uno como entrenador, ha realizado el torneo perfecto y lo ha completado con unas estadísticas de escándalo: 100 puntos y 121 goles. Ahí queda eso, son números que tardarán en superarse varios años, si es que se logra. Esta liga que acaban de conseguir los blancos es la de más valor en las últimas épocas.

 

En el último partido el equipo blanco fu fiel a si ideario: futbol rápido, trepidante e intenso. Con su habitual juego directo castigó el area de un Mallorca que no venía como invitado de piedra – necesitaba la victoria para meterse en Europa-, y salió goleado por 4-1.

 

A última hora los reacios al juego del Madrid, siempre muy criticado por tener como entrenador al “miserable Mou”, como algunos le llaman, al final no han tenido más remedio que claudicar y enmendar la plana de su ceguera. Para alcanzar los 100 puntos y los 121  goles, hay que ser muy bueno y hay que jugar muy bien al fútbol. Y esto es lo que ha hecho como nadie el Real Madrid, a pesar de que muchos le han negado la excelencia que a otros se la regalaban con excesiva facilidad.

 

El campeón de liga ya es el equipo de los 100 puntos. Acaba de escribir una página imborrable de la historia del fútbol y de nuestra liga. Sus jugadores de alguna forma entran en la leyenda. Son parte de este Real Madrid que teniendo como gran rival al mejor Barcelona de la historia, consiguió no solo arrebatarle la hegemonía sino establecer unos números antológicos que se sitúan en otra dimensión.

 

Al Barça, su respetado rival, solo le quedan los títulos individuales: Messi máximo goleador del campeonato con la friolera cifra de 50 goles; segundo Cristiano con 46 que tampoco está mal. Valdés, consigue su quinto Zamora al ser el guardameta menos goleado. Dos reconocimientos que ahora en Barcelona sí tienen importancia, cuando antes los consiguieron otros, eran las migajas de los perdedores.

En el último partido liguero disputado en un Bernabéu a reventar y vestido de blanco, el Madrid hizo disfrutar a su afición con un fútbol variado, espectacular en algunas ocasiones, y retórico en otras. Cristiano logró su tanto y se constituye en el único jugador que ha marcado a todos los equipos del campeonato. Solo le quedaba el Mallorca y lo consiguió, abriendo el marcador.

 

Özil fue el mago del partido con dos goles que marcó con su peculiar estilo silencioso. Este jugador cuando tiene protagonismo es canela fina. Lástima que sea tan irregular.

Higuaín puede haber jugado su último partido vestido de blanco. Nunca entendí la actitud ambigua de este jugador. Unas veces se veía fuera y otras era más madridista que nadie. Que se aclare de una vez y si no está a gusto en el Madrid que se vaya y deje de marear la perdiz. Yo lo veo más fuera que dentro y no es información, es opinión.

 

En definitiva, que el Bernabeú al final se sumó a la fiesta en plena simbiosis con su equipo, que tan brillantemente ha conseguido alzar la copa de la liga número 32, que ha quedado enmarcada en la historia del campeonato nacional de liga. Más que nada porque ha superado con creces (9 puntos) al admirado y envidiado Barcelona en el que nunca pasaba nada. Pero ha sido decir Guardiola que se va  y esa especie de pacto de no agresión que existía con la prensa catalana parece que ha caído en el olvido; y ahora resulta que entre el técnico azulgrana y el presidente Sandro Rosell ha habido mala convivencia; que Guardiola tuvo sus más y sus menos con el mismísimo Messi por la alineación que sacó contra el Real Madrid; que no soportó ciertas actitudes de algunos de sus jugadores como Alves y Piqué, etc,etc… Y más cosas que irán saliendo… Al reverenciado Barcelona resulta que se le tapaban sus problemas, mientras que al odiado Real Madrid de Mourinho, le sacaban cualquier trapo sucio a relucir, sin más argumentos que ser el equipo del vilependiado Mou.

Pero la verdad siempre sale a relucir,  y al final ese equipo cuyo vestuario decían estaba  muy dividido entre jugadores españoles y  portugueses, que una mitad no se habla con la otra mitad y que muchos estaban hartos de Mourinho, pues ha resultado ser el mejor no solo en lo futbolístico sino también a nivel humano.

No digo que no haya habido problemas, como en cualquier colectivo, pero nunca llegó la sangre al río como algunos con mala uva vendieron. El vestuario madridista goza de muy buena salud.

  

El Real Madrid es el justo vencedor de una liga que puede ser irrepetible por sus estadísticas. La liga del 100.

 

POR ALFONSO CELEMÍN

 

 

 Enhorabuena al Atlético de Madrid y sobre todo a su magnifica afición siempre muy por encima de su propio equipo, que por una vez en el último suspiro de la temporada supo estar al nivel de esa afición que pasa por ser la mejor del panorama español.

 

El Atlético es justo vencedor de esta Europa Ligue (antigua UEFA), porque fue infinitamente superior a un Athletic Club a quien le pesaron los nervios y tal vez  su jovial plantilla que no supo acoplarse a una final. Por no hablar de su entrenador Marcelo Bielsa, ese afamado técnico que a la hora de la verdad siempre suele fallar. El Athletic Club de Bilbao no supo jugar esta final. Fue un equipo prisionero de su propia ansiedad que en ningún momento supo manejar el tempo del partido. Sí, es cierto tuvo la posesión de la pelota pero para qué. No le sirvió de nada ante la enteraza, la personalidad y sobre todo la seriedad de un Atlético de Madrid que salió con la lección muy bien aprendida. Esto viene a demostrar en contra de los mal llamados filósofos del fútbol de que quien tiene la posesión de la pelota, siempre gana. No, y mil veces no, eso es una falacia. El Atlético de Madrid lo demostró.

El Atlético de Madrid, muy bien dirigido desde el banquillo, jugó sus bazas al contraataque y más después de marcar el primer gol a los siete minutos, obra de un inmenso Falcao que ha subido en el mercado como la espuma.

El 1-0 no solo le dio al Atlético de Madrid ventaja en el marcador sino también en los demás aspectos del juego frente a un Athletic hecho un manojo de nervios que fallaba por todos los costados, sobre todo en defensa con un Amorebieta que regaló el segundo gol de Falcao que fue el alma Mater del triunfo rojiblanco en esta Europa League.

A raíz del segundo gol El Atlético de Madrid manejó los tiempos con auténtica profesionalidad. El Athletic dominaba, sí, pero era un ejercito sin pólvora. Sus figuras no aparecieron y Bielsa desde el banquillo era la viva imagen de la derrota. En esta ocasión el alumno Cholo Simeone le dio toda una lección táctica y psicológica a su maestro, Marcelo Bielsa.

El Atlético de Madrid está de fiesta y tiene motivos para celebrarlo. No se gana un título europeo todos los días y ya acumula tres desde 2010 con la Europa League ganada al Fulham y la posterior conquista de la Supercopa frente al Inter. Todo un éxito para un equipo que vive en el alambre un año tras otro por culpa de unos directivos que no son capaces de mantener el mismo equipo de un año a otro.

 

Ahora, en la hora del triunfo es cuando el Atlético de Madrid o mejor dicho sus directivos, es decir Enrique Cerezo y sobre todo el mandamás en la sombra, Miguel Ángel Gil, deben hacer un análisis en profundidad.

 

Está muy bien que el Atlético haya conquistado su segunda Europa Ligue, pero donde de verdad se ve a un equipo es en la competición doméstica. Aquí los rojiblancos llevan años fallando de forma estrepitosa. Y no por culpa de los jugadores sino de los directivos, sobre todo de ese hombre en la sombra que es todo un cáncer para el Atlético de Madrid, llamado Miguel Ángel Gil.

No olvidemos que la Europa League lo que antes era la copa de la UEFA, es la competición de los segundones, de esos equipos que fueron algo y que ahora están en la sombra. Los mejores solo juegan la Champions League y este debe ser el reto del Atlético de Madrid que el domingo ante el Villarreal tiene un  partido tan importante o más que el que jugó frente al Athletic Club. Se juega estar en la Champions la próxima temporada que además de darle más dinero, le da más prestigio. El partido del domingo ante el Villarreal es el más importante de la temporada para el Atlético de Madrid.

 

Pero eso parece que no interesa a los máximos responsables atléticos. A estos solo parece interesarles el dinero, y en lugar de armar y seguir con la estructura de este equipo campeón la próxima temporada lo desmantelarán para llenar sus bolsillos y pagar las deudas que su mala gestión han ido provocando.

Ningún gran jugador echa raíces en el club. Se marchó Torres, el símbolo de la cantera, y después se fueron el Kun, Forlán y De Gea que lo hicieron al alimón. Con el dinero recaudado, eso sí, supieron fichar muy bien. Trajeron a un impagable Falcao, Diego que llegó cedido y al guardameta Courtois.

Probablemente estos tres jugadores no estén la próxima temporada en el Manzanares. Falcao, el héroe de la segunda Europa League cogerá el trasbordador de las grandes figuras rojiblancas y ser marchará. Su paso por el Atlético de Madrid ha sido una rampa de lanzamiento para otro equipo de Champions.

Diego volverá a su club de origen y Courtois también, aunque es probable que el Chelsea le deje una temporada más. Adrián tiene ofertas de clubes tan importantes como el Barcelona  y terminará emigrando con el visto bueno de Miguel Ángel Gil que así podrá hacer caja. Una pena, porque el Atlético de Madrid por todo lo que ha representado y representa y sobre todo por su afición, la mejor de España, merece estar en lo mas alto. La Europa League debería ser el primer paso para volver a estar entre los más grandes, pero mientras quede un Gil, eso será imposible.

 

No obstante, que le quiten lo bailao a este Atlético de Madrid, campeón de la Europa League. En Bucarest vimos a un señor equipo.

POR ALFONSO CELEMÍN

# domingo, 06 de mayo de 2012 1:53

EL REAL MADRID CAMINO DEL 100

En Granada, el Real Madrid estuvo de resaca después de estar festejando hasta el viernes de madrugada el título de liga número 32. Después de tanta tensión por un campeonato lleno de emoción e incertidumbre hasta que llegó al Camp Nou y dio el gran puñetazo en la mesa, era normal que el Real Madrid bajase la intensidad frente al Granada en Los Cármenes.

Antes de nada diré que el resultado me parece a todas luces injusto, el equipo de la Alhambra mereció por lo menos el empate. Un autogol le condenó a sufrir hasta la última jornada donde se jugará la permanencia. Después de una horrible primera parte, Mourinho que le gusta ganar hasta los amistosos, apostó por ganar el partido y echo mano en el segundo periodo de Higuaín y Xabi Alonso que salieron por Kaká  y Sahin,  dos jugadores, sobre todo el brasileño, que parece estar acabado. No hay duda, Kaká puede haber jugado su último partido como madridista. Está en venta.

En la segunda parte, el Real Madrid  fue a por el partido y lo consiguió con la suerte por bandera. Fue la fortuna del campeón. Cristiano, fue el principal impulsor de esas ganas por llevarse los tres puntos. El portugués no estuvo acertado pero hay que aplaudir su enorme profesionalidad y la del Real Madrid que salió a ganar para no perjudicar a terceros equipos. La lástima fue ver las caras de los seguidores del Granada, que reflejaban una profunda tristeza al finalizar el partido con ese 1-2 que le deja a los pies de los caballos. Lo sentí mucho.

El Real Madrid con este triunfo suma 97 puntos, está a un paso de conseguir la cifra mágica de los 100 puntos en la liga. Algo que nadie ha logrado. Ni tan siquiera el mejor Barcelona de la historia que llegó  a los 99. De aquí que en el último articulo hablase de un campeón supremo, un calificativo que a muchos ha dolido, sobre todo a los seguidores azulgranas, que cuando ganaba el Barcelona lo hacia porque era el mejor, el no va más. La gana el Madrid, y le ponen todo tipo de inconvenientes cuando está logrando unos números de récord con 117 goles. Casi nada.

Guardiola, los jugadores del Barcelona, sus directivos y toda la afición culé, no han sabido reconocer que este Real Madrid dirigido por Mourinho ha acabado con la hegemonía del Barça. Eso duele, pero es la realidad. Guardiola, vuelvo a repetir que huye porque sabe que el ciclo de este Barcelona de ensueño llegó a su fin. Le guste ó no Mourinho le ha ganado la partida, le ha agotado cuando lleva tan solo cuatro años en el banquillo.

El Camp Nou, no obstante rindió un merecido homenaje a Pep Guardiola. El grito fue unánime. “Gracias Pep” a lo que yo hubiese añadido “Gracias Messi" porque sin él este Barcelona no hubiese llegado a tanto. Si Messi no marca, el Barça no gana.

El Camp Nou, celebró como nunca los 4 goles de Messi, más que nada porque es el seguro pichichi del campeonato y sobre todo porque se lo arrebata a Cristiano Ronaldo. Seguramente se lo merece,  pero no olvidemos que al Barcelona le han señalado cuatro penaltis en los dos últimos partidos y más de uno y de dos, solo han estado en la imaginación del colegiado. Lo de Messi es de lo poco que pueden celebrar esta temporada.

Pero eso si, el pichichi de Messi esta temporada tiene mucho mérito, lo del año pasado de Cristiano fue algo anecdótico. Si el portugués fue el máximo goleador con 40 tantos la temporada pasada y no sirvió para nada; los 50 que hasta ahora lleva Messi, cayeron en el limbo, han sido totalmente estériles.  

El Real Madrid desea cerrar la  liga el próximo sábado contra el Mallorca, consiguiendo el 100, el número mágico de puntos que puede marcar el récord absoluto en la historia del campeonato liguero.

POR ALFONSO CELEMÍN

A lo grande, es como ha ganado el Real Madrid su liga número 32. No admite discusión, ha sido el mejor, el más regular en los nueve meses de competición donde ha tenido que soportar una enorme presión, críticas injustificadas de algunos medios de comunicación que cargaban las tintas contra el equipo por obra y gracia de tener a Mourinho como entrenador.

Los jugadores del Madrid celebran el título de Liga

Al final se impuso la lógica del que ha sido el mejor durante todo el campeonato. Ha superado al mejor Barcelona de la historia, y no solo le ha superado en juego sino también en todos los demás aspectos; táctico, psicológico y mental. El demonizado Mourinho pudo con el angelical Guardiola. A Mou Florentino Pérez lo fichó para acabar con la hegemonía del Barcelona; y lo está consiguiendo. De momento ya ha hecho que Guardiola tome las de Villadiego, que diga adiós. Se va porque adivina la caída del imperio azulgrana, y para cuando eso ocurra no quiere estar dentro. Por mucho que venda la burra, lo de Guardiola es una huida. Mourinho ha tendido el gran mérito de acabar con la dictadura de los tres últimos años del Barça; de sacarle siete puntos a un conjunto azulgrana irrepetible y de forzar la salida de Guardiola, que se va porque ha visto las orejas al lobo aunque intente decir otra cosa.

El Real Madrid además de ser campeón, va a dejar números irrepetibles e históricos. Batido el récord de los 107 goles de la Quinta del Buitre, alcanza ya los 115 y se ha marcado el objetivo de llegar hasta los 120 en las dos jornadas que restan para finalizar el campeonato. Por si fuera poco, en la clasificación suma 94 puntos con serias posibilidades de llegar a los 100, que sería lo nunca visto.

Y esto lo ha logrado este Madrid entrenado por el miserable y “asqueroso” Mou, si ese entrenador que algunos indocumentados calificaban como un técnico muy defensivo que iba a dar poco espectáculo y que por lo tanto era indigno de dirigir a un equipo como el Madrid. Se equivocaron, ya la temporada pasada los blancos consiguieron más goles que los azulgranas y en esta lo ha superado con creces, en goles, juego y puntos, practicando un fútbol vertiginoso e intenso.

Los blancos han sido justos vencedores de una liga reñida y competida por los dos grandes del fútbol. Es el campeón con todo merecimiento y lo ha demostrado en la Catedral, San Mamés, en uno de tantos campos de primera donde dejó huella. Anteriormente ya había ganado en el Camp Nou, Mestalla, Calderón, Sánchez Pizjuán, Reyno de Navarra, etc…

En San Mamés, el Real Madrid salió con la determinación de cerrar la liga. A los 20 minutos ya ganaba por 0-2 y hasta Cristiano Ronaldo había fallado un penalti. El Athletic, no sabía por donde coger a los madridistas que eran dueños y señores de la situación ante un público hostil. Me ha defraudado la afición del Athletic, otrora tan deportiva. Se pasaron en sus gritos e insultos no solo a los que nos sentimos españoles, porque lo somos, sino hacia los jugadores y especialmente contra Cristiano Ronaldo, que al final, y tampoco estuvo bien, perdió los nervios y contestó con gestos a los aficionados vascos y también a Javi Martinez, quien después de ser expulsado salió a recriminarle a Cristiano Ronaldo su acción, con algún que otro insulto.

Y digo que me defraudó la afición del Athletic, porque saben degustar el buen fútbol y no supieron reconocer los méritos de un Real Madrid que jugó un gran partido. Superó en todo momento a un buen Athletic a base de un fútbol enérgico e intenso, lleno de nervio y hasta de alma. Ganaban por 0-3 y seguían presionando. El Real Madrid hizo el fútbol que gusta en Bilbao. Por este motivo no entiendo tanta hostilidad con un equipo que ha sido el que más claramente y con más superioridad ha ganado esta temporada a en San Mamés. Lo de la Copa del Rey, sabe el Athletic y su afición que no fue por ellos… Luego después, cuando terminó el encuentro si supieron respetar la alegría del campeón que lo celebró en el césped de la Catedral. Era lo menos que se podía esperar de una afición que ha sido siempre ejemplar.

En el mejor escenario posible, el Real Madrid firmó un gran partido que sirvió para confirmar la conquista de una liga que por muchos motivos va a estar en el recuerdo durante muchos años. Los números así lo dicen. Fue el colofón perfecto.

Por cierto, vieron el abrazo final de los jugadores con Mourinho, como lo mantearon y fue abrazando a cada uno de los integrantes de la plantilla. Vieron el abrazo especial que le dio a Higuaín quién abrió el marcador y el camino del triunfo. Todo esto lo digo por aquellos que intentan levantar infamias del mal ambiente que hay en el vestuario entre el entrenador y los jugadores. La convivencia en la cocina madridista goza de muy buena salud aunque algunos pretendan vender lo contrario. La liga la ha ganado el mejor y el que más méritos ha hecho. Segundo queda el Barcelona que ha realizado un campeonato fabuloso, pero se ha encontrado con un Real Madrid supremo. La rivalidad Barça-Madrid en estado puro.

Curiosamente Guardiola felicitó la previsible consecución del título por parte del Real Madrid, aunque sugirió que habían "pasado cosas" en relación con dicho triunfo. "La Liga es muy larga, ahí están las imágenes, hemos estado a 13 puntos y no hay tanta diferencia. El Madrid es justo campeón de Liga pero este año han pasado muchísimas cosas que se han escondido detrás de nuestro silencio, pero han pasado".

Al final, el auténtico Guardiola ha salido a flote. Hasta ahora solo le conocíamos en la victoria donde era un ejemplo de deportividad y elegancia. Ahora que llega la derrota, aparece su auténtica personalidad, la del hipócrita que ha estado engañando al personal.

Su egocentrismo no le permite asimilar que otro equipo haya osado arrebatarle el poder a su Barcelona; y mucho menos que ese equipo haya sido el Real Madrid.

Las palabras de Guardiola diciendo sin decir (como siempre) insinuando con una falsa sonrisa, amagando sin querer dar nos recuerdan al peor Mourinho que él tanto ha criticado. Pero hay una gran diferencia, Mourinho siempre se ha mostrado como es, no ha engañado a nadie; mientras que Guardiola nos decía una cosa pero pensaba lo contrario de lo que decía. A eso se le llama falsedad.

Salir ahora con sospechas infundadas y de conspiraciones silenciosas habla poco a favor de Guardiola, que en el fondo se va como un resentido. El Guardiola de verdad ha salido a relucir en el último tramo de su mandato en el Barcelona. Al final lo ha estropeado todo, y de alguna forma nos da la razón de los que decíamos que tenía doble personalidad.

Si estos tres años últimos el Barcelona ha sido el mejor y ganó el titulo liguero con todo merecimiento. Habrá que decir que en esta temporada 2011-12 el Real Madrid ha sido el mejor y por eso es el justo campeón. Esta liga la ha ganado todo un campeón, un gran campeón, el Real Madrid.

POR ALFONSO CELEMÍN

        

      Todavía no nos hemos repuesto del disgusto por la despedida del Guardiola, ese entrenador compendio de la perfección, que al final de temporada dejará al Barcelona. Nos deja huérfanos ¿Qué va a ser del fútbol español sin él?

      Guardiola  el entrenador de todos los entrenadores, el que le ha devuelto al Barça  el orgullo y el prestigio, se va.  Jamás en los muchos años que llevo en esto del balón, conocí  tantas odas hacia un personaje. Es como si antes de Guardiola no hubiese existido el fútbol  y mucho menos  un entrenador que le haga sombra. Los Helenio  Herrera, Miguel Muñoz, Michels, Cruyff, Benhakker, Vicente del Bosque, etc, son unos aprendices a su lado. No aguantan la comparación con Guardiola, pura esencia como técnico.

    Ha sido catalogado como el genio que todo lo ha podido. Y si, en efecto, ha catapultado al Barcelona a lo más alto y hay que reconocérselo, pero de ahí a que haya sido el más grande media un abismo. Ha sido muy bueno no le voy a quitar méritos, pero también habrá que decir que  se encontró   con un gran equipo  al que ya Rijkaard  había hecho campeón de Europa. Llegó en el momento oportuno con Messi subiendo en el firmamento; Xavi en plenitud, Puyol en su mejor momento e Iniesta  en ebullición.

    Guardiola, buen entrenador, además de heredar un señor equipo ha tenido la suerte de cara y algo más…. Ha tenido a su  lado a los medios de comunicación que bebían los vientos por él y  hasta ha tenido a favor de los estamentos futbolísticos.. En su adiós, ni una crítica ni un análisis  de las razones de la  huida hacia delante que ha emprendido. No nada de eso, solo odas, lisonjas y mucho oro, incienso y mirra. Ni un pero

    Su paso por el fútbol español ha sido muy positivo, pero hubo otros tan buenos como él, que se marcharon y la pelota siguió rodando.

  Ustedes se han preguntado el por qué deja al Barcelona? De verdad se han creído eso de que esta vacío, cansado y hasta estresado. No será que le ha visto las orejas al lobo en forma de que adivina el fin del trono azulgrana. No será que ahora que ha triunfado, quiere salir por la puerta grande y no por la falsa, como le sucedió en su etapa como jugador.

 

   Con tan solo cuatro años en la elite está cansado?  Entonces,  como tendría que estar Sir  Alex Ferguson que sobrepasa los 20 años dirigiendo al Manchester United. Y Mourinho? Otro entrenador permanentemente en el escaparate que lleva doce años en lo más alto y aguantando carros y carretas.

 

   No me creo a Guardiola. Como muy inteligente que es, sabe que su Barcelona a partir de ahora comenzara su declive, no será igual que ese equipo que ha hecho historia. Digan lo que digan,  lo de Guardiola es una huida. Teme el fin del ciclo azulgrana –algo lógico-,  y cuando eso suceda,  él quiere estar fuera para volver  después en plan héroe.

 

     De alguna forma el culpable de la marcha de Guardiola es Jose Mourinho, el demonio hecho entrenador. Ese a quien no se le perdona su prepotencia, su chulería y soberbia. Ese que cuando  el Real Madrid pierde en semifinales de la Champions se habla del fracaso de Mourinho, mientras que de Guardiola , haciendo lo mismo y cayendo ante un Chelsea menor, jugando con diez jugadores durante toda la segunda parte, ni una crítica. Todo lo contrario, alabanzas. “Cayó fiel a su estilo”  se llegó a decir.

   A Guardiola flores; a Mou palos. Y precisamente el portugués ha acabado con el mejor Barcelona de la historia. Le ha arrebatado el título de liga, el de la regularidad, con números que asustan, superiores a los de su gran rival en las tres últimas ligas que ha ganado. Si esto lo llega a conseguir el todavía técnico azulgrana, sería el no va más, pero como es el maldito Mourinho, silencio y a otra cosa.

   Pues no señores, seamos justos, si a Guardiola se le han reconocido sus grandes méritos, seamos justos también  con Mourinho, que en cuanto a goles, números y fútbol ha superado al Barcelona en esta temporada. Y por esta razón,  Guardiola se va por temor a un Real Madrid que ha regresado.

 

Nos caiga bien ó mal Mou, reconozcamos de una vez   su valía como entrenador.  Va a ganar la liga  al mejor Barcelona de todos los tiempos y se le niega  el pan y la sal. Y no solo eso, hay una campaña permanente contra él en algunos medios de comunicación que raya en la persecución más vil que he visto en mucho tiempo. Por ejemplo el grupo Prisa, que por supuesto arrima el ascua a su sardina, Jorge Valdano.

 

   Señores, seamos justos. El Real Madrid  va a ser campeón de liga (con tres puntos que consiga en las tres jornadas que faltan lo será de forma matemática),  va a batir el récord de goles (lleva 112)  practicando buen fútbol con un  juego  directo, intenso y con mucha pegada. Reconozcamos los méritos de este Madrid de Mou.

 

      Mourinho, tú también eres grande.

 

     La Cibeles, mientras tanto espera hora y día para cantar el Alirón. Tres puntos más, y el Real Madrid campeón.

       

       POR ALFONSO CELEMÍN

# jueves, 26 de abril de 2012 10:06

UNA CURA DE HUMILDAD

Está claro, los aficionados españoles pecamos un poco de soberbia y de  prepotencia. Cuando salió el sorteo de las semifinales de Champions, y con total falta de respeto, todos los que estamos en esto del fútbol ya apostamos por una final Barcelona-Real Madrid. Y como somos unos listos, pues el destino ha querido que sea todo lo contrario, Bayern Munich-Chelsea.

Si el martes era el Barcelona el que caía de forma sorpresiva y preso de una ansiedad sin límites que no le hizo ver con claridad el camino del gol, anoche,  en el Bernabéu,  y siguiendo los pasos de su gran rival, quedó eliminado en la tanda de penaltis.

Si para el Barça fue cruel perder la Champions a los tres días de perder la liga, para el Madrid ha sido un duro varapalo cuando se veía en la final. Si a los aficionados españoles nos faltó humildad, a los dos mejores quipos del continente, también. En el fútbol, nunca se puede menospreciar al rival. Y en este aspecto, todos hemos pecado. Una cura de humildad nunca viene mal.

Al margen de esta circunstancia, voy a decir algo que tal vez les suene a excusa, pero estoy convencido que si el gran clásico en lugar de jugarse antes de las dos citas europeas se hubiese jugado después  o aplazado, a estas horas seguramente Barcelona y Real Madrid estarían en la gran final. Fue tanto el desgaste de los dos equipos que les pasó factura en la Champions. Los dos lucharon a muerte el sábado, mientras que sus rivales estaban de vacaciones, como bien ha dicho Mourinho, y no sin razón. La falta de frescura a la postre ha sido determinante para la suerte de los dos grandes de nuestro fútbol.

De todos formas, lo del Barcelona fue más grave porque fue incapaz de ganar a un equipo con diez jugadores durante la segunda parte frente a un rival de menos fortaleza que el Bayern Munich, que tiene un señor  equipo.

La risa va por barrios., si el martes los seguidores del Madrid se alegraban por la eliminación de los azulgranas, hoy les ha tocado a los culés alegrarse del mal madridista. Así es la vida. La eliminación del Madrid, si cabe, ha sido más cruel porque ha sido un partido agónico y de infarto que se ha decidido en la lotería de los penaltis.

El único consuelo de los blancos es que están a un paso de ganar la liga; y el del Barcelona, que puede ganar la copa, o mejor dicho el chupito como decían en la Ciudad Condal cuando la ganó el Real Madrid.

El caso es que los dos mejores equipos de Europa se han destrozado a sí mismos por la feroz lucha que han mantenido por la liga doméstica,  permitida por la Federación Española de Fútbol que con el calendario en la mano no se dio cuenta que el Barcelona-Real Madrid estaba en medio de las semifinales europeas. Pudo cambiarse y no se hizo cuando todos sabemos que esos calendarios, en buena medida, se hacen a mano. Si no nos protegemos a nosotros mismos difícilmente lo harán los de fuera. Barcelona y Madrid, se han devorado y han pagado caro su desgaste físico en el gran clásico, cayendo en la Champions. Una cura de humildad no nos viene mal.  Con eso de que somos campeones del mundo, y que tenemos a los dos mejores equipos del continente, nos creíamos los Reyes del Mambo. Pues, no señores, la final, la jugarán el Chelsea y el Bayern Munich, peores equipos, pero que han sabido jugar sus bazas. Se impone el silenció y la reflexión. Ya saben eso de no vender la piel del oso antes de cazarlo. Los dos equipos españoles, la afición y la prensa española, vendimos la piel antes de cazar a la presa. Y así nos fue….

El Real Madrid se las prometía muy felices. Una vez que su gran rival se quedó fuera de la gran final, se le despejaba el panorama para alcanzar la décima. Comenzó de cine, en 16 minutos se puso con un 2-0 que hacia presagiar un partido más cómodo de los normal. Pero no era así, estando un quipo alemán por medio eso es imposible. El Bayern, lejos de amilanarse, se creció y partir de entonces fue mejor que un Madrid que nunca dominó el partido y que cedió muchos metros ante el empuje alemán.

Sinceramente creo que el Bayern en el cómputo total de la eliminatoria ha sido mejor que el Madrid y merece estar en su final, donde es claramente el gran favorito frente al tosco Chelsea.

En el terreno táctico, Jupp  Heinckes le ganó la partida a Mourinho que descuidó mucho el centro del campo y tuvo al equipo muy dividido. En la línea divisoria ha sido donde el Bayern ha ganado al Madrid.

En el Allianz Arena fue donde los blancos perdieron la eliminatoria. Allí el excesivo conservadurismo de Mourinho fue un lastre para su equipo. El técnico portugués no ha estado fino en los dos partidos. Si en Alemania mandó parar cuando Özil empató a uno; en el Bernabéu, cedió mucho terreno y mucho espacio a su rival, que gozó de las mejores ocasiones. Pero a pesar de todo esto, si el Madrid hubiese estado más fresco físicamente, como los alemanes que gran parte de ellos descansaron el sábado, otro gallo hubiese cantado.

No fue el mejor partido del Madrid, pero tampoco es que jugase mal. La faltó frescura y gasolina. Cristiano Ronaldo, que es un portento físico, al final no podía ni con su alma, como casi todos los jugadores, incluyendo a los del Bayern que pedían la hora. El club bávaro jugó mejor pero sin ser superior. Donde estuvo más acertado fue en el lanzamiento de penaltis. En el punto fatídico fallaron Cristiano que llevaba 25 transformados de 26 lanzamientos; Kaká y Sergio Ramos, los tres especialistas. El único que acertó fue Xabi Alonso. Luego el milagro de Iker no fue posible a pesar de haber parado a Kroos y Lahm sus penas máximas. Al final, sea por la enorme presión, por el cansancio o vaya usted a saber el porqué, el caso es que el Madrid perdió una gran oportunidad de conseguir la décima. Después de caer el Barcelona, estaba claro que el vencedor de esta eliminatoria sería el campeón de Europa. El Bayern ahora tiene todas las papeletas para ser el próximo campeón de Europa.

Para el Real Madrid ha sido un duro golpe. El equipo está destrozado, pero toca levantarse. Se juegan la liga,  necesitan seis puntos para ser campeones. La tiene a tiro y ahora no pueden fallar.

De alguna forma son los campeones virtuales y no pueden dejar escapar la oportunidad de ganar un campeonato que se merecen por los números y méritos que están haciendo.  

El Madrid está completando una muy buena temporada. La guinda al pastel hubiese sido la décima, pero si consigue la liga cerrará un buen ejercicio en el segundo año de Mourinho, que ha confirmado en rueda de prensa que seguirá al menos una temporada más al frente del Real Madrid. Nos alegramos, porque con sus defectos reconocidos y hasta con sus equivocaciones estamos ante un número uno. Mourinho asegura un título por año. Todavía le queda trabajo por hacer.

El caso es que nos hemos quedado con dos palmos de narices, nuestra final soñada Barcelona y Real Madrid se fue al limbo. Faltó humildad. El fútbol nos ha dado a todos una lección.

POR ALFONSO CELEMÍN

En el Camp Nou hemos asistido al traspaso de poderes del Barcelona al Real Madrid, un equipo que fue, que es y será. Con su indiscutible triunfo por 1-2, el Madrid es el campeón virtual de una liga que se merece por los números que está logrando y porque sencillamente está siendo, con diferencia, el mejor.

Si, el mejor, a pesar de que algunos compañeros de la capital y por supuesto en Barcelona, calificaban como poco vistoso, conservador  y hasta de desastre el juego del equipo de Mourinho. Vamos que era una vergüenza. Y todo porque Mourinho cae mal, es arrogante y soberbio. Es  el mismo diablo hecho entrenador, y porque no se deja manejar por los poderes fácticos que controlan la información deportiva.

Mourinho, pese a tener a casi todos en contra, ha demostrado su gran categoría como entrenador. Al sobrevalorado Guardiola- que se encontró un equipo ya hecho- en esta ocasión le ganó en todos los terrenos: en el táctico y hasta en el psicológico. Pep, creo que se equivocó en la alineación, dejando en el banquillo a Cesc y  Alexis y dando entrada a un tierno Tello y adelantando a Alves hasta convertirlo en extremo derecho. El brasileño es un magnifico lateral con  mucho recorrido pero como extremo se le ven muchas carencias. Nunca superó a un estupendo Fabio Coentrao, que supero el trago de Munich con nota muy alta.

Tello, tiene unas maneras fabulosas, pero darle tanta responsabilidad en un clásico a un jugador tan joven, es demasiado. Además, Guardiola en un ataque de soberbia, jugó con una defensa de tres que no funcionó. Lástima me dio ver a Puyol multiplicarse hasta la extenuación. El Barcelona se jugaba la liga, y debió salir con lo mejor que tiene. La defensa de tres fue un enorme error ante un equipo tan demoledor como el Madrid, y además ha significado un gran desgaste para la batalla que le espera el martes frente al Chelsea

Guardiola con su alocada alineación,  pecó de prepotencia al despreciar  a un equipo que si de algo puede presumir es de pegada. El  aspecto psicológico tampoco lo trabajó el técnico azulgrana. Nunca antes había visto a un Barcelona tan ansioso, tan loco,  y al que le pesase tanto la responsabilidad. Tocaba y tocaba pero sin ningún fin. Este Barça es el más desordenado y triste que he visto. Puede que estemos asistiendo al  final de una hegemonía que ha durado tres años, cargados de grandes éxitos. Pero los ciclos en el fútbol tienen su final, aunque creo, sinceramente,  que al Barcelona todavía no ha dicho su última palabra. Le queda la Champions y la final de copa. 

El Real Madrid definitivamente ató la liga, y lo ha hecho a lo grande, dando un golpe de autoridad en el campo del máximo rival. Ha sido más que una victoria y un titulo de liga. Ha sido lograr la primera victoria con Mourinho en el Camp Nou; arrebatarle el poder en sus narices, y encima  con mejor fútbol. Posiblemente hemos asistido al final de la jerarquía azulgrana de los últimos años.

 

La victoria del Madrid no se cuestiona, fue mejor en todos los sentidos. Defendió con mucho rigor y fue más contundente en la vanguardia. El Barcelona, tuvo la posesión pero para qué. Los blancos  desactivaron a un desdibujado equipo azulgrana que fue una sombra de lo que fue. El Real Madrid jugó convencido desde el principio que en el Camp Nou se jugaban la liga, y no falló. Con su incontestable triunfo dio el golpe definitivo en el alma de su eterno rival.

En la lucha personal que mantienen Cristiano y Messi por la bota de oro, el portugués tuvo más peso que el argentino. Ese que decían que se arrugaba en las grandes ocasiones, apareció ¡y de que forma! Tuvo en jaque a la defensa culé, sobre todo al infatigable Puyol, y marcó definiendo de forma magistral el gol del triunfo  que dejó mudo al Camp Nou. Fue decisivo para la suerte de su equipo. Cristiano en su propia casa  destronó a Messi, quien estuvo mustio, sin alegría y poco participativo. Ya se sabe, no marca el argentino y el Barça pierde. Messi fue la viva imagen de su equipo. La peor versión azulgrana  de la etapa de Guardiola.

Aparte del carácter decisivo que tuvo Cristiano Ronaldo, hay que destacar el enorme trabajo que hicieron Sergio Ramos y Pepe en el eje defensivo,  tapando los huecos a Messi; a Coentrao que anuló a Alves y se reivindicó.  Así como Khedira, que está enorme. La verdad que todo el Madrid estuvo a un gran nivel, y se merece el titulo de liga por juego, por goles y por  los números  que está logrando. Fue la noche perfecta: récord de goles en el fútbol español, con 109; siete puntos de diferencia (virtual campeón) y encima, en casa de su gran rival. El Real  Madrid no necesitó  ni  tan siquiera de  su mejor versión para asegurarse prácticamente el título en casa del campeón, la mejor manera de oficializar el traspaso de poderes…  La noche fue redonda para los madridistas que se echaron a la calle para celebrarlo.

La victoria del Madrid acabó con la racha de 54 partidos sin perder del Barcelona en el Camp Nou, donde no triunfaba un visitante desde 2010 (Hércules). Además, permitió al conjunto de Mourinho soñar con celebrar el título de Liga ya el próximo domingo -los blancos, que reciben al Sevilla (12.00), serán campeones si vencen  y los blaugranas caen en su visita al Rayo (21.30)-. Todo es posible.

Y por fin un Barcelona-Real Madrid que se vivió en paz y sin histerismos. Fue un partido muy noble y deportivo, salvo el incidente de Alves con Cristiano a quien pisó el costado con el balón parado.  Pero la cosa, afortunadamente, no fue a mayores.

El equipo de Mourinho,  quién ganó por primera vez el gran clásico, no solo consiguió la victoria y prácticamente el título de liga, sino que le ha quitado la hegemonía de los últimos tres años al Barcelona, al menos en la liga. Ha sido un golpe a la liga …y al Barça.

POR ALFONSO CELEMÍN

Esta visto, Munich sigue siendo lugar maldito para el Real Madrid donde es incapaz de ganar. Lo máximo que ha logrado ha sido un empate. Es pisar la ciudad bávara y el miedo parece atenazarle.No importó que en esta ocasión la cosa pintase mejor. El Madrid en estos tiempos que corren tiene mejor equipo que el Bayern, pero no lo demostró por el conservadurismo con el que jugó en el Allianz Arena.

Sinceramente esperaba más de este Real Madrid, que en esta ocasión no estuvo a la altura de una semifinal de Champions. Fue un equipo muy táctico que dejó la orfebrería y fantasía en Madrid, para convertirse en un grupo mediocre incapaz de dar tres pases seguidos y que jugaron en función del rival. Cuando debe ser todo lo contrario, el Real Madrid tiene potencial suficiente para imponer su juego y su personalidad. Ya sé que la eliminatoria es a doble partido ¿Y qué? No me gustó el Real Madrid y no me gustó la táctica conservadora de Mourinho que cuando juega a doble partido, se transforma en un entrenador muy especulador y miedoso.

Y eso que los blancos comenzaron con buen tono, dominando en los primeros minutos, pero fue meter gol el Bayern, Ribéry a los 17 minutos- gol que debió se anulado porque primero Badstuber se ayudó con la mano y después Luiz Gustavo estaba en fuera de juego posicional-, y se le fundieron los plomos. No es que tampoco el Bayern fuera un dechado de virtudes, pero ponía más empeño que el Madrid que solo lo hacia en jugadas aisladas, como en dos tiros de Benzema- el mejor del Madrid- que pudieron hacer daño. Después, nada de nada. Se acabó la primera parte, con más pena que gloria por parte de los dos equipos.

El objetivo del Madrid era marcar un gol, y en el minuto 52 llegó un gol agónico que materializó Özil, tras jugada de Benzema y fallo posterior de Cristiano Ronaldo. El francés recuperó el rechace del guardameta alemán, pasó a Cristiano que cedió para que marcase el tanto del empate. Una vez cumplido el objetivo, el Madrid especuló demasiado con el valor de su gol y en vez de buscar el segundo y dejar casi sentenciada la eliminatoria, se dedicó a defender el empate a uno. Ahí, creo que Mourinho, se equivocó cortando las alas a sus jugadores. Debe saber, que al Madrid cuando se le da rienda suelta es un equipo imparable por su enorme pegada, por el potencial y talento que tiene.

Pero cuando se le manda echar el freno de mano y se dedica al autocontrol, se convierte en un equipo mediocre y muy previsible. Y esto es lo que ocurrió en el hermosísimo Allianz Arena, donde abusaron demasiado del juego largo y en la conducción del balón, especialmente Di María, que a veces se ciega. El Madrid no sucumbió ante un Bayern arrollador y dueño de un buen juego, sino que perdió por su contención, por sacar la vena más conservadora que dispuso desde el banquillo Mourinho, que insisto, en las eliminatorias a doble partido, apela al autocontrol. No lo puedo entender cuando sabe que su equipo si en algo es un fuera de serie es en la enorme pegada que tiene. El técnico portugués de alguna forma renunció a ganar, se conformó con el empate y como suele suceder en estos casos, terminó perdiendo. A Mou, en esta ocasión le doy calabazas.

En verdad ninguno de los dos equipos mereció la victoria. Un un empate hubiese sido lo más justo en un partido más que discreto, sobre todo del Real Madrid que me decepcionó. Tenía la oportunidad después del desprecio de Beckenbauer, de demostrar (si hubiese ganado) que está a la par del Barcelona, y ha salido tocado. No obstante, la derrota deja al Madrid con todas las puertas abiertas para regresar a Múnich a la final del 19 de mayo.. Pero ha perdido una gran oportunidad de demostrar su grandeza en uno de los mejores escaparates de Europa. Todavía está a tiempo, si regresa para jugar la final de la Champions.

En él último minuto, el Bayern encontró un tesoro en las botas de Lahm, que además de retratar a Coentrao, dio el pase de la muerte para que Mario Gómez hiciese el definitivo 2-1 y que tan mal sabor de boca dejó a los madridistas que siguen sin ganar en Munich. Flojo partido del Madrid y flojo partido de Cristiano Ronaldo que estuvo desaparecido. Estaba como ausente, no sabemos si se habrá reservado para la batalla del sábado en el Camp Nou con la mitad de la liga en juego. Allí falta le hará al Real Madrid la participación de su mejor jugador, que está haciendo un último tramo liguero de ensueño. Pero ante el Bayern, no tuvo su noche.

Por cierto, el colegiado Webb le perdonó la roja a Marcelo en una entrada sin ton ni son a Thomas Müller. El brasileño ya ha perdido la cabeza en muchas ocasiones. Un toque de atención no le vendría mal. El Madrid después de once partidos en la Champions, pierde por primera vez en la competición europea y por tercera vez en todo la que va de temporada. ¿Y el sábado? Pues tiene prohibido perder, si quiere ganar esta liga. En Barcelona será otro cantar. El Bernabéu, el próximo día 25 de abril, será el juez de esta semifinal de Champions. Al Madrid le toca remontar en casa. La eliminatoria la tiene muy asequible porque sigo opinando que el equipo de Mourinho es superior a este Bayern de Juup Heinckes; pero tendrá que jugar mejor que lo ha hecho en Alemania. Será un partido apasionante.

POR ALFONSO CELEMÍN

# domingo, 15 de abril de 2012 3:27

LA LIGA IMPOSIBLE DEL REAL MADRID

Después de ver los dos partidos de los dos equipos que se juegan la liga, Real Madrid y el Barcelona, cada vez tengo más dudas de que la liga la vaya ganar el  Madrid a pesar de llevar cuatro puntos de ventaja.

Y lo digo después de ver y más ver los dos partidos, el del equipo de Mourinho que se enfrentó al Sporting de Gijón, y el Barcelona que visitó al Levante. En el primero entre madridistas y sportinguistas, el colegiado señaló un penalti a Sergio Ramos que generó muchas dudas, por mucho que se repita no veo tan clara las manos como el colegiado; luego después el mismo árbitro negó un penalti a Di María que era de libro.

A pesar de todo y ante la desesperación de Mourinho en el banquillo, el  Real Madrid siguió a lo suyo y terminó ganando claramente al Sporting por 3-1, eso si sin brillantez, pero sin trampas ni cartón. Sin embargo, dos horas después, el Barcelona se impuso al Levante por 1-2, gracias sobre todo al colegiado Texeira Vitienes, que se inventó un penalti que no fue, solo existió en la imaginación del linier apoyado por el árbitro que dio carrete  a su ayudante cuando él debió ver la jugada con claridad porque estaba a escasa distancia y se hizo el sueco. 

No fue penalti y si falta de Cuenca sobre su defensor, a quien toco con la pierna izquierda en un forcejeo entre ambos jugadores que se estaban cargando mutuamente. Al Barça el colegiado le vino a ver porque el juego de los de Guardiola dejó mucho que desear, solo Messi,como siempre les sacó las castañas del fuego.

Me resisto hablar de los árbitros, pero después de lo visto no puedo permanecer en silencio. No tengo más remedio que rebelarme. Me parece impresentable que el Barcelona reciba tantas ayudas innecesarias. No se si es una casualidad o no pero cuando anda metido en problemas siempre los árbitros acuden a su ayuda. Y lo digo con conocimiento de causa y con argumentos.

Hace años contra el Chelsea, ya sabemos lo que pasó, el Ovrebo de turno no vio hasta tres penaltis claros como la luz del día en contra del Barcelona. Luego, después curiosamente se retiró. Sin ir más lejos y actualmente, cuando el Milán le empató en los cuartos de final de la Champions, el holandés Kuipers, sin estar el balón en juego en un saque de esquina se inventó un penalti que entrará en los anales de lo que no debe hacer un árbitro, cuando curiosamente en esa misma jugada  Puyol, estaba haciendo un placaje a un defensor italiano.

Y para rematar la jugada en la última jornada de liga en el Ciutat de Valencia, el resultado era de empate a uno con el Levente haciendo un gran partido, y el linier se inventa un penalti al que por supuesto el colegiado Texeira Vitienes no dudó en confirmar cuando la falta era del delantero azulgrana y no del defensor granota.

No me extraña que Mourinho viendo lo que está viendo salte y mueva Roma con Santiago. Ya sufrió arbitrajes en contra la temporada pasada en semifinales de la Champions, y más recientemente en las semifinales de la Copa del Rey con ese penalti de Puyol a Benzema en el ultimo minuto cuando el resultado era de empate a dos. Esa jugada pudo significar la expulsión del defensor azulgrana y la clasificación del Madrid en el caso de que hubiese transformado la pena máxima.

Con todo esto quiero decir, que va a ser casi imposible que el Real Madrid gane la liga, porque tiene que luchar no solo contra el Barcelona sino contra todos los elementos. Y eso es mucho. Quedan 15 puntos para el final del campeonato, pero los tres del próximo Barcelona-Real Madrid del sábado serán decisivos. Viendo lo que estoy viendo, no dudo que allí el Madrid puede sufrir una encerrona. ¡Ojala Undiano Mallenco no se deje influenciar por nadie! Y tenga la personalidad que se le atribuye a quién está considerado el mejor arbitro del fútbol español. Simplemente le pido que sea un juez imparcial y que no se deje presionar por nadie. Y menos por Guardiola quien por cierto acorraló en más de una ocasión al cuarto árbitro del Levante-Barcelona. ¿Se imaginan que eso mismo lo hace  Mourinho? Lo hubiesen expulsado a los dos minutos. Ya está bien de tanta bula para un Guardiola que cuando se ve perdido es un ultra más.

Pensaba que esta liga era del Real Madrid porque se la merece por juego y por goles-acaba de igualar el récord de 107 goles de la Quinta del Buitre-, pero por lo que estoy viendo, por las decisiones árbitrales de los últimos partidos creo que al equipo de Mourinho le van hacer la envolvente y que al final perderá la liga. Que a Undiano le pille confesado. Necesitará más valentía que un gladiador ante el populacho del circo romano el próximo sábado entre el Barcelona-Real Madrid.

Dicen que en un contubernio del hotel Alcalá donde entre Rosell y Angel Villar -hubo reunión entre los dos-, se decidió no hace muchas fechas que el Madrid soportaría malos arbitrajes y que con el Barcelona serían más benévolos. No sé hasta que punto eso sea verdad, pero viendo los últimos arbitrajes de unos y otros hasta me lo puedo creer.

Si el Madrid gana esta liga será porque es un equipo de otra Galaxía, porque está haciendo números de récord, y porque seamos sinceros, se la merece al ser el más regular y el mejor hasta este momento.

El Madrid ante el Sporting, jugó sin ninguna brillantez pensando más en el partido del martes frente al Bayern Munich y en el gran clásico del sábado ante el Barça. Pero ganó con todo merecimiento, cosa que dudo en el partido del  Barcelona done tuvo a los Idus de Abril a su favor.

El sábado en el Camp Nou los dos mejores equipos del continente se juegan la liga. Lo único que pido es que Undiano Mallenco no tenga presiones de las altas esferas y que sea ecuánime. ¡Qué Dios le pille confesado!

Pd: Por cierto en mi pueblo me contaron un chiste. Ese que dice: Sabes en que se parece Canal Plus al Barcelona, en que comprando la liga te regalan la champions y la copa. Una broma, ante lo que se avecina, más que nada para desengresar. Saludos a todos.

POR ALFONSO CELEMÍN

Impresionante el partido que se marcó Cristiano Ronaldo en el Vicente Calderón en una de sus noches más deslumbrantes desde que está en el Real Madrid. Sus muchos detractores -que deben estar ciegos por no ver sus dotes de número uno- no podrán decir aquello tan manido de que se borra en las grandes ocasiones. El partido contra el Atlético de Madrid exigía lo mejor del Madrid y de su gran estrella, Cristiano Ronaldo que brilló con luz propia. Su actuación fue sencillamente espectacular. Hay que destacarlo con mayúsculas, es de justicia decirlo porque al portugués se le niega el pan y la sal.

Siempre se le deja en un segundo plano cuando se le compara con Messi. Y por supuesto, que no solo aguanta la comparación con el jugador del Barcelona, sino que en muchos casos hasta lo supera. Lo que ocurre es que con Messi hay devoción en la afición española y con Cristiano rechazo. Y no puedo entender las razones, porque si majestuoso y grande es Messi, Cristiano le gana, si cabe, en espectacularidad y en compromiso. Además es tan gran jugador como el argentino.

La afición en general del fútbol, no la madridista, es injusta con CR7. Le tratan mal, le insultan y no tiene el reconocimiento que se merece. Menos mal, que parece que ha entendido que lejos del amor-odio que pueda suscitar en la afición española, está su equipo, sus compañeros y su propia felicidad. Y Cristiano en esta temporada y en la mitad de la pasada, comenzó a olvidarse de la reacción de los seguidores y a centrase exclusivamente en el fútbol. Los números le dieron la razón. En la liga 2010-11 fue el máximo goleador del campeonato con 40 tantos y en esta ya suma los mismos goles pero con la diferencia que aun restan seis jornadas.

Si a Messi se le bendijo por el partidazo que se marcó contra el Getafe, que más que jugar salió a mirar lo bonito que jugaba el Barcelona, habrá que decir lo mismo o más de Cristiano Ronaldo quién más exigido que Messi –le dan más caña- se exhibió ante u equipo tan rocoso y duro como el Atlético de Madrid. Cristiano respondió en uno de esos partidos claves que marcan un campeonato y le devuelven al trono donde acompaña a Messi. Tan grandes es uno como otro. Tanto monta Messi como Cristiano. De momento le aventaja en la clasificación de la liga y en la tabla de goleadores (40 por 39).

El portugués rescató al Madrid cuando peor pintaban las cosas, le aupó con el sensacional 1-2 y marcó el camino de la goleada. Ese jugador que decían que se escondía en las grandes ocasiones, resulta que apareció ante una situación límite, en un campo de primera fila y ante un rival difícil. En noches como las del Calderón es donde deben aparecer los elegidos; y Cristiano Ronaldo es uno de ellos. Además de Cristiano que ha estado por encima de todos hay que destacar el buen partido de Coentrao y del alemán Khedira. Sin embargo, Kaká y Benzema estuvieron muy livianos.

La ansiedad de la que estaba preso el Real Madrid después de su tropiezo frente al Valencia, digo yo que habrá desaparecido después del 1-4 al Atlético de Madrid, equipo que me gustó sobre todo en la primera parte. Creo sinceramente que el resultado final es excesivo castigo para los rojiblancos. Pese a ese estado de ansiedad con la que el Madrid llegó al Calderón que se notó en el juego de la primera parte-poco fluido-, en la segunda parte Cristiano dio un paso al frente se echo al equipo a la espalda y acabó de un plumazo con ese sentimiento.

El equipo de Mourinho ha salido del Calderón con la autoestima por las nubes, al conseguir un resultado aplastante que alejará el fantasma de la crisis que desde Barcelona se apuntaba y por mantener esa buena ventaja de cuatro puntos cuando quedan tan solo seis jornadas para finalizar la liga.

En los círculos culés se daba por sentado que el Madrid tropezaría ante el Atlético de Madrid. Los jugadores azulgranas eran optimistas y su presidente, Sandro Rosell más aun. Muchos estaban haciendo la cuenta de la lechera: “El Madrid empatará o perderá en el Calderón, y luego cuando vengan al Camp Nou les ganamos y la liga la tenemos en el bolsillo”. De momento están a cuatro puntos, y si pierde en el Camp Nou, que está por ver, el Madrid seguiría siendo líder, por un punto. Además como ha dicho Guardiola, la liga está casi imposible para el Barcelona. Por cierto cuando va a decir que renueva. Mira que si al final se lía la manta y se va. Si este mismo suspense lo estuviese protagonizando ese demonizado Mourinho, se le estaría crucificando. Unos tienen la fama y otros cardan la lana.

El caso es que el Madrid sin hacer un gran partido superó al Atlético de Madrid gracias a un extraordinario Cristiano Ronaldo que marcó tres goles. El primero de falta que lanzó de forma magistral; el segundo fue de auténtico genio y el tercero de penalti. Además dio a Callejón para que marcase el cuarto. Ante las dudas que el Real Madrid había levantado por dejarse seis puntos por el camino de esta emocionante liga, el equipo respondió con contundencia en la hora de la verdad. La liga, el Real Madrid la tiene un poco más cerca gracias a Cristiano Ronaldo, sin duda el mejor jugador de este campeonato.

POR ALFONSO CELEMÍN

La suerte es un componente a veces muy importante en la vida y por supuesto en el fútbol. El factor suerte le fue esquivo al Real Madrid en el gran partido que protagonizo junto a un Valencia extraordinario que le jugó de frente y por derecho al equipo de Mourinho que está preso de una ansiedad que no le ayuda a pensar y hacer un fútbol más tranquilo y reposado. Por esta circunstancia y por la Diosa Fortuna perdió dos puntos que devuelve la emoción a una liga que parecía sentencida hace unas jornadas.

El Real Madrid no tuvo suerte y encima se encontró con un grandioso Guaita, el guardameta valenciano que hizo el partido de su vida. Hizo paradas increíbles, sobre todo a dos disparos de Benzema y Di María que parecían goles cantados. La actuación de Guaita fue sencillamente sensacional, se sintió imbatible y siempre respondió a los rabiosos ataques de un Madrid al que nada se le puede reprochar. Jugó un magnifico partido, lleno de intensidad y de matices. Solo le faltó el gol, al igual que al Valencia.

Los dos equipos merecieron marcar pero fue la noche, primero de Guaita, y después de Casillas que también paró dos balones que llevaban camino del gol. El partido fue memorable por parte de los dos equipos. Nunca debió terminar sin goles porque los dos hicieron méritos para marcar. El Madrid, creo sinceramente fue un poquito mejor y mereció la victoria. Tuvo más ocasiones y fueron más claras que las del equipo de Unay Emery, que hizo un planteamiento táctico impecable. Pero seguro que muchos en Valencia, al ver la alineación tan conservadora que sacó, ya tenían las escopetas cargadas contra él, cuando se trata de un extraordinario técnico.

Mourinho, ese entrenador conservador y rácano, jugó con toda su artillería, con el tridente atacante más goleador del campeonato. Pero la pegada que tantos puntos ha dado al Madrid, no apareció y cuando lo hizo ahí estaba Guaita, el gran protagonista, y el culpable del reparto de puntos. El partido terminó sin goles, pero fue emocionante a más no poder con llegadas a una y otra área que se hacían a toda velocidad. El encuentro fue puro vértigo. Como decía antes, si un pero hay que ponerle al Real Madrid es que jugó con una gran ansiedad que no le ayudo a la hora de resolver las muchas ocasiones de gol que tuvieron. Por primera vez en esta temporada se quedó sin marcar en el Bernabéu. Ahora, los agoreros de siempre dirán que el Madrid está tirando la liga, que el Barcelona es el claro favorito, que en el vestuario blanco se oyen ruidos de sables y más tonterías.

Puede que los madridistas que ya sienten el aliento del Barça en el cogote, estén inquietos y ansiosos pero creo que después del ver como han jugado ante un Valencia esplendido, sigue siendo el gran favorito para ganar la liga. Son cuatro puntos, una distancia que el más pesimista hubiese firmado sacar a los de Guardiola al comenzar la temporada y en mitad de ella. Quedan siete jornadas y puede que ninguno de los dos grandes contrincantes pierda un solo partido. El 21 de Abril, ya es oficial,  a las 20 horas se enfrentaran en el Camp Nou el Barcelona y Real Madrid. Ahí se jugarán la liga. Es ahí donde los de Mourinho deben dar el do de pecho y demostrar si son mejores que el Barcelona o no. Va a ser la gran batalla y la que puede dar el vencedor no solo de esta liga sino de la Champions. Se que en la Ciudad Condal, se ha brindado con cava por el nuevo empate del Madrid que acerca al Barcelona a cuatro puntos. Y brindan porque ya dan por hecho que en el campo azulgrana, los blancos saldrán derrotados. Yo les diría que no vendan la piel del oso antes de cazarlo. La liga sigue dependiendo del Madrid pero tienen prohibido fallar.

No obstante es una situación con la que no contábamos nadie, ni tan siquiera el Barcelona, que se ha agarrado al gran Messi (el 50% del Barça) quien con 23 goles en 12 partidos ha puesto la liga al rojo vivo. Hace poco eran diez puntos y ahora a falta de siete jornadas están a cuatro. No se lo creían y ahora empiezan a creer en los milagros. El partido del próximo miércoles en el Calderón contra el Atlético de Madrid será de una trascendencia vital para el Real Madrid, que por mucho que digan y se empeñen algunos, aunque esté en estado de ansiedad -que el entrenador debe corregir- no está ni tocado ni hundido.

En estos momentos que la liga está un poco más complicada es cuando tiene que sacar a relucir su grandeza como equipo. Por lo que mostraron, pero sobre todo por el gran juego desplegado junto al mejor Valencia de la temporada, es por lo que me permito decir que la liga sigue teñida de blanco. El Real Madrid, si, empató y perdió dos puntos, y ¿qué? Jugando como lo hizo de forma intensa, vertiginosa y generosa tiene que ser optimista. Solo le faltó suerte y que al árbitro hubiese señalado alguna falta dentro del área, que alguna hubo. Pero mejor no hablar de los colegiados, que bastante tienen con los lloriqueos de los dos grandes cuando son perjudicados. Corramos un tupido velo. Pese al 0-0 y que el Barcelona esté a cuatro puntos, el Bernabéu despidió al Madrid con una cerrada ovación por la lucha, la entrega y el gran juego que desplegó frente a un Valencia más valiente que nunca. El partido fue un monumento al fútbol. Y con eso me quedo, lo demás apenas importa.

POR ALFONSO CELEMÍN

Exhibición del Real Madrid en uno de sus campos malditos, el Reyno de Navarra donde más que gran rivalidad hay auténtico odio hacia el equipo blanco. No puedo entender como la afición de Osasuna le tiene tanta inquina al Madrid. Bien está que haya esa rivalidad típica entre dos equipos por defender sus intereses,  pero de ahí a rayar la violencia más visceral media un abismo.

La actitud de una buena partede la afición del equipo pamplonica fue impresentable. No se me olvida esa escena de varios energúmenos tratando de quitarle una bandera del Real Madrid a un chavalín que junto a su padre la tenia desplegada sobre la barra de las gradas. El orgulloso padre no cedió y junto a él su hijo que no podía dar crédito a lo que sus ojos estaban viendo. Menos mal, que también hay seguidores sensatos. Uno de los muchos que había salió en defensa de los dos seguidores blancos. 

Al final, tuvo que intervenir la policía para hacer valer su derecho al pequeño aficionado madridista, quién después y tras ver la goleada de su Madrid se fue tan feliz a casa junto a su padre, hablando maravillas del equipo de Mourinho y del gran partido que vio. Con golazos de otra galaxia sobre todo el primero de Benzema que hizo callar por unos segundos al Reyno de Navarra. El francés hizo una obra de arte. Cristiano se fue por la banda izquierda, divisó a Benzema por la otra banda quién  de volea  majestuosa coló el balón por toda la escuadra.  Impresionante el gol, bello  de verdad y  lleno de plasticidad.

El segundo, de Cristiano no le fue a la zaga, fue el típico del portugués, un autentico misil desde fuera del área que sorprendió al guardameta rojillo, Andrés Fernández, que nada pudo hacer y más con el  efecto que en el último tramo cogió la pelota. Antes del descanso, Higuaín remachó la faena con otra jugada de los suyas, desmarque y gol. Con 0-3 se llegó al descanso, el partido estaba sentenciado. 

Con este triunfo, el Real Madrid ha dado un gran paso hacia el título de liga. El partido ante Osasuna, uno de los equipos revelaciones del campeonato, era una de las salidas más complicadas que les queda a los de Mourinho. No solo ganó, jugó de maravilla, goleó y dio un golpe de autoridad.

El Barcelona, que ganó 2-0 a un agotado Athletic Club de Bilbao lleno de suplentes porque lo que de verdad les interesa es la Europa Ligue y la final de copa, se ha llevado un buen chasco por la victoria del Madrid en el Pamplona, donde  perdió 3-2. Y claro, si ellos que son el no va más los que mejor juegan al fútbol, perdieron lo, lógico es que el Real Madrid  hubiese tropezado. El Barcelona, que piensa que nadie juega como ellos,  e equivocó una vez más. Hay otro equipo que juega tan bien o mejor que el Barça; es más, está jugando mejor en todo lo que va de temporada. Ese equipo es el Real Madrid, que  donde el Barcelona  naufragó,  él ha goleado con suficiencia, autoridad y con exhibición. Las cosas claras…. 

Y todo en medio de un ambiente bélico  por la agresividad de una afición  que fue antideportiva a más no poder. En ese escenario de guerra el Real Madrid respondió con fútbol.  Pero algunos cronistas deportivos en lugar de hablar del hermoso partido que hizo el equipo de Mourinho, hablaran de lo mal encarado que es el portugués, de lo envenenado que tiene al vestuario y de que se lleva mal hasta con el lucero del alba. Patrañas y más patrañas. Y por supuesto, se dirá que ya no piensa en el Real Madrid porque hay un equipo inglés con el cual se ha comprometido. Patrañas y más patrañas.

Son ganas de enredar y de malmeter a un equipo que está haciendo una temporada de ensueño. Lleva números de récord y se habla más del entorno y de todo lo que rodea a la intimidad del vestuario madridista: que si Mourinho  no quiere a Casillas, con quien no se habla; que si hay filtraciones interesadas para desprestigiar a Iker; que si Cristiano e Higuaín se repelen etc, etc…..   Más que cronistas deportivos parecen porteras que hablan y hablan por puro aburrimiento porque no tienen una noticia de verdad que llevarse a la boca.

Hablan de todo, menos de fútbol. Claro que en esos espacios deportivos de noche, tienen que llenar horas y horas, y de algo hay que hablar, aunque se lo inventen. En  este aspecto, el Real Madrid,  al ser el equipo más mediático es el que se lleva la palma y las portadas. Primero, hay hablar del Madrid y después del Barcelona. Pero en el equipo blanco es donde están los problemas mientras que en el bando azulgrana, todo es una balsa de aceite. ¡Manda huevos! Si lo que está haciendo Guardiola, manteniendo el suspense entorno a su renovación, lo hace Mourinho, primero,  lo lapidan y después lo crucifican. Y podíamos seguir…..

 

Perdonad,  me he desviado del tema, vamos a lo que interesa, en el Sadar vimos a un gran Real Madrid que jugó un fútbol total que rozó la exhibición con un Cristiano Ronaldo estelar que se dio un festín, marcó dos tantos y se hartó a dar pases de gol. El de Benzema y él último de Higuaín partieron de las botas del luso, que puede que haya hecho el mejor partido como jugador del Real Madrid. Y que me dicen de Mourinho, ese odiado entrenador tan reservón y especulativo-aprendió la lección en Villarreal-  que salió al ataque con todo lo que tiene y con dos jugadores que muchos decían tenía en la nevera. Granero y Albiol fueron titulares.

A Mourinho, se le podrá criticar muchas veces las formas, su soberbia y hasta su chulería, pero negarle su gran mérito como técnico  es de miserables.  Mourinho es un entrenador como la copa de un pino. Lo que sucede es que como no concede entrevistas ni permite que le manejen los periodistas que capitalizan la información del Madrid, pues leña al mono….  Hay que echarle para que venga otro al que se pueda manipular al antojo de esos mismos periodistas y jefes de redacción. Así de claro. es la verdad.

Me he vuelto a perder. Decíamos que el Madrid asestó en Pamplona un golpe de autoridad, dando un gran paso, más que un gran paso una gran zancada para conseguir el título de liga. Y lo ha hecho a lo grande…  Con los cinco que marcó en el Sadar suma ya 100 goles, está a siete del récord que tiene el  Real Madrid de la "Quinta del Buitre".

POR ALFONSO CELEMÍN

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