Acaba de hacerse público: Almodóvar, Díaz Yanes y Manel Huerga competirán en la carrera hacia el Oscar. El próximo día 28 de septiembre, la Academia de Cine hará público su fallo. Resulta interesante preguntarse cuáles serán sus criterios o, mejor, cuáles deberían ser: ¿debe competir por el Oscar la mejor película española del año? ¿Debe hacerlo, por contra, la que tiene más posibilidades de ganar? Parece ser que, a estas alturas, la Academia ya ha dado pistas acerca de su actitud al respecto incluyendo en la preselección a Alatriste, película definitivamente fallida pero que, por la magnitud de su producción, la notoriedad de su reparto y su proyección internacional --acaba de estar en el festival de Toronto--, podría reclamar la atención de los miembros de la Academia de Hollywood más que, por ejemplo, Azul oscuro, casi negro, sin duda mejor película que la de Díaz Yanes.

Si, efectivamente, ése es el criterio, parece claro que la elegida debería ser Volver: en Hollywod quien más quien menos moja la ropa interior cada vez que oye hablar de Pedroooo!, y el manchego ya ha probado su buena mano con la estatuilla --ya tiene dos--. Además, Volver está muy bien, quizá no tanto como dieron a entender la histeria colectiva provocada en el momento de su estreno y la posterior infignación de la opinión pública cuando volvió de Cannes con dos premios menores bajo el sobaco.


Sin embargo, dado que la Academia del Cine funciona como funciona, dados los vergonzosos culebrones en los que en el pasado se ha visto implicada frente a directores como Garci, Médem y el propio Almodóvar --recordemos que éste la abandonó hace unos años, mosqueado por la falta de apoyo que siente en su propio país--, podría suceder otro desaguisado como en 2003: ganó el Oscar al mejor guión por Hable con ella y la Academia española ni siquiera la había defendido como su candidata a la categoría de Mejor Película extranjera.
Así las cosas, no conviene descartar de las quinielas a la película que, a priori, quizá parte como la Cenicienta. Y cuidado, porque Salvador sería una candidata más que competitiva. Por dos motivos: 1. Es una recreación de época impecable, un drama político de ritmo matemático, un experiencia visual llena de hallazgos, cine de acción como nunca antes se ha rodado en nuestro país, una colección de grandes interpretaciones y, en fin, una película estupenda, y 2. No sólo habla no sólo de la lucha contra un régimen dictatorial, sino que también es un alegato contra la pena de muerte. Eso en Hollywood vende mucho. ¿Hipócritas? Sí, lo son.
¿Y si Salvador compitiera en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa y Volver en las categorías de Primera División? Almodóvar estrena en EEUU en noviembre, así que será nominable para las categorías gordas. Personalmente, yo apostaría por que Almodóvar volviera a ser arrinconado por nuestra Academia, que Huerga llegara lo más lejos posible --me cae bien, qué le vamos a hacer--, y que luego Volver se llevara algún premio gordo. Así al menos volvería a quedar clara la necesidad de de un estamento, la Academia, que hace el ridícul cada vez que se hace oír y, de paso, de una Industria que necesita una renovación de base.