No tendría demasiado sentido tratar de valorar aquí el palmarés de la última edición de la Mostra, más que nada porque no sería correcto hacerlo sin ver antes alguna de las películas premiadas. Además, los palmarés nunca suelen satisfacer más que a los premiados, y para eso están. Para quien no se haya enterado todavía de los premiados, ahí van:
http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/leon_oro_mostra_venecia_1077778.htm
De todos modos, no está de más comentar sólo unas cuantas cosillas al respecto. De entrada, que el León de Oro haya ido a parar a Sanxia Haoren, de Jia Zhangke, no debería sorprender demasiado a nadie, porque el director chino ya estuvo a punto de mojar en Berlín con su primera película, Xiao Wu (1997), en Cannes 2002 con Unknown Pleasures y en la propia Mostra hace dos años con Shijie. Ni una sola de sus películas se ha estrenado en España, así de valiente es la distribución en nuestro país, pero Zhangke es, actualmente, el director más prestigioso de toda China, así que tarde o temprano tenía que caerle el premio gordo de algún festival –o no: Almodóvar estaba muy convencido de que este año iba a llevarse la Palma de Oro en Cannes y, en lugar de eso, se llevó un premio por su guión y un monumental cabreo--.
Por lo que respecta a la Copa Volpi a Ben Affleck, la prudencia obliga a no ponerla en duda hasta no haber visto Hollywoodland, pero el caso es que, a lo largo de su carrera, Affleck ha demostrado ser un armario. El tipo luce, es cierto, pero está tan lejos de ser un buen actor como un McPollo de la nouvelle cuisine. Y del premio que le han dado a Helen Mirren sólo cabe decir que esta actriz se merece cualquier cosa que le den, porque, a pesar de que nunca ha sido una estrella, ni lo será, suele ser lo mejor de las películas que interpreta. En Cannes la han premiado dos veces: por Cal (1984) y La locura del rey Jorge (1994). De todos modos, lo malo de papeles como el de la Reina de Inglaterra, o el de Ramón Sanpedro, es que se acaba premiando principalmente la capacidad para la mimesis, la imitación. Seguro que Mirren tiene muchos trabajos mucho mejores que la Reina de Inglaterra por los que en su momento pasó desapercibida. Carlos Latre es un gran imitador y nunca se llevará un premio en Venecia.