George Clooney no es sólo el hombre más sexy sobre el planeta tierra (según la revista People), sino que se ha convertido en el hombre noticia de las últimas semanas. Tras la muerte de su cerdo, Max, sus dolores de rodilla, el próximo estreno de The Good German (junto a Cate Blanchett y dirigido por su colega Steven Soderberg) y la compra de los derechos de la primera novela de John Grisham, la última de Clooney es su interés por participar en una película de Bollywood. “Me encantaría. Hay algunos cineastas muy interesantes en esa industria. Al ver sus películas piensas: sería muy interesante poder contar esa historia”.
Y de hecho, no resultaría tan extraño viniendo de un culo inquieto como Clooney. Director, guionista, productor, actor de cine, ídolo televisivo (gracias a Urgencias)... meterse en la piel de uno de los delirantes personajes de Bollywood seguro que no le iba a costar más que posar para sus anuncios de El corte inglés. A fin de cuentas, el aire hiper-romántico, bailarín y cantarín, muy pasado de vueltas del cine Indio no se aleja tanto de la estética publicitaria que se estila en el mundo occidental. Bien pensado, casi seguro que los espectadores indios fliparían en colores con los sicotrónicos anuncios de compresas que gastamos por aquí. Igual de encantado parece Clooney, que ha dicho que “el otro día, viendo una película India, me pareció que la música era increíble. Bollywood se ha convertido en una gran industria”. De hecho, es la que más películas produce anualmente en el mundo.
Y aquí es donde surgen las dudas y las sospechas. ¿A qué viene este repentino subidón de Clooney por el cine indio? Puestos a pensar mal, ¿será una estrategia para favorecer la acogida de su nueva película en el mercado indio? Al parecer, Clooney es un auténtico ídolo para las jóvenes de las clases medias y altas de la india. Lo más probable es que ahora todas ellas estén soñando con ser la nueva pareja del sex symbol en su hipotético estreno en la comedia romántica y musical de tres horas típica de Bollywood. Aunque conociendo a Clooney, y su gusto por la producción de proyectos arriesgados (Lejos del cielo, A Scanner Darkly) parece igual de fácil imaginar una película americana dirigida por un valor en alza del cine indio hecha con los fondos del galán de Hollywood. De hecho, la mayoría de viajes e influencias creativas dentro del mundo del cine tienen a Hollywood como estación de llegada, no de salida. ¿Será Clooney la excepción que confirma la regla?