Gracias a una de esas extrañas modas que hoy calificaríamos como frikismo puro y duro, cuatro tortugas mutantes con habilidades ninja causaron auténtico furor entre los niños y adolescentes de finales de los ochenta, principios de los noventa. Auténtico boom televisivo, las tortugas ninja (los inolvidables Michelangelo, Donatello, Raphael y Leonardo) fueron un fenómeno de marketing avanzado a su tiempo. Qué niño de la época no soñaba con tener todas las figuritas de los héroes con caparazón, por no hablar de los videojuegos, los álbumes de cromos, las golosinas, los cómics... ¿alguien recuerda algún producto más? La fiebre por el poder tortuga llegó a tales cotas que en Estados Unidos se llegó a montar una gira de conciertos con unos tipos disfrazados de reptil montando el show melódico. La adoración del público infantil por las tortugas mutantes (también “adolescentes” según el título americano) y la rata Splinter, el maestro sensei, alcanzó suficiente renombre como para que Hollywood se fijara en ellas, y así nació una de las películas de culto más adorablemente cutres de la historia del cine.
Aquel film hizo realidad el sueño de muchos de poder ver a las tortugas en pantalla grande. Pero fueron menos los que se percataron de que se llegaron a engendrar dos películas más sobre los reptiles ninja. El filón había llegado a su fin. Eso parecían indicar los números y la respuesta popular, sin embargo, llega la noticia de que Hollywood les ofrece a las tortugas una nueva oportunidad. Lo cual confirma dos teorías: 1. la meca del cine anda corta de ideas, 2. la industria aún conserva golpes imprevistos, no se puede calificar de otra manera este revival a contracorriente y contra toda lógica. ¿Qué se pretende con esta maniobra? ¿Se persigue atraer a las salas al público nostálgico? ¿Pretenden crear una nueva generación de tortugadictos?
En cualquier caso, el retorno de la reportera Abril y compañía se plantea a lo grande. Anunciado el estreno americano para marzo del año que viene, se tratará de una versión en animación 3D que, al parecer, contará con las voces de Zhang Ziyi (como la malvada Karai), Sarah Michelle Gellar (Abril) y Patrick Stewart (Max Winters), así como con la aparición especial de Kevin Smith.
Para este lavado de cara digital de la saga ninja, los guionistas han perpetrado el siguiente escenario: tras la derrota del malvado Shredder (Destructor), las tortugas se han distanciado y han perdido su vínculo familiar. Pero el maestro Splinter deberá reunirlas para combatir a un nuevo villano, el empresario Max Winters. El clásico planteamiento de un retorno con aires crepusculares que los productores del invento esperan que sea por la puerta grande. La pregunta es ¿quedan todavía fans dispuestos a responder al llamado de la tortugamania? ¿Es posible recrear en 3D el espíritu de serie B que le otorgaba todo el encanto a la película original? ¿Volverá a resonar mundialmente el más insólito de los gritos de guerra: ¡Cowabunga!?