Que Hollywood anda un poco escaso de imaginación es una realidad que se demuestra con sólo echar un vistazo a los grandes estrenos que se espera que marquen la pauta del año que acabamos de estrenar. Así, con la llegada del verano, veremos como nos asaltan la tercera parte de la saga animada Shrek, en la que el monstruo verde se convierte en rey, así como Spiderman 3, de nuevo con Sam Raimi en la dirección y que trae una de esas credenciales que tanto gustan a la industria: es la película con mayor presupuesto de la historia (300 millones de euros). También podremos ver las continuaciones de otras sagas. Anuncian que la nueva entrega de Piratas del Caribe cerrará la trilogía, aunque uno no sabe si creérselo cuando para este mismo año se anuncia la cuarta parte de La jungla de cristal, con Bruce Willis resucitando a John McClane, y el inicio del rodaje del cuarto Indiana Jones con el trío Spielberg-Ford-Lucas a la cabeza. Por su parte, la serie creada por J.K.Rowling se enfrenta a la madurez definitiva de los niños magos en Harry Potter y la Orden del Fénix. ¿Seguirá esta tónica dominando el cine de Hollywood por mucho tiempo? ¿Empezamos a estar cansados de ver tanto lo mismo o le hemos pillado el gusto definitivamente a las secuelas? Al final va a parecer que en vez del al cine vamos a ver series de televisión en pantalla grande.
Para buscar originalidad vamos a tener que rebuscar en los nuevos proyectos de creadores de solvencia contrastada. Desde Hollywood se anuncian los estrenos de los nuevos proyectos de Francis Ford Coppola, su primera película en diez años, Youth without youth, Quentin Tarantino, de nuevo tras la cámara al lado Robert Rodríguez en la cinta de terror Grindhouse, y Tim Burton con el musical Sweeney Todd, con Johnny Depp y Helena Boham Carter. Además, Woddy Allen, tras estrenar Cassandra's dreams, rodará en Barcelona con actores españoles. Aunque la mezcla de nacionalidades más extraña será la que llevará al alemán Michael Haneke a revisar en USA uno de sus títulos clásicos, Funny games, con Naomi Watts y Tim Roth.
De la cosecha española del año, a falta de nuevas películas de Almodóvar, Amenábar y Santiago Segura, podremos ver lo nuevo de Alex De la Iglesia, que estrenará The Oxford murders, producción europea con Elijah Wood y John Hurt en el reparto. También Julio Medem podrá presumir de reparto internacional en su Caótica Ana, que une a Lluís Homar y Charlotte Rampling. Mientras, también podremos ver el nuevo trabajo de José Luis Garci, Luz de domingo, y el drama Teresa, muerte y vida, en la que Paz Vega interpreta a Santa Teresa bajo la dirección de Ray Loriga. Y mientras los directores españoles importan actores extranjeros, nuestros actores más cotizados siguen conquistando territorios. Penélope Cruz estrenará The Good Night junto a Gwyneth Paltrow y regresará al Festival de Cannes de la mano de Adrien Brody con Manolete, mientras Javier Bardem se mantiene en primera línea y forma parte de No country for old men, lo nuevo de los hermanos Coen, además de protagonizar Love in the time of cholera, la adaptación de la novela de Gabriel García Márquez dirigida por Mike Newell.
El otro foco al que deberíamos prestar atención es al mercado de los directores asiáticos, que suelen presentar interesantes alternativas a los productos más típicos de Hollywood. Así , el taiwanés Ang Lee, ganador del Oscar como director por Brokeback Mountain, estrenará Se jie, coproducción entre China y Estados Unidos rodada en mandarín sobre el espionaje durante la II Guerra Mundial, mientras el chino Wong Kar Wai (2046, Deseando Amar) se ha ido a USA a rodar con la cantante Norah Jones el drama My blueberry nights, en la que también participan Jude Law y Natalie Portman.
¿Cuál es vuestro título más esperado del 2007?