Siguiendo con nuestra ronda de consultas relacionadas con la próxima entrega de los premios Goya, el próximo domingo 28, nos gustaría conocer vuestro parecer acerca de una categoría apasionante por lo competida y abierta que se presenta: la de mejor actor. De resultado incierto, lo único que se puede asegurar en esta carrera por uno de los premios más deseados, es que se lo llevará uno de estos cuatro nombres: Daniel Brühl por Salvador, Juan Diego por Vete de mí, Sergi López por El laberinto del fauno o Viggo Mortensen por Alatriste. Queremos saber vuestra opinión acerca del cuarteto de candidatos. ¿Cuál es vuestro favorito? ¿Cuál parte con mayores posibilidades para vencer en la contienda?
De entrada, es interesante resaltar que dos de los nominados cuentan con el distintivo de algo así como “estrellas invitadas”. A pesar guardar estrechos lazos tanto con la industria como con la cultura española, tanto Viggo Mortensen como Daniel Brühl cuentan a sus espaldas con notables carreras en el panorama internacional. La duda está en saber cómo interpretaran los académicos dicha circunstancia. ¿Puede ayudar a Brühl y Mortensen el hecho de ser estrellas internacionales? ¿Puede reducir sus posibilidades el ser vistos como extranjeros?
Olvidando su “condición” nacional, la valoración del trabajo de Viggo-Aragorn-Mortensen en Alatriste ha creado más de una diferencia de criterios y juicios. Mientras algunos consideran la presencia y saber estar de Mortensen como un logro esencial para la credibilidad y profundidad del personaje, otros le echan en cara la poca credibilidad de su caracterización, principalmente por el trabajo con la voz, cuya textura ronca y sombría podría responder a un intento de ocultar su acento argentino. ¿Una interpretación sobria y crepuscular, o una caricatura de endebles cimientos?
El caso de Daniel Brühl (el chico de Good bye Lenin!) se asemeja al de Mortensen en el evidente esfuerzo del actor por sostener la credibilidad lingüística del personaje. De madre española y padre alemán, Brühl tuvo que trabajar a fondo para perfeccionar su catalán y poder encarnar a Salvador Puig Antich, trágicamente ejecutado por la dictadura franquista. ¿Qué os parece el resultado? ¿Consigue Brühl capturar la dimensión dramática y política del personaje?
Y luego tenemos al gran Sergi López, por quien sentimos una debilidad difícil de disimular. Su papel en El laberinto del fauno aúna los mayores logros de la película. López trabaja sobre el arquetipo (el retrato excesivo del mal en forma de fascismo), al borde del cliché, pero consigue proyectarlo hacia sendas oscuras y abstractas, donde el horror no es una caricatura, sino que nace de los más bajos impulsos humanos, y eso es lo que lo convierte en algo realmente terrorífico. ¿Sabrá la academia apreciar la labor precisa y virtuosa de López? ¿Jugarán en su contra los excesos violentos de su personaje? ¿Le pierden en algunos momentos a López los gestos y comportamientos histriónicos?
Y como cuarto en discordia encontramos a Juan Diego, flamante ganador de la Concha de Plata al mejor actor en el último festival de San Sebastián por su interpretación en Vete de mí de Víctor García León. El más veterano de los cuatro aspirantes, Juan Diego presenta su candidatura al premio con un papel que se adapta bien al perfil de los personajes premiables. Repentino padre en crisis, al borde de un abismo generacional, oculto tras máscaras, mentiras y autoengaños, al Santiago al que da vida Juan Diego le pegaría bien un Goya, además se da la circunstancia de que Vete de mí sólo está nominada en las categorías de mejor actor y mejor actor de reparto (Juan Diego Botto), así que la academia podría reconocer al conjunto de la película con el premio a alguno de los dos Juan Diegos.
Puestas las cartas sobre el tapete, ahora os toca a vosotros decir la vuestra. ¿Quién en vuestro actor favorito? ¿Creéis que se hará justicia y ganará el mejor?