A sólo dos días vista de la entrega de los esperados Goya de la Academia del cine español, terminamos nuestra ronda de consultas con la referente a vuestra favorita de entre las candidatas al premio a la mejor actriz protagonista. La categoría se presenta como la suma de varios dilemas que rodean a las cuatro nominadas: Maribel Verdú por El laberinto del fauno, Marta Etrura por Azuloscurocasinegro, Penélope Cruz por Volver y Silvia Abascal por La dama boba.
A nadie se le escapa hacia donde apuntan todas las miradas cuando se analiza esta categoría. En realidad, y aunque pueda sonar injusto con el resto de candidatas, se ha creado tanta expectación ante el reconocimiento internacional a Penélope Cruz, por su papel de Raimunda en Volver, que cualquier variación respecto al patrón esperado (que Pe gana) sería una sorpresa considerable. Más que una competición a cuatro bandas, esto parece un referéndum acerca de la figura y la calidad interpretativa de nuestra actriz más internacional. Con su reciente e histórica nominación al Oscar de Hollywood a la mejor actriz, seguro que Pe ansía el premio de una industria de la que ha estado casi cinco años ausente debido a su aventura internacional (por Italia, Francia, Estados Unidos...). Y es que no hay como que te quieran los de casa.
Luego, nos encontramos con dos casos que guardan un cierto parecido, dos actrices que han estado nominadas en varias ocasiones en el pasado y que anhelan alzarse, finalmente, con el galardón. Es la tercera nominación para Marta Etrura. Una vez como actriz revelación (por La vida de nadie) y otra como actriz de reparto (por Para que no me olvides), con la nominación por Azuloscurocasinegro Marta Etrura aspira a hacer realidad aquello de que “a la tercera va la vencida”. Su encarnación de Paula, esbozada con elementos mínimos (expresivos y espaciales), bien merecería tal reconocimiento. Por su parte, Maribel Verdú cuenta en su haber con cuatro nominaciones, dos como actriz principal (por Amantes y La buena estrella) y una como secundaria (La celestina). Su papel en El laberinto del Fauno, en el que da rienda suelta a su capacidad para aunar fragilidad y entereza, temor y valentía, le frece una nueva posibilidad de victoria.
Y por último, encontramos a Silvia Abascal, que en La dama boba sostiene su personaje, la ingenua e infantil Finea, superando trabas como el diálogo en verso y la ambientación escénica del siglo XVII. Abascal cuenta con la pequeña ventaja de representar la única nominación para la película de Manuel Iborra, hecho que le podría reportar los votos de los seguidores del filme.
Presentadas las condidatas, ¿cuál es vuestra favorita? ¿Merece Penélope la atención y el reconocimiento que significarían el Goya? ¿Tienen posibilidades Verdú, Etrura o Abascal de arrebatarle el premio a Pe?