Como ya viene siendo habitual, la Academia de Hollywood aprovecha la entrega del Oscar honorífico a toda una carrera para reconocer los méritos de algún profesional que ha sido “maltratado” históricamente por los premio Oscar. En esta ocasión, la elección del homenajeado parece muy pertinente, teniendo en cuenta que el gran Ennio Morricone ha recibido cinco nominaciones a lo largo de su excelsa carrera y nunca ha llegado a conquistar la dorada estatuilla. En esta ocasión, Morricone no deberá pasar los nervios del nominado, su premio está garantizado. Se lo merece, es uno de los grandes músicos de la historia del cine.
Ennio Morricone nació el 10 de Noviembre de 1928 en Roma (Italia). Hijo del trompetista de jazz Mario Morricone, Ennio fue inscrito en el Conservatorio de Santa Cecilia, en Roma, dadas sus excelentes dotes para la música. Estudia composición a partir de 1944, en octubre de 1946 se diploma en trompeta y cuatro años después conoce a la que será su futura esposa, Maria Travia. En 1955 comienza a escribir y arreglar música para películas y el 13 de Octubre de 1956 se casa.
1964 es un año a destacar en la biografía de Morricone, ya que inicia su frúctífera relación con el director italiano Sergio Leone, del que había sido compañero de colegia y con el que comenzó colaborando en el spaguetti western Por un puñado de dólares. Aunque Morricone ha colaborado en numerosas ocasiones con otros prestigiosos directores, como Pier Paolo Pasolini (Pajaritos y pajarracos, El Decamerón), Bernardo Bertolucci (Antes de la revolución, Novecento) o Brian De Palma (Los intocables de Elliot Ness, Corazones de hierro), Leone es quizás el director más representativo y con el que más se asocia a Morricone. Obras como La muerte tenía un precio, El bueno, el feo y el malo o Érase una vez en América quedarán para siempre en la memoria de todos los aficionados.
A partir de 1968, Morricone decide dedicarse plenamente a la composición de bandas sonoras, llegando a realizar hasta 25 scores en un sólo año, como ocurrió en 1969. Con tal nivel de productividad musical, no es de extrañar que en la actulidad Morricone pueda presumir de haber participado de una manera u otra en más de 500 producciones.
En 1979 consigue su primera nominación a los premios Oscar por su partitura para la película de Terrence Malick Días de Cielo. Sus otras nominaciones a los Oscar le llegaron gracias a La misión de Roland Joffé, es una de sus obras obras más conocidas y apreciadas, Los intocables de Elliot Ness de Brian De Palma, Bugsy de Barry Levinson y Malena de Guiseppe Tornatore. Todas sus nominaciones terminaron en derrota. Por otra parte, el trabajo de Ennio Morricone sí se le ha reconocido en numerosas ocasiones con muchos y variados galardones, entre los que destacan los Globos de Oro, los premios Bafta, los premios David de Donatello, los Golden Soundtrack de la ASCAP y un León de Oro a toda una carrera, que le fue otorgado en la 52ª Muestra de Cine de Venecia en el año 1995, justo un año después de la muerte de su madre.
Junto a su hijo Andrea, también músico de profesión, Ennio ha compuesto la partitura para películas como Acoso, En la línea de fuego, La leyenda del pianista del océano y, sobre todo, en la maravillosa e imprescindible Cinema Paradiso.
Actualmente, Ennio Morricone compagina su labor como compositor de bandas sonoras con otros trabajos más personales y con multitud de conciertos a lo largo y ancho del globo, los cuales no puede dejar de ofrecer debido a las peticiones y el fervor de su cada vez mayor número de seguidores en todo el mundo.
Hablar de Ennio Morricone es hablar de un mito dentro de las bandas sonoras. Un hombre culto y refinado con un carácter algo especial que siempre ha supeditado su música a las imágenes y ha sabido innovar cuando era necesario, creando escuela y dejando una huella imborrable en el mundo del cine y de la música en general